El actual entrenador del Cádiz CF, Álvaro Cervera, en su etapa en el Castellón (2006).
El actual entrenador del Cádiz CF, Álvaro Cervera, en su etapa en el Castellón (2006).

CÁDIZ CF

José Luis Lizarraga (El Mediterráneo): «Trajo alegría al vestuario y logró el milagro del ascenso»

Tomó las riendas del Castellón "a cinco jornadas del final, fuera del 'play off'; cambió la mentalidad de una plantilla triste y subió a Segunda"

Por  20:31 h.

Los inicios de Álvaro son humildes, pese a su buen cartel como futbolista, llegando a ser incluso internacional con la selección española. El técnico comenzaba en el Catarroja y el Villarreal Juvenil, cuando su amigo Fernando Gómez Colomer, mítico capitán del Valencia, le servía un regalo de campanillas o una patata caliente, según se vea.

La primera experiencia ‘semi-profesional’ de Cervera se equipara enormemente a la actual en el Cádiz CF, pero hace ya diez años. Álvaro se sentaba en el banquillo del histórico Castellón a cinco partidos del final, siendo quinto en su grupo de Segunda B y con la exigencia de ascender de categoría. Relevaba a Javi López, que había tenido problemas con la plantilla, y tomaba las riendas de la entidad albinegra.

Éxito rotundo. “Álvaro dio alegría al vestuario. Mejoró la mentalidad y esa fue una de las claves”, recuerda José Luis Lizarraga, de El Periódico Mediterráneo de Castellón. “La noche antes del partido los futbolistas jugaban a la ‘play station’ para liberarse del estrés, y esa distensión resultó fundamental”.

“La dinámica del Castellón de aquella temporada 2005-06 era la de un equipo triste, con un mal ambiente. Llevaba varios años intentando ascender, disputando promociones de ascenso, y curiosamente este era el año que tenía peor plantel”, recuerda el periodista.

Lizarraga se centra en ese cambio de mentalidad, pues sólo tuvo nueve partidos: los cinco de la fase regular, y dos eliminatorias por el ascenso en las que dejó en la cuneta al Universidad de las Palmas y al Zamora. “Aparte de ello, es un hombre muy trabajador y formado. Serio pero con muy buen carácter con los jugadores, en la intimidad es muy divertido. Suele apostar por el 4-4-2, con fútbol combinativo y por bandas, aunque dependerá de los jugadores que tenga”.

El Castellón lograba esa obligación histórica del ascenso a Segunda División, “pero al curso siguiente cambiaron los dueños, que traían un entrenador diferente, y Álvaro no pudo continuar con su trabajo”.