Dani Giménez, sacando el balón desde atrás en el partido de ida en Carranza.
Dani Giménez, sacando el balón desde atrás en el partido de ida en Carranza.

Cádiz CF

Giménez, suplente Adán, pide paciencia al beticismo

El arquero gallego, firme defensor del estilo de Quique Setién, avisa que el Cádiz CF "va para arriba"

Por  14:23 h.

Dani Giménez, portero suplente del Real Betis Balompié, ofreció anoche una entrevista en el programa ‘Heliópolis’ de Betis TV. En una interesante intervención, el cancerbero gallego analizó el momento que atravieso el equipo, así como las perspectivas del equipo de cara en el partido de este jueves contra el Cádiz CF en Copa del Rey.

De su competencia en Liga, el exmadridista y titular Adán, Giménez solo tiene palabras de elogio porque es “un tío comprometido y ni en los entrenamientos se sale, siempre se entrena. Los dos somos iguales, somos muy serios en el trabajo”.

Recientemente, el meta gallego ha sido operado de la nariz y se encuentra muy satisfecho con el resultado obtenido: “Mejor ya, parezco otro. Me he operado, respiro bien ya y se ha terminado ese dolor de cabeza que llevaba sufriendo desde hace un mes y pico. El dolor de cabeza me limitaba mucho. Me daba rabia en momentos puntuales tener que tomar un montón de medicación para intentar estar despejado. Ya estoy recuperado al cien por cien”.

La vuelta de la Copa del Rey posibilita la vuelta de Giménez al arco verdiblanco en el que será el partido de vuelta en el Villamarín. y a razón de sus palabras, en el conjunto sevillano no hay relajación alguna pese al 1-2 conseguido en el partido de ida celebrado en Carranza. Además, se sabe de la mejoría del conjunto de Álvaro Cervera. “El Cádiz CF va para arriba, evidentemente en Segunda, pero nosotros estamos con malos resultados y dudas en el juego. La Copa es otro torneo, tanto el equipo como la afición tienen mucha ilusión. La gente que juega menos y que juega más tiene la ilusión de pasar la eliminatoria, que la tenemos encarrilada. En la primera parte hay que intentar salir fuerte, con mucho ritmo para no pasar ningún apuro al final”.

Y por supuesto, no tienen otra misión en el Betis que la de evitar sorpresas: “Hay que evitar los sustos porque estamos en un proceso de aprendizaje. Esas dudas que parecíamos que habíamos despejado, muchas veces con resultados que quizás las habían tapado puntualmente, ahora las tenemos ahí. Tenemos que intentar dejarlas atrás otra vez a base de resultados”, dice el portero suplente de un equipo que llega al duelo ante el Cádiz CF tras encajar un 5-0 en Eibar y empatar de milagro a dos goles el pasado sábado ante el Girona en el Villamarín.

Como es sabido, este año el Betis estrena proyecto con Quique Setién en el banquillo, un entrenador con un excelente gusto por el fútbol de posesión y ataque. La afición, muy del sur, tan pronto está feliz con su equipo como se cabrea con la dinámica irregular de un equipo que está clasificado en la octava posición de Primera División. Por eso mismo, lo que un día es claridad otro día son dudas. Y Giménez lo reafirma tras sumar solo un punto de los seis últimos disputados, donde ha recibido siete goles en contra.  “Existen dudas como en todo en proceso de aprendizaje. Los veteranos y el cuerpo técnico igual, hemos hablado muchas veces en el vestuario que parecía que habíamos cambiado nuestra manera de jugar y futbolistas que nunca habíamos jugado así, habíamos aprendido a jugar de una manera demasiado rápido”, comenta acerca del fútbol de toque de un equipo que cuando le salen las cosas maravilla a su hinchada. “Es lógico que haya dudas en torno al equipo, aunque son más del entorno que del propio vestuario”, remata el arquero.

