Álvaro Cervera, en El Rosal.
Álvaro Cervera, en El Rosal.

Cádiz CF

¿Ha llegado el momento de construir?

La entrada ante Osasuna en el segundo tiempo de Perea dio al Cádiz CF unos aires más alegres y con mayor ambición de cara a gol

Por  19:08 h.

¿Ha llegado el momento de creérselo? ¿Ha llegado el momento de quitarse de encima esos mismos complejos que han metido al equipo a luchar por el sueño del ascenso? ¿Ha llegado el momento de pensar más ya en construir que en destruir? ¿Ha llegado el momento para que Cervera cambie el ‘chip’ por mucho que se empeñe, con razón, en repetir cantidad de veces que los suyos nada más que pueden jugar a lo que juegan? ¿Ha llegado el momento de quitarse la piel de cordero para vestirse de león? Pues quizás, sí.

Le guste o no al entrenador, el objetivo del Cádiz CF ya no es otro que luchar por un puesto en el ‘play off’ de ascenso. Incluso en el ascenso directo… Que nadie se equivoque. A este equipo, con su entrenador por delante, ya hay que hacerle la ola. Pero una vez todos subidos a ella, qué menos que aprovecharla.

Por eso mismo, a este Cádiz CF ya, en ningún campo ni en ningún partido, se le trata como a un equipo que lucha por la permanencia. Y por eso mismo, Cervera no tiene otra que darle una vuelta de tuerca a su planteamiento. Y mucho más, después de lo visto el pasado sábado sobre el césped de El Sadar.

Y es que en Pamplona se vieron dos caras dentro de un mismo equipo. Por un lado, la que sacó en la primera mitad de corderito degollado. Porque como este Cádiz CF tiene acostumbrado, entregó la pelota al rival, salió ‘sintiéndose’ y haciendo ver que era inferior ante un rival que no era superior y con un once de marcado carácter defensivo con Atienza y Garrido en la medular y tres centrales.

La derrota en el marcador hizo que, como tantas veces esta Liga, Cervera tuviera que cambiar de fichas en el segundo tiempo, donde sí afloró otro Cádiz CF más alegre, más valiente, con más empaque y mayor ambición. No le quedaba otra, vale, pero lo que se vio, gustó. Y mucho.

Gustó tanto que el personal ha visto en Perea a ese jugador que puede mover al equipo con verticalidad, profundidad, calidad y desparpajo. Desde la mediapunta, el ex del Barcelona B repartió juego de lo lindo, ensanchó al equipo y consiguió darle al Cádiz CF otros aires distintos desde que Cervera se sienta en el banquillo amarillo.

La entrada del manchego en la segunda mitad mejoró cantidad las versiones de sus compañeros. Así como Salvi y Alvarito entraron mucho más en juego por sus bandas, también Álex Fernández, retrasado a su posición natural de mediocentro, conectó en infinidad de ocasiones con Perea.

Porque este Cádiz CF gana enteros en el aspecto ofensivo con Álex en el centro del campo y sacando el balón desde atrás para conectar con Perea en la mediapunta y ambos resguardados por Garrido en la retaguardia.

La Liga, poco a poco, se va acercando a su tramo final y aunque sería un despropósito jubilar el plan A de Cervera por esta crisis de juego y resultados, no sería nada desdeñable comenzar a buscar otras alternativas que pasan obligatoriamente por hacerse con el dominio de la pelota, gobernar los guiones de los partidos y salir con aires de un equipo que se sienta campeón.

Por descontado que habrá partidos donde el rival se ajuste a las medidas de un Cádiz CF replegado atrás y a la espera de ese robo de balón del que Salvi y Alvarito puedan sacar petróleo con su velocidad, sin embargo Cervera debe albergar la esperanza de que tiene equipo para algo más que destruir tal y como quedó comprobado en el Reino de Navarra el pasado sábado donde el Cádiz CF mereció empatar.