Güiza celebra uno de los goles de ayer con Josete.
Güiza celebra uno de los goles de ayer con Josete.

Cádiz CF

Güiza: “Estoy ‘fatigao, henmano'”

El delantero jerezano atendió como pudo la pregunta de la cadena Cope nada más acabar el encuento

Por  17:11 h.

Dani Güiza es arte puro. Dentro y fuera del campo. En el coche y hasta cuando va a pescar. Igual marca un golazo, como regala otro a un compañero. Lo hace todo igual, con naturalidad. Como cuando en una entrevista fue capaz de afirmar que su actor favorito era Torrente. Del jerezano se ha escrito ríos de tinta. Tanto por su faceta deportiva como sentimental. En Getafe, y curiosamente de la mano de la que fue su representante y pareja Nuria Bermúdez, encontró la estabilidad que le llevó a ser campeón de Europa con la España de Luis Aragonés en Viena. Allí, en el sur de Madrid, Güiza comenzó de nuevo a destacar. Poco después, en Palma de Mallorca, se salió del panorama nacional y desde entonces la Liga no ha conocido a otro máximo goleador de origen nacional. Fue allí donde alcanzó las 27 dianas que le catapultaron a la selección absoluta. Dejaba atrás dietas personalizadas en un restaurante de Getafe para controlar sus comidas y su vida personal. De hecho, era conocidos sus problemas estomacales por los que tuvo que ser hospitalizados varias veces.

Recién coronado campeón de Europa, Luis Aragonés se lo llevó al Fenerbahçe turco donde comenzó a perderse de nuevo. Luego, volvió al Getafe pero ya no brilló. Experimentó la liga malaya y vistió los colores del Cerro Porteño paraguayo, donde parecía iba a colgar las botas antes de la llamada del Cádiz CF. Y volvi´a ilusionarse pese a estar ‘cascao’ y “viejo”, como le llamó ayer cariñosamente su entrenador Claudio, que se deshizo en elogios hacia él en rueda de prensa. “Lo del viejo es tremendo. Tiene problemas al respirar… y es una gozada. Si eso no contagia a los demás, apaga y vámonos. Hace la jugada de la tarde, se va como Pedro por su casa, cuando un minuto antes se había acercado al banquillo diciendo que tenía fatiga. Y coge el balón y cuando lo tiene para finalizar lo pasa al compañero pudiendo ser una jugada de escándalo. Para que veáis el nivel de compromiso de Dani”.

Varias anécdotas en El Rosal

Dani Güiza, como él mismo ha reconocido, ha dicho y hecho “muchas tonterías”. Pero una de ellas, seguro, no ha sido firmar por el Cádiz CF, club donde desde el primer día está derrochando una implicación bárbara. Y eso que le costó comenzar a coger el ritmo. Cada vez que habla en un entrenamiento es para crear buen ambiente. No lo busca, pero lo consigue. Todo lo que dice, cómo lo dice, se traduce en un chiste. Aún muchos compañeros recuerdan lo que le dijo al preparador físico en la pretemporada, durante uno de esos entrenamientos en los que el físico es lo más importante. Iban ya por la enésima vuelta al campo corriendo cuando Güiza soltó de repente al fisio: “‘Mano’, ¿que me estás preparando para la maratón de las Olimpiadas o qué?”. Por descontado, que ya por entonces, el ‘gitano’ de Jerez evidenciaba que eso de correr no es lo suyo.

Antes, Güiza ya dejó inmortalizada una imagen que retrata su peculiar forma de entender la vida. Siendo, como es, el jugador de la plantilla cadista que más dinero que ha hecho en esto del fútbol es lógico que maneje buenos vehículos. Lo que ya no es tan lógico, o sí, es que los emplee para ir a entrenar a El Rosal y tenga que bajar una ventanilla del coche para ir con la caña de pescar sobresaliendo por la misma. El coche, un Aston Martin o similar. De traca. Por supuesto que la imagen de Güiza con su cochazo y esa caña de pescar sobresaliendo por una ventana fue más que comentada en un vestuario que lo adora. Es lo que tiene que una de las aficiones del jerezano sea pescar lubinas después de entrenar aprovechando el buen tiempo que reina en su tierra, principal motivo por el que firmó por el Cádiz CF para colgar las botas. Vida sana en cuerpo sano. De lujo.

Conocido ya los gustos del internacional cadista, también es sabido que no es muy amigo de los micrófonos. Y menos, justo después de hacer un esfuerzo titánico como el del pasado domingo ante el Recreativo. Sin embargo, le doliese o no, se había convertido en el protagonista del partido con su gol del empate y su asistencia a Lolo Plá en el tanto de la remontada y el periodista Rubén López, de la Cadena Cope y Canal Amarillo, no tuvo otra que dirigirse a él en el túnel de vestuarios y preguntarle por sus sensaciones. Güiza, parco en palabras y visiblemente agotado, pegó un buen capotazo a la alcachofa con sinceridad, humildad y grandes dosis de cercanía y no tuvo otra que contestar con un “estoy ‘agotao, henmano'”. A veces, resulta más enriquecedoras tres palabras bien dichas y sentidas que una parrafada que no dice nada. Las de Güiza, dijeron más de lo que creía. Y que siga así, Hermano.

A continuación, el fragmento de la pregunta de Rubén López y la respuesta de Güiza. No tiene desperdicio.