Son muchos los cambios que ha introducido Setién en el poco tiempo que lleva en la entidad de Heliópolis y que el equipo se amolde a ellos no resulta fácil tal y como cuenta Giménez. “Nosotros intentamos jugar bien al fútbol, para un equipo es jugar en largo, para otro es defender atrás y para nosotros se trata de tener el balón, jugar muy juntos e intentar siempre estar cerca del contrario para que no nos hagan ocasiones. ¿Qué está pasando? Creo que esa faceta defensiva nos está costando. Unas veces por mala organización ofensiva y otras porque los equipos te conocen, saben cómo juegas y a veces hace falta salirse de ese guión… pero eso es cosa de cada jugador. El cuerpo técnico pide en cada entrenamiento que no seamos rígidos y las tres o cuatro cosas estructurales del sistema, lo demás tenemos que ponerlo los jugadores sino sería igual jugar en el mediocampo con Iniesta que conmigo y eso no es así. La gente debe entender que quizás no estábamos a un nivel tan avanzado dentro del sistema de lo que todos pensábamos, incluido nosotros”.

La afición bética exige al equipo mucho, quizás demasiado. Sin duda, la sombra alargada de los éxitos de su vecino, el Sevilla FC, hace mucho daño y eso le acaba por pasar factura a la tranquilidad del equipo de Setién. Giménez lleva cuatro años en la entidad verdiblanca entiende “ese nerviosismo porque quizás, la gente nueva no lo ha entendido. Considero que es mejor para los jugadores darles un toque de atención, que nos lo merecemos después del 5-0 en Eibar. La mayoría de la gente y sobre todo aquí en el Betis, vive el Betis con pasión. Los que llevamos más tiempo lo sabemos. Incluso casi lo vivimos con esa pasión, es normal porque al final quieres al equipo y por eso también te fastidia más cuando las cosas no van bien y te ilusionas más cuando van bien”.

A pesar del carácter caliente del beticismo, Giménez pide paciencia a la grada. “Me gustaría que durante el partido no se pitara y más a nuestra forma de jugar. Que se pite a un jugador es probable que presione más fuerte y que vaya a intentar robar un balón al que quizás no iría sin esa presión, pero con el balón en los pies cuesta. Tengo 34 años y la portería, los centrales y el mediocentro son puestos muy difíciles y cuesta. Cuando notas que tu propia afición tiene dudas y la muestra con silbidos, cuesta jugar, cuesta ser vertical, cuesta dar el pase adecuado, te pones nervioso y cosas que parecen fáciles no las ves. Pediría un poquito más de calma. Evidentemente, están en su derecho de expresar sus sentimientos pero que tengan esa paciencia que todo proyecto debe tener. Esto no es un cambio de baraja y que todo vaya rodado. Esto es ir granito a granito construyendo un gran proyecto para estar ahí del quinto al décimo, para el año próximo estar del quinto al octavo y al siguiente estar en Champions League… o este año, ¿por qué no? Pero poco a poco y partido a partido. No pido que sean analíticos con nuestros fallos, pero que tampoco se queden, y no sé si quedará bonito, en el ‘échale huevos’. A mí es una cosa que no me gusta nada y es algo que la afición del Betis canta pero no como otras aficiones de forma peyorativa. La afición bética nos lo canta para animarnos muchas veces, ya digo que es diferente a otros equipos, pero nunca me ha gustado porque un partido no lo ganas con ‘huevos’ sino diciendo ‘así juego yo’. Nosotros para ganar tenemos jugar bien, otros equipos no. A la larga, los equipos que ganen jugando mal estarán abajo y nosotros estaremos peleando por lo que queramos. Poquito a poco pero por lo que queramos, lo que nos creamos y por lo que se construya desde la secretaría técnica y el cuerpo técnico”.

En el mismo sentido, y tras su mensaje valiente a su afición, el meta bético asegura que la confianza en el trabajo de Setién en el vestuario es  “máxima”. Y dice. “Además, escucho muchas veces: ‘¡ojalá hubiésemos jugado así antes!’”.

Y es que el estilo de Setién ha enamorado a sus futbolistas pese a las dificultades que se encuentran los zagueros, y mucho más, los porteros tal y como refleja Giménez. “Ahora vemos la cara amarga porque queremos tener el balón pero estamos encajando muchos goles. Soy portero y entiendo a Adán, pero es el primero que quiere jugar así porque tanto él como yo vemos que estamos entrenando unas cosas que nunca habíamos entrenado, estamos mejorando mucho en facetas que antes no tocábamos y somos mejores jugadores. Un equipo está más arriba cuanto mejores jugadores tenga. Muchas veces no hay que fichar nombres, no hay que fichar gente con una trayectoria sino gente con hambre. El cambio de sistema, a la gente que estábamos aquí nos ha producido hambre, hambre de jugar y de muchas cosas”.

Sobre el duelo contra el Cádiz CF Giménez cree que  “la eliminatoria está encarrilada y nosotros queremos que, cuanto antes, se encarrile aún más. No queremos pasar apuros, ningún susto y, sobre todo, la gente está muy ilusionada. Tener un partido tan pronto para poder olvidarte de las cosas que no hiciste bien en el anterior, es lo mejor para nosotros. Físicamente estamos muy bien. Terminamos siempre los partidos apretando mucho al rival, como el otro día. Al final no es solo corazón, es que tenemos piernas, ganas de ganar. La Copa es también una oportunidad para muchos que, como yo, no tenemos muchos minutos, de sentirse importante y, sobre todo, ver cómo estás de cara a la competición”.

La Copa es la oportunidad para los porteros y bien lo sabe Giménez porque su “situación es distinta de la del resto de jugadores. Yo roto menos. Es cierto que el míster ha hablado de rotaciones, pero yo entiendo que no ha habido momentos para hacerlas, sobre todo en un puesto tan importante como es la portería. Hablamos que en las últimas jornadas no hemos estado bien, no nos hemos estabilizado en una situación, en una posición de ya pelear por una cosa exacta y es normal. Yo también lo asumo, siempre lo he dicho. La última vez que renové aquí en el Betis, podía haberme ido a otros equipos de Primera que me pagaban prácticamente lo mismo o más y me daban un año más. Yo renové por dos años, pero yo quise quedarme aquí, porque yo valoro otras cosas. Soy una persona a la que encanta entrenar, a la que le encanta trabajar, estoy implicado con los compañeros y estoy implicado con mi rol, sea jugar o no. Intento ayudar siempre al equipo. A mí me encantaría jugar lo máximo, está claro. Ya vienen los partidos seguidos y coges ritmo. Cuando ya tienes una experiencia haces que se te note menos esa falta de continuidad. En el partido en Cádiz, yo venía con un dolor de cabeza, hacía un montón de viento, los balones de Adidas… Con 20 años, pues a lo mejor hubiera jugado de una manera, pero con la experiencia te vas adaptando. Evidentemente, no estoy igual que si hubiese jugado 10 partidos este año. No yo, ni nadie”.

Por último, valoró estar a las órdenes del entrenador cántabro, a pesar de las dudas que genera en muchos su estilo. “Es lógico las dudas, pero el míster ha firmado tres años. Antes de firmarlo, tú ya sabes cómo es Quique Setién. ¿Tú crees que va a cambiar su forma de jugar? Es más, si cambiase su forma de jugar, nos decepcionaría a los jugadores, porque nosotros creemos en su forma de jugar y estamos contentos con esa forma de jugar. Si Quique Setién cambia su forma de jugar, no es Quique Setién. ¿Cómo nos va a hablar de las cosas en las que él cree si va a hacer algo en lo que no cree? Es que es imposible”.

Sin duda, el partido ante el Cádiz CF supone una oportunidad para “encontrarnos con nosotros mismos, que creo que es lo más importante, y luego arrastrar un poco a la afición otra vez. Que la afición no mire el calendario. Que sepa que, venga quien venga a jugar al Villamarín, se lo va a pasar bien y vamos a ganar. Eso es lo que aspiramos. El partido a partido que dice mucho el Cholo, que no tiene que ver nada con nuestra forma de jugar, pero al final es eso, es ganar. Que ganar no tape nuestros defectos, pero que perder no tape también nuestras virtudes. Creo que eso es importante y que la gente tenga un poquito más de paciencia”.