Los jugadores del Cádiz CF agraden el apoyo de la afición.
Los jugadores del Cádiz CF agraden el apoyo de la afición.

Cádiz CF

La afición del Cádiz CF no olvidará Heliópolis

Los 200 cadistas en las gradas del Villamarín encumbran a sus jugadores tras un partido histórico

Por  14:03 h.

Inolvidable, impresionante, increíble y pónganle el adjetivo que quieran, lo que anoche vivieron los 200 aficionados del Cádiz CF en las gradas del Estadio Villamarín no se borrará nunca de sus retinas.

Porque pocos, por no decir nadie, podía pensar que esos dos centenares de seguidores amarillos se iban a volver a Cádiz con cinco goles en el bolsillo. Cinco tantos como los casi cinco grados que sobre las diez de la noche enfriaban la noche sevillana en el barrio de Heliópolis, una zona de la capital hispalense que de sol tuvo bastante poco para los seguidores verdiblancos.

Esquinados en la zona de aficionados visitantes del Villamarín, los seguidores del Cádiz CF eran una minoría insignificante por número que en alegría. Más de 25.000 espectadores en las gradas de un estadio ya cerrado y casi completado, a la espera de una futura nueva Tribuna, que presionaba a su equipo nada más empezar el partido con el gol de David Barral.

Antes, mucho antes del tanto del isleño, las hordas béticas hacían piña en los alrededores del estadio verdiblanco acabando con las reservas cerveceras de los bares de la zona. Curiosamente, no era un partido de Copa del Rey más, pues la hinchada bética ama y quiere una competición que han perdido a las primeras de cambio.

Vuelve Cheryshev

Durante y después del partido, un cántico es significativo. ‘Cheryshev te quiero’, los cadistas lo gritaban en la grada, síntoma de que el disfrute amarillo era total y que más aún se había conseguido una gesta importante.

Los jugadores de Cervera encumbrados por una afición fiel a la que los futbolistas le devolvieron el agradecimiento con la comunión final del partido. Incluso antes de que el equipo subiera al autobús camino de Cádiz, muchos aficionados esperaban para agradecer que vivieron una noche inolvidable.