Oliverio Álvarez 'Oli'  con los veteranos del Cádiz CF.
Oliverio Álvarez 'Oli' con los veteranos del Cádiz CF.

CÁDIZ CF

La afición del Oviedo mantiene su cruzada contra el excadista Oli

Los vencedores del torneo de las peñas azulones se negaron a disputar el partido con los veteranos porque jugaba el delantero asturiano

Por  18:44 h.

Oliverio Álvarez ‘Oli’ es un héroe de la afición del Cádiz CF, y un villano para la hinchada del Real Oviedo, por mucho que él se sienta con el corazón dividido cuando se enfrentan ambos equipos. Asturiano, canterano del club azulón, partícipe de algunas páginas gloriosas de la entidad norteña, caía en desgracia cuando los carbayones iniciaban su descenso a los infiernos.

La historia es bien conocida. Oli era capitán y líder de aquella plantilla (2003) que denunció los impagos y por tanto se produjo el descenso administrativo. Desde entonces, es persona ‘non grata’ para un amplísimo sector de la hinchada azulona.

Este último fin de semana se ha producido un nuevo capítulo en esta historia de enfrentamientos, curiosamente la semana previa al enfrentamiento entre Cádiz CF y Oviedo, los dos equipos de su vida junto al Betis. Los integrantes de la Peña Azul Castrillón eran los vencedores del torneo de fútbol de la Aparo, la asociación que engloba a los colectivos oviedistas. Como campeones, se enfrentaban en un duelo con los veteranos del Real Oviedo.

No obstante, los peñistas se negaron a disputar el choque previsto porque Oli participaría en el equipo de los veteranos. “Fuimos a jugar y al ver que estaba Oli decidimos que no íbamos a hacerlo», explica Juan Bautista, presidente de la peña a El Comercio. «Hemos tomado la decisión que cualquier oviedista hubiese tomado»

Algo que no entiende el presidente de la Asociación de Veteranos Vicente González Villamil, ‘Vicentón’, el ayudante de Oli en su etapa como entrenador del Cádiz CF. “Juega con nosotros y es miembro de la asociación. Oli dijo que se apartaba y, aunque no nos parecía lógico, decidimos que sí, que era mejor que se jugase. Ya que él daba un paso a un lado preferimos jugar, pero cuando volvimos ya no pudimos”.

Una situación desagradable que parece nunca tendrá arreglo.