Fran Machado y Kike Márquez formaron parte del Betis B.
Fran Machado y Kike Márquez formaron parte del Betis B.

CÁDIZ CF

Kike y Machado frente a su pasado

Los dos futbolistas del Cádiz, en un difícil momento, fueron claves en el Betis B; Vidakovic y Chaparro hablan de su papel en el filial verdiblanco

Por  19:02 h.

Atraviesan un momento complicado. Quizás viven sus peores días en el Cádiz CF. Fran Machado y Kike Márquez, dos de los bastiones del equipo amarillo, están lejos de su nivel y Claudio les castiga con el banquillo y la grada. Para espolearlos y también porque hay otros compañeros más acertados, en mejor forma.

El granadino fue suplente en Linarejos. Titular una semana antes frente al San Roque de Lepe, un golpe en la nariz le dejó ko para ese choque y con dolores durante toda la semana. Su irregularidad perjudica no solo a él, sino al Cádiz CF, que con la salida de Jona y Airam se encomendaba a su buen papel como conductor del juego ofensivo.

Pero en este arranque liguero, con 11 partidos de Liga y 3 de Copa, aún no se ha visto al Machado que la afición cadista conoce, el que merecía siempre un lugar en el once la pasada campaña. Esta última jornada entraba en la última media hora en Linares y sus compañeros agradecían su labor ya que mejoró las prestaciones del bloque con su fútbol de control y de asociación.

Kike Márquez sufre una situación parecida, aunque en muchos aspectos diferente. En el inicio liguero se desmarcaba como el fútbolista más desequilibrante del plantel, con actuaciones estelares ante Algeciras y Villanovense. Sin embargo, se ha diluido incomprensiblemente, y para colmo el entrenador lo ha señalado con sustituciones y dejándolo fuera de la convocatoria en los últimos encuentros.

Desde el desastre de Murcia todo se torció. Se perdió los duelos con el Laredo y el Melilla y viajó para nada a Linares pese a ser de la partida una semana antes en la cita con el San Roque. El nivel de exigencia es altísimo y no son pocos los silbidos que se escuchan cuando pierde algún balón en Carranza. Pitos de su propia afición.

Este sábado, ambos se enfrentan a su pasado. Tanto Machado como Márkez han vestido la camiseta del Betis B, se han criado en parte en esa cantera pero varios años después siguen en ese mismo punto: en Segunda B.

Eran decisivos en el conjunto verdiblanco. Fran es más conocido en la casa hispalense porque se formó dos años en el filial, en las temporadas 2007-08 y 2008-09. En la primera comenzó a las órdenes de Paco Chaparro, que lo fichaba junto a Carlos Calvo del Alcayono de JIM (Juan Ignacio Martínez), y la segunda la iniciaba con Josep María Nogués. El mediapunta anotó seis goles, curiosamente la mayor parte de ellos en la segunda campaña, en la que tuvo menos participación.

Kike sería uno de los jugadores más importantes en el Betis B de Risto Vidakovic. La 2011-12 se recuerda como una de las mejores del filial en toda su historia, pues incluso la primera vuelta la terminó líder del campeonato en el Grupo IV. Y el sanluqueño tuvo mucho que ver en ello, pues resultó ser uno de los más utilizados por el técnico serbio, ex del Cádiz, y anotó seis goles. Escorado en la banda izquierda, Márquez demostraba que ese conjunto se le quedaba pequeño, pero no dio el salto al primer equipo y en verano se marchó a su tierra par liderar la ‘Leti’.

Los dos apuntaban buenas maneras en la cantera verdiblanca. Varios compañeros de promoción han dado el salto a Primera División y ellos se han quedado en Segunda B aunque en un club con máxima exigencia. ¿Qué les ha faltado para dar ese paso definitivo? Paco Chaparro y Risto Vidakovic, sus entrenadores en tierra hispalense y con pasado cadista, han analizado a sus pupilos. La presión del Cádiz CF continúa siendo esa lacra que impide que buenos futbolistas puedan destapar el tarro de sus esencias.

Risto Vidakovic, Extécnico del Betis B

«El filial se le quedaba pequeño a Kike, es de mayor categoría»

Risto Vidakovic no olvida esta campaña 2011-12, en la que daba órdenes desde el banquillo a Kike Márquez. «Hicimos un ‘temporadón’. El Betis B jugó un buen fútbol y al final varios futbolistas subieron al primer equipo». Se acuerda bien del sanluqueño.

«Decidimos que no siguiera el año siguiente porque venían muchos chicos del Juvenil de División de Honor y Kike ya estaba hecho para jugar en otra categoría, o en un equipo más exigente de Segunda B».

«El filial se le quedaba pequeño», reconoce Vidakovic. «Destacaba en el uno contra uno, el desborde, la técnica y la velocidad. Tiene gol. Lástima que sea intermitente, porque eso es lo único que explica que siga jugando en esa división. Estar en Segunda te exige dar siempre el máximo, no vale jugar bien un día y mal el siguiente. Hay que estar enchufado al cien por cien».

En ese plantel «jugaba pegado a la banda izquierda, buscando el centro», como hace en el Cádiz, «y en algunas ocasiones en la mediapunta».

Entiende que le puede pesar «que el Betis B juega de una manera diferente al equipo amarillo. Era clave la posesión de balón, presionaba muy arriba, a un nivel muy alto. Kike se desenvuelve bien con la pelota pero sin ella sufre, le cuesta».

 

Paco Chaparro Ex de Betis B y Cádiz

«Fran es un gran profesional, aunque algo frío y eso desconcierta»

El veterano Paco Chaparro (a punto de cumplir los 73 años) sabe de fútbol una barbaridad. Se traía del Alcoyano a Fran Machado y Carlos Calvo, y es que confiaba mucho en el cadista. «Es un buen profesional, buen chaval. Un tipo estupendo en el vestuario. Es desconcertante por su frialdad, y por eso parece lento en algunas acciones cuando tiene velocidad. Pero ese es su juego».

El sevillano formaba con un 4-3-3 y el granadino era uno de los dos interiores. «Es un mediapunta clásico. Lee muy bien los pases interiores y le da pausa al juego». Cree que «faltó cogerlo a tiempo, llegó muy tarde al Betis», y destaca «su buen papel en el Jaén, donde actuó varias temporadas a un gran nivel».

«Pero el Cádiz es distinto, porque la exigencia es enorme. Tiene una gran afición, con más de diez mil abonados, y le corresponde estar como mínimo en Segunda. De ahí la presión. Han pasado entrenadores y jugadores buenísimos estos años que allí no han cuakado. Una pena».