Dani Hernández, en un entrenamiento del Tenerife.
Dani Hernández, en un entrenamiento del Tenerife.

Cádiz CF

Un internacional que ‘sufrió’ a Cifuentes

Dani Hernández, dueño y señor de la portería del CD Tenerife, le tocó estar a la sombra del actual meta del Cádiz CF

Por  18:30 h.

Daniel Hernández Santos (Caracas, 21 de octubre de 1985) es el portero del CD Tenerife. Indiscutible. El gaditano Ismael Falcón le guarda la espalda, pero en la isla no hay debate ni discusión. De total confianza para Martí, Dani Hernández se ha convertido en uno de los baluartes de un equipo que cuenta con unos mimbres impresionantes para ascender a Primera.

Venezolano de nacimiento, llegó a Canarias a los dos años después de que sus padres, naturales de Tenerife, decidieran regresar. Comenzó a probar fortuna en las categorías inferiores del Rayo Majadahonda, de donde pasó al Guadalajara para posteriormente embarcarse en el Real Madrid C para curtirse en una de las mejores canteras del mundo. Con eso aprendido, vistió las camisetas del Rayo Vallecano, Jaén, Huesca, Valencia Mestalla y Murcia. Fue en este último destino donde cruzó su carrera con la del actual cancerbero del Cádiz CF, Alberto Cifuentes. Llegó en verano de 2010 al club de la Nueva Condomina y se ve relegado al banquillo por culpa de un Cifuentes, que es el titular para la Liga. A Dani le toca jugar la Copa y es ahí donde destaca. Primero, parando tres penaltis en la tanda de penaltis que el Murcia gana al Puertollano. Y segundo, en la eliminatoria ante el Real Madrid, donde brilla con luz propia en el partido de ida deteniéndole un par de disparos a Cristiano Ronaldo. El 5-1 en el Bernabéu, donde apenas puede hacer nada, lo deja sin oportunidades de seguir compitiendo de manera oficial. Al acabar la temporada, rescinde con el equipo pimentonero, que siguió confiando en Cifuentes.

Ese verano disputa con la selección venezolana la Copa América 2011, de donde regresa con un contrato con el Valladolid, club con el que acaba ascendiendo a Primera tras la disputa del ‘play off’ de ascenso final ante el Alcorcón. En Primera, con Djukic en el banquillo, alterna el banquillo con la titularidad aunque al final de la temporada, y tras renovar hasta 2016, acepta salir cedido al Asteras Tripolis de Grecia. En tierras helenas sufre una lesión de pubis por la que regresa a tratarse a Valladolid provocando que la relación con el Asteras se tense. Producto de ello regresa a Valladolid, donde tampoco se ve con buenos ojos sus continuas convocatorias con Venezuela al estar el club de Pucela en Segunda y dañarle de pleno el ‘virus FIFA’.

Así las cosas, consigue la carta de libertad en enero de 2015 y se marcha al CD Tenerife, donde se asienta bajo palos casi que desde su llegada. A sus 31 años, Dani es un fijo en las alineaciones del conjunto canario, donde cumple su tercera campaña. Desde la isla lo describen como a un portero con excelentes reflejos pese a su 1.96 de altura. Se defiende bastante bien con los pies y va bien por alto aunque puede pecar algo de despejar de puños en jugadas donde lo más acertado es quedarse en posesión del balón.