Julio Fernández Peguero, antiguo director deportivo del Cádiz CF.
Julio Fernández Peguero, antiguo director deportivo del Cádiz CF.

CÁDIZ CF

Julio Peguero: «Mi Cádiz daba más espectáculo aunque el actual es muy parecido»

«De mediocampo para arriba este equipo es muy fuerte; defensivamente ha de mejorar en el juego aéreo, pero es un bloque muy equilibrado»

Por  15:55 h.

Sea como fuere, Julio Fernández Peguero fue el ‘creador’ del Cádiz CF que consumó el último ascenso a Segunda División. Estaba a los mandos como director deportivo de aquella plantilla que en la temporada 2008-09 recuperó la categoría perdida en una inmaculada campaña. Ahora se compara mucho a aquel equipo de Javi Gracia con el de Claudio Barragán. El onubense, que no se pierde un partido del conjunto amarillo pero ya «como un cadista más», por afición y no por trabajo, se sincera en esta entrevista.

–No se pierde un encuentro en Carranza y el sábado estuvo en Lepe, así que puede hablar con propiedad de este Cádiz CF. ¿Qué le parece?

–Pues lo veo fuerte. No empezó bien pero ha cogido una línea ascendente. Ha hecho lo más difícil, recomponerse y coger al UCAM, y ahora debe mantener la ventaja para ser campeón y jugar el ‘play off’, que será mucho más duro.

–Dice que empezó mal, ¿en qué ha cambiado?

–En todo. Principalmente en la mentalidad de los jugadores. Y también ha mejorado mucho a nivel táctico y de resultados, con diez encuentros sin perder. El entrenador ha mejorado la situación de los futbolistas, colocándolos en las demarcaciones donde habían triunfado en anteriores equipos, cambiando el sistema y aprovechando que arriba tiene hombres muy importantes. Y ha dotado al grupo de una seguridad defensiva pese a lo ‘blandita’ que era al principio, haciendo un equipo fuerte y rocoso.

–¿Lo ve campeón?

–Todavía quedan ocho jornadas pero el Cádiz CF tendría que sufrir una hecatombe para no serlo. Distinto es después el ‘play off’. porque este año hay equipos muy importantes en los otros grupos con las urgencias y la misma valía que el propio Cádiz. El Oviedo posee mucha fortaleza y cuenta con una masa social fabulosa, y el Nàstic está lleno de veteranos que han jugado muchas promociones. Y Huesca tiene el problema del campo, muy pequeño e incómodo.

–¿Es el Oviedo el rival a batir?

–Todos están muy parejos y no veo a ninguno por encima del Cádiz CF. La clave es no tener miedo. Yo no quería que nos tocara el Real Unión de Irún, pero cuando salió la ‘bolita’ todos lo asumimos con naturalidad. Ellos tampoco querían que les tocara el Cádiz (sonríe).

–¿Cuál es la virtud de este plantel y en qué debe mejorar?

–De mediocampo para arriba es un equipo muy fuerte, con mucho gol, que te puede golpear en cualquier momento. Muy desequilibrante. Defensivamente no es todo lo competitivo que debería, sobre todo por el juego aéreo. Pero aún así está equilibrado.

Villar, el mejor de los amarillos

–¿Destacaría a algún jugador? Sé que siente debilidad por su paisano.

El jugador más desequilibrante y en mejor forma es Juan Villar. Todo lo que hace lo hace bien, en cuanto a goles y en cuanto a asistencias. Si yo fuera el entrenador rival, sería el hombre que más me preocuparía.

–¿Y cómo se le escapó al Recreativo?

–Los nuevos propietarios miraban más lo que venía de fuera que lo que tenían en casa. Yo no lo hubiera dejado ir, pero al menos se ha beneficiado el Cádiz CF. Está dando un magnífico rendimiento.

–Usted fue el último director deportivo que logró un ascenso a Segunda. Ahora se compara mucho a aquel Cádiz con el actual. ¿Qué opina al respecto?

–Son muy parecidos. Nosotros formamos un grandísimo equipo. Aunque teníamos a Toedtli, los goles estaban muy repartidos porque Enrique, Caballero, Juanma y compañía aportaban mucho desde el centro del campo, logrando 79 goles, que será muy difícil superarlo. Cada cual tiene su encanto, pero en mi opinión la afición disfrutaba más con mi Cádiz, ofrecía más espectáculo, jugaba mejor al fútbol. Pero lo importante es que éste ascienda.

–Ese Cádiz tenía más experiencia.

–No. Este año tiene jugadores veteranos, con muchos partidos en Segunda, y en nuestro plantel había muchos jóvenes como Casilla, Juanma, Carlos…

–Pero esa plantilla era más cara.

–Qué va. No era tan costosa como esta, lo que sucede es que había jugadores con ficha de Primera que tuvimos que arreglar. Pero este curso el presupuesto es más elevado, si bien eso no importa porque si los nuevos propietarios han querido hacer este esfuerzo para subir, pues estupendo.

La espina clavada

–Posee esa experiencia del ascenso. Y pese a lo que indican los números, fue una temporada complicada.

–No fueron unos comienzos fáciles. Ganábamos en Carranza con goleadas pero no había tranquilidad. Hasta que llegó el momento y Javi Gracia demostró lo que ha llegado a ser. Dotó de equilibrio y calma al equipo y sacamos al club de ahí abajo. El equipo se reencontró con buenos partidos, en casa y a domicilio, y eso fue lo que encandiló a Carranza. Javi Gracia nunca debió irse del Cádiz.

–¿Fue una apuesta suya?

–Una decisión conjunta con Barla y estoy muy orgulloso.

–En cambio, se le destituyó al año siguiente.

–Sí, y eso no debió pasar. Yo estuve en contra, y a partir de ahí el equipo se precipitó, en aquella fatídica víspera de Reyes Magos.

–Después de perder en Anoeta.

–No. Fue antes. Ya estaba tomada la decisión y no por mi parte. Pero ya de poco sirve hablar de eso. Ahora Gracia está demostrando incluso más de lo que hizo aquí.

–¿Le queda la espinita clavada por aquel descenso del que todavía no se ha repuesto la entidad?

–Claro que sí. Mis dos momentos más felices en el fútbol fueron los ascensos con el Recre y con el Cádiz, más que la final de Copa. Ese descenso fue muy triste porque plantilla había para haberlo evitado. Casilla, Abraham, Jaume, Caballero, López Silva, Álvaro, Velasco… están en el fútbol profesional. Ese equipo debió mantener la categoría por calidad, y todavía recuerdo esas derrotas en Huelva y Huesca.

–Aquí estará en mayo celebrando el ascenso.

–Tengo muchas ganas de ver al Cádiz CF en Segunda y no me voy a perder ese primer partido del ‘play off’. Allí en Carranza seré un aficionado más.