Juan Carlos Cordero observa un entrenamiento en El Rosal.
Juan Carlos Cordero observa un entrenamiento en El Rosal.

Cádiz CF

Hacia la profesionalidad del filial

Juan Carlos Cordero quiere «que el paso entre el Cádiz B y el primer equipo sea mínimo»

Por  19:00 h.

«Profesionalizar lo más posible el ‘B’ para que el paso entre el primer equipo y el filial sea mínimo». Así, con estas palabras, acaba Juan Carlos Cordero una conversación con este periódico de más de media hora de duración. Porque el director deportivo del Cádiz CF y mano derecha de Quique Pina habla, resume, sintetiza y hasta titula con la misma claridad que habla con los futbolistas y con todo el que esté relacionado con el mundo del balón, un mundo que domina de la misma manera que un domador domina a su látigo. Juan Carlos Cordero, que previamente había estacionado el coche para atender la llamada como es debido, sabe que se le está pidiendo información detallada sobre el proyecto de cantera que de ahora en adelante mandará en el Cádiz CF y, consciente de ello, antes de colgar y despedirse, repite al periodista a modo de mantra lo que quiere que se destaque por encima de todo. Y claro, lleva razón. Es el titular. No es nuevo en esto y se nota mogollón.

El Cádiz CF B acaba de ascender a Tercera División. Esta semana se renovará a Mere, un entrenador que le flipa a Cordero y Pina por su metodología, su equipo técnico y su manera avanzada de comprender el nuevo fútbol 2.0.

El primer objetivo del Cádiz CF es contar con un filial lleno de canteranos «en propiedad» y en pos de ello «se ha venido renovando la parte importante de la plantilla que ha conseguido el ascenso y que ya el año pasado lo intentaron» siendo Fernando Niño el entrenador.

Mitos y verdades

Cordero desmitifica muchos teoremas que se dicen sobre el fútbol de cantera. Como aquello de que el entrenador del filial deba estar en contacto permanente con el del primer equipo o que el ‘B’ tenga que jugar a imagen y semejanza a como lo hace el primer equipo o que el equipo filial deba tener una edad media de veinte añitos para que se convierta en un caramelito en manos de equipos de pueblo bien curtidos por veteranos que no se vienen con chiquitas. Por supuesto que algo de todo lo anterior, lo hay y lo habrá, pero no todo.

«Los entrenadores que tenemos (habla de Mere y Cervera) son más pragmáticos que todo eso. Para empezar, no se me ocurre decir a un entrenador cómo debe o no jugar. Por supuesto que la función de un filial es formar jugadores y también personas. El primer equipo juega para ganar, a diferencia del filial, que está para formar», sostiene Cordero, que a continuación matiza. «Eso no quiere decir que el Cádiz CF B no tenga el objetivo mínimo indispensable de mantenerse en la categoría.Y no solo eso, también tiene que competir jornada tras jornada», comenta en alusión a un posible ascenso a Segunda B, que en todo caso, recalca, «no se busca pero sí puede encontrarse». Y es que el espejo donde Cordero se mira no es otro que el primer equipo de Cervera. «El objetivo primero del filial es asentarse en la categoría. Y si se compite con dignidad, quien sabe qué puede conseguirse», comenta sin cerrarse las puertas de un ascenso.

Sin ir más lejos, en el Granada no hicieron otra cosa que ascender cuanto antes al filial, al que cogieron en Regional Preferente y colocaron en Segunda B en apenas dos años. ¿Se buscará hacer lo mismo en Cádiz? «Eso sería un sueño, pero ascender a cualquier categoría, no es nada fácil. Sólo hay que ver filiales de equipos importantes que no están siquiera en Segunda B o que descienden nada más subir. Nosotros lo conseguimos hacer en Granada, donde además pusimos al primer equipo en Primera, pero eso, hoy por hoy, nos parece un sueño porque lo primero que estamos intentando hacer es consolidar en Segunda al primer equipo. Tenemos que tener los pies en el suelo», manifiesta con rigurosa prudencia el director deportivo cadista.

Así pues, la obligación no es otra que mantener la categoría. Y de eso habla a continuación Cordero, de su idea de profesionalizar al filial «porque la Tercera División es lo más cercano que hay al fútbol profesional. Quiero un equipo ganador al que pedirle responsabilidades y por eso mismo comenzaremos a tratar a los canteranos del filial como a profesionales. Entrenarán por la mañana, tendrán disponible el gimnasio, desayunarán y almorzarán en las instalaciones del club… Quiero que entre la forma de trabajar del primer equipo y del filial apenas haya diferencias para que no se note el paso. Es más importante darle posibilidades para que cuando deban o puedan dar el salto apenas noten el cambio. Pretendo que tengan a su disposición toda la metodología de un club profesional», incide Juan Carlos Cordero, que por supuesto dotará al Cádiz CF B de «refuerzos importantes y por encima de la edad juvenil para que el equipo tenga ese potencial necesario para competir en todos los campos».