Jona, delantero del Cádiz CF.
Jona, delantero del Cádiz CF.

Cádiz CF

Jona, sin gol pero con alas

«Hace bueno a los extremos», dijo de él Cervera para defender al delantero de las críticas de la grada

Por  19:49 h.

Es la ley del fútbol y Jona lo sabe. Que lo admita ya es otra cosa, pero por mucho que no le guste no podrá cambiar algo que pasa aquí y en Pekín. Si el delantero titular del equipo anda negado con el gol el público, más temprano que tarde, le silbará. Y eso ha comenzado a pasar ya en las gradas más caras de Carranza.

Son muchos partidos, muchas ocasiones, muchas oportunidades. Para colmo, el equipo había entrado en una crisis de resultados con él siendo el delantero titular.Era cuestión de tiempo y el pasado sábado pasó. Y eso que el triunfo viajaba en el equipaje del Cádiz CF desde el minuto diez, pero da igual. Hay cierto sector crítico del equipo que no le gusta Jona, que no lo puede ver en el once. Y le pita. Al margen del resultado del equipo y por encima del detalle de calidad estratosférico que se marcó el internacional hondureño en su bellísima y acertada asistencia a Álex Fernández en lo que fue la antesala del segundo gol del combinado gaditano ante el Sevilla Atlético.

Hay aficionados que no toleran que su ‘9’ se pegue seis partidos sin marcar y lo evidencian con los murmullos que se escuchan en Carranza cada vez que el juego pasa alrededor de un delantero que no está contando con el mismo grado de acierto que demostró en su primera etapa en el conjunto amarillo, en Segunda B, donde sumó la nada despreciable cifra de 21 goles.

Cervera se mantiene al margen de todo esto como no puede ser de otra manera.Respeta al público soberano pero por lo que dicen sus alineaciones él lo tiene claro: el delantero que más le gusta, el que más hace lo que tiene que hacer no es otro que Jona. Y por eso mismo lleva siendo el titular en los últimos cuatro partidos y a buen seguro que repetirá el sábado que viene en el partido ante la Cultural y Deportiva Leonesa. Otra cosa también cree el entrenador cadista. Jona es el ariete que más olfato de gol tiene porque lo ha demostrado.
La suerte le está siendo esquiva. Ante el Sevilla Atlético tuvo dos claras. En una Berrocal le sacó el balón bajo palos y en la otra su cabezazo fue a las manos del portero. También cercó mucho la portería sevillista y rondó por donde debe rondar el ‘9’. Que le llegue la puntería solo es cuestión de tiempo y sería fabuloso que le llegase adentrada ya la recta final de la temporada. Cervera confía en ello y por eso lo mantiene en su equipo titular. Por eso y por muchísimas más cosas que le aporta pese a no estar sumando goles.

El fútbol tiene sus cosas. Y entre ellas, está la sorpresa. Que Jona no fuera capaz de marcar en los 84 minutos y que en cambio sí lo hiciera Moha Traoré en el segundo minuto que pasaban en el campo le costaría entenderlo hasta a Iker Jiménez. Sin embargo, cuando el internacional hondureño salió del campo por Carrillo la sensación que pudo respirar en el banquillo fue la de que había cumplido con su trabajo. Y sobre todo, que lo había hecho con la misión que cada jornada le pide el que manda, que no dudó en defenderlo en sala de prensa cuando fue cuestionado por los pitos que tuvo que escuchar su delantero preferido. «La grada es soberana y aplaude lo que le gusta y silba lo que no. Para nosotros Jona es muy bueno porque hace buenos a los extremos. Hasta ahora las cosas le están costando, pero confiamos en él. Insisto en que la gente pita lo que no le gusta, pero eso es aquí y en todos lados», manifestó un Álvaro Cervera que entiende el mosqueo que pueda tener algún aficionado que entiende más lo que le da Jona.

El trabajo de Jona fue tremendo. Fijó a los centrales del Sevilla Atlético, no se cansó de bajar balones al piso y de enviarlos a las bandas con la profundidad necesaria que les pide el cuerpo a los dos extremos, que ante el filial volvieron a brillar, en parte, gracias al trabajo de desgaste que hizo en el ataque Jona.

Garrido, otro defendido

Y si Cervera defendió la aportación de su delantero, por Garrido sacó las uñas. Porque no hay que olvidar la crítica que hizo a los suyos nada más acabar el partido. «Jugando así no podemos competir con los mejores», llegó a decir nada más superar la barrera de los 50 puntos que garantiza la permanencia, el objetivo fijado al comienzo de la campaña.

Quedó claro que pese a la goleada, al entrenador cadista no le gustó ni de lejos el partido que hicieron sus jugadores. Con palabras respetuosas vino a explicar que los tres puntos se habían sumado gracias a la poca categoría del rival y que si en ligar del tierno filial hubiese otro equipo más compacto la cosa hubiera sido totalmente distinta.

Tan enfado tenía a pesar de la victoria que no tuvo otra que recordar el nombre de un jugador por el que de no ser por él, a su juicio, se habría podido perder el partido. «Si no juega el partido Garrido habríamos tenido un problema gordo. No podemos dar tantas facilidades porque a nosotros no nos la dan», manifestó poniendo principal importante al trabajo de contención del centrocampista vasco.