Kike y Garrido, los siguientes en salir junto a Josete.
Kike y Garrido, los siguientes en salir junto a Josete.

CÁDIZ CF

La Hoya Lorca-Cádiz CF: Del perfecto anfritrión al mejor huésped

El Cádiz CF, impecable en Carranza, debe sumar en Lorca su primer triunfo fuera aunque sin Güiza, sin convocar por decisión de Claudio

Por  8:00 h.
La Hoya Lorca CF
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Cádiz CF
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La Hoya Lorca: Salcedo, Pina, Mario Ramón, Antonio López, Alcántara, Álex Bernal, Pardo, Rubén Martínez, Roberto Alarcón, Poley y Carballo.
Cádiz CF: Cifuentes, Cristian, Servando, Aridane, Tomás, Abel, Garrido, Salvi, Kike, Hugo y Cuero.
Árbitro: Miguel García Aceña (alicantino).
Estadio: Francisco Artés Carrasco. 18 horas (8 Cádiz TV).

Este Cádiz CF es un equipo hogareño, tradicional, que se siente cómodo en casa al conocer de memoria los rincones del amplísimo Carranza y las bonanzas del tapete, tan bien cuidado. Ha despachado con cortesía a los tres visitantes a los que ha abierto la puerta, dejando la casa como estaba, sin incidente alguno, todo en su sitio.

Pero una vez toma el autocar y atraviesa el puente en dirección a un nuevo destino, se pierde y no por falta de GPS. Se le nota incómodo, tímido, dubitativo especialmente en los inicios. Pierde la chispa con la que deslumbra en su estadio y en ocasiones hasta no encuentra el interruptor para encender la luz. Deambula extraviado. Tarda en desperezarse y comenzar a investigar para darse cuenta de sus opciones.

Como buen turista siempre se trae algo de sus visitas pero es insuficiente. Un punto, otro y otro. Tres de nueve, cuando en Huelva o Marbella podría haberse traído un regalo mayor. No es motivo aún de preocupación, pues el camino acaba de empezar y la confianza es alta. Pero es el siguiente objetivo de un Cádiz CF que vive de la autoexigencia para alcanzar la meta.

Falta más hambre, más maldad. En términos futbolísticos, más pegada y acierto. Llegar al área y golpear. De dos ocasiones hacer un gol pues a domicilio es más complicado generar oportunidades, y en este arranque se está pecando de blando ante la meta contraria. Esa es la idea que ronda el vestuario.

Influye a su vez el planteamiento y los futbolistas escogidos, amén del potencial del rival. El primero y el segundo van enlazados. Claudio continúa con su política de rotaciones, una filosofía que en su opinión está repercutiendo positivamente en la plantilla, y se mantiene en sus trece para el choque de Lorca: Güiza, fuera de la lista. Se queda en Sanlúcar descansando la estrella de este equipo.

Güiza se queda en Sanlúcar

Declaración de intenciones. El míster no fuerza al jerezano en los duelos a domicilio, más de brega y pelea, y lo abona a Carranza. Máxime cuando en Liga aparece el sábado próximo el Real Murcia, quizás el principal oponente junto al UCAM, y luego el decisivo encuentro de Copa frente al Laredo que abre la puesta al hipotético y deseado ‘taquillazo’.

Con ese movimiento 24 horas antes del duelo en Lorca se aprecia lo que buscará el Cádiz CF en el Artés Carrasco. El camino es el emprendido en las anteriores visitas pero con más acierto de cara a gol. Cuero y Lolo Plá prometen esfuerzo y compromiso en vanguardia, si bien uno de los dos empezará seguramente en el banquillo para no gastar todas las balas ya que son los únicos arietes.

Salvi por sus goles y el partidazo ante el Villanovense, Kike por la exhibición y gran momento de forma y Hugo por su trabajo y su motivación ante su exequipo se perfilan como los tres mediaspuntas, intercambiándose las bandas y el centro aunque con el 10 con mayor libertad de movimientos. Álvaro es el otro ‘sano’ que se ha quedado fuera de la convocatoria, junto a los lesionados Juanjo y Pol Ballesté, Andrés que aún no puede ser inscrito y el recién llegado Pavez, en baja forma.

Al lateral regresa Cristian después de superar las molestias y consciente de que deberá demostrar que la ausencia de Juanjo no se notará en las próximas semanas. El lateral murciano anda protagonizando la peor noticia de este inicio del Cádiz CF debido a sus lesiones, que le han impedido jugar dos encuentros seguidos y ahora le obligan a parar. Aridane tiene muchas opciones de jugar para dar descanso a Josete.

El cadismo se muestra eufórico. El espectáculo ofrecido la pasada jornada frente al cuadro extremeño ha elevado el nivel de euforia en un club que se desplaza velozmente de un polo a otro, con escasos matices. Blanco o negro. De ahí que surja un inesperado enemigo: la relajación, la autocomplacencia.

El mismo viernes Claudio arengaba a sus chicos con una buena bronca al comprobar que no ponían los cinco sentidos en sus órdenes. A correr para escuchar mejor. Y en rueda de prensa acentuaba su mensaje: «que los elogios no nos confundan».

La Hoya-Cádiz CF: Duelo de imbatidos

Porque la indudable calidad y superioridad de los amarillos solo relucirá si se neutraliza al adversario en los apartados de sacrificio, trabajo, concentración e intensidad. El brócoli es duro. Nadie le ha hincado el diente este curso y solo ha encajado un gol. Tres victorias y tres empates, igualando en sus números a un Cádiz CF que presume de ellos.

Ya tumbó al Real Murcia y al Betis B en el Artés Carrasco. Solo hay que remontarse dos años atrás para recordar a esa Cenicienta que no despertó de su sueño hasta el último instante. Como otros tantos, el nombre engaña.

La Hoya es una pequeña pedanía cercana a Lorca que gracias al fútbol se localiza con mayor facilidad sobre el mapa. Su presupuesto le impide acceder a futbolistas de renombre, pero el míster Paco García, veterano del fútbol murciano (ex del Murcia Imperial), sigue la estela de José Miguel Campos, ahora técnico del Granada B: orden defensivo, velocidad por bandas y acierto en la estrategia. El balón parado, con el sanluqueño Poley a los mandos, es el principal peligro de los blanquiazules.

El Cádiz CF se mantiene en la media inglesa: gana en casa y empata fuera. De esa manera se ha encaramado a la tercera plaza. Pero con tanta presión, la línea es muy delgada. Si un triunfo contundente desata la euforia, un tropiezo inesperado la reduce como si hubiera sido una gaseosa. Ya se hizo una vez en ridículo en Lorca. Otra sería demasiado para la historia de esta centenaria entidad.