Abel, Güiza y Josete, suplentes el pasado domingo en Mérida.
Abel, Güiza y Josete, suplentes el pasado domingo en Mérida.

Cádiz CF

El rival cambia el esquema del Cádiz CF

Claudio modifica sus planteamientos en función de varios factores

Por  19:57 h.

Cinco cambios que bien podrían haber sido cuatro en el caso de que Dani Güiza no hubiera sufrido tortícolis la noche anterior al encuentro de Mérida, cierto, pero el caso es que realizar cