Airam, en una pugna con Domingo.
Airam, en una pugna con Domingo.

Cádiz CF

Lucena 2 Cádiz CF 1: El rotar se va a acabar

Dos fallos de Ricky condenan al Cádiz CF en Lucena

Por  20:23 h.
Lucena CF
2
Cádiz CF
1
Lucena: Javi López (p), Albiol, Di Biase (Villanueva, 76’), Domingo, Santacruz, Abou (Maxi, 45’), Adri, Poley, Jose Manuel, Torres y Jony Lomas.
0-1 Min 41. Hugo 1-1 Min 68. Maxi. 2-1 Min 91. Conejo.
Cádiz: Ricky, Mantecón, Arregi, Servando, Tomás, Mantecón, Garrido, Hugo (Jona, 76’), Machado, Migue (Villar, 65’) García y Airam.
Pérez Peraza, de Tenerife.
Los jugadores del Lucena comenzaron el partido de rodillas por los impagos que sufren.
Ciudad de Lucena.

De los últimos nueve puntos, el Cádiz CF solo ha conseguido dos. La considerable distancia respecto al UCAM es obvio que ha relajado a los futbolistas, que para colmo han visto como desde el cuerpo técnico también se le está mandando ese mensaje con tantas rotaciones, tantas reservas y tantas otras pequeñeces que van camino de amargar al cadismo ahora que estaba tan contento. Lógico todo. Que no salten las alarmas porque no hay motivos. Eso sí, si la cosa siga así, habrá motivos para ello. Ayer se perdió en Lucena, un equipo en puestos de descenso. Y se hizo con un equipo plagado de caras nuevas. Entre ellas, la de RickyAlonso, que en dos fallos evidenció el porqué de su suplencia. Claudio, a buen seguro, habrá tomado buena nota de que tantas rotaciones están mandando al garete meses de trabajo. Ya es hora de volver a la seriedad, de mantener la compostura. Hay tiempo para equivocarse y a fe de que se está haciendo. Ahora toca volver al trabajo, a la humildad y a la intensidad de siempre. Como broma, ya es suficiente. El rotar se va a acabar.

Y eso que el encuentro comenzó con guion amarillo. Pasados los 30 segundos de vergüenza en el que los jugadores del Lucena claudican sobre el campo en protesta por los impagos a su directiva, llegó la primera ocasión cadista gracias a Migue García, que sorteó por su banda a Albiol con un gran gesto técnico y puso un buen balón raso en el área pequeña para que Airam chutase fuera cantando parte de la hinchada cadista gol.

Valía la oportunidad como prólogo a un partido dominado en su mayoría por el equipo líder del grupo IV, que como era normal quiso explicárselo desde el primer momento a un equipo con pie y medio en Tercera.
El dominio cadista era evidente desde el inicio pese al mal estado del terreno de juego, seco a gusto del nuevo inquilino del banquillo lucentino, Falete. Normal que el maestrillo del Lucena busque todas las armas a su alcance para reflotar un barco inundado de miserias.

Pero el Lucena no iba a vender barata su piel. De hecho, el árbitro anuló un gol de Jony Lomas por fuera de juego, muy ajustado desde luego y que si sube al marcador no hubiera sido una injusticia ni mucho menos.

Al poco de esa ocasión anulada por el asistente del tinerfeño Pérez Peraza, de nuevo sería Jony Lomas quien, por la izquierda y aprovechando el boquete de Mantecón, llevaba peligro al área de Ricky Alonso, que tuvo en Servando a su mejor aliado en la retaguardia. El isleño, tras la cobertura de Arregi, solucionaba el problema.

El partido, pasado ya el cuarto de hora, se tranquilizó bastante aunque siempre era el Cádiz CF el que intentaba proponer y el Lucena sorprender a la contra tal y como le gusta a Falete, un entrenador idóneo para equipos pequeños que deben hacerse fuertes desde la seguridad defensiva y la racanería ofensiva. Otra vez Jony Lomas buscó las cosquillas a la defensa amarilla, casi que de estreno con las nuevas entradas de Mantecón, Arregi y Tomás, tres suplentes convertidos en titulares en Lucena. Consciente de ello, el equipo local volcó todo su ataque por el carril de su jugador más activo.

Y la verdad es que las acometidas lucentinas consiguieron retrasar unos metros al Cádiz CF, lo que le vino paradójicamente bien a los gaditanos, que comenzaron a tomarse más en serio el partido y a elaborar mucho más las jugadas de ataque. Tanto avanzó metros el Lucena que hasta el Cádiz CF gozó de una contra pero el pase en profundidad de Migue García resultó muy pasado para Fran Machado, que remató desde el suelo sin peligro y a las manos de Javi López.

Esa ocasión despertó al Cadiz CF. Se despertó tanto que hasta un lateral salido del ostracismo como Tomás se plantó en el área rival para driblar a dos contrarios y cruzar la pelota para que se fuera rozando el palo del Lucena.

Golazo

En pleno dominio cadista llegó el golazo de Hugo, hasta el momento abroncado por su entrenador. Pero el gaditano, desde la banda izquierda, se sacó de la chistera un disparo de rosca que se alojo en la escuadra de Javi López, testigo de excecpión de la obra maestra. Un minuto más tarde, Hugo pudo sentenciar tras recibir un pase de Espinosa, sortear a Domingo y quedarse solo ante el portero pero su disparo cruzado salió desviado.

El descanso llegaba en el mejor momento del once cadista, pero la reanudación tampoco varió demasiado el panorama. Migue García, el mismo que comenzó inquietando al Lucena en la primera mitad, lo intentó con una volea que no encontró puerta en los primeros compases del encuentro.

Pero el Lucena no iba a tirar la toalla. Y como prueba los minutos que fueron del cuatro al seis. Comenzó Adri adentrándose en el área cadista para chutar con peligro y encontrarse con la pierna de Servando, crucial en el cruce. El córner botado por Poley fue cabeceado, casi sin oposición, por Santacruz y el balón se estrelló en el larguero y tuvo que ser Arregi quien alejase el peligro bajo palos para que el rechace no fuese a más.

La reacción gaditana la puso Fran Machado, pero no supo resolver un mano a mano con Javi López tras recibir un magnífico pase de Hugo.

El partido no estaba ni mucho menos controlado. El Lucena seguía muy vivo y cerca estuvo de empatar tras un remate a bocajarro de Maxi y uno posterior (ya anulado por ‘offside’) de José Manuel atajado por Ricky, que si bien anda bien de reflejos, tiene sus carencias en la colocación y en la comunicación con sus compañeros. ¡Ah! Y también en eso de la contundencia. Como la que le faltó para despejar un balón que cabeceó dentro del área Maxi y que significó el empate.

Perdió el control del asunto el Cádiz. El centro del campo era lucentino y Ricky daba muestras de una inseguridad tremenda en cada balón colgado. Entre medias reaparecía Juan Villar, pero el onubense se pasaba de gas y no conectaba con Migue tras una buena jugada. La siguiente la tuvo FranMachado, pero su tímido disparo no inquietó al arquero local. Y si falló Ricky en el primer tanto, no menos lo hizo en el segundo en una jugada muy similar en la que el arquero asturiano sale muy tarde para dar la ventaja necesaria a Conejo, que enganchó lo suficiente para remontar el partido y dejar al cadismo, otra vez y por quinto año consecutivo, con cara de tonto en Lucena.

Derrota in extremis de un Cádiz que o se pone las pilas o puede ir reeditando la catarsis del Real Madrid Castilla de hace unos años. Al loro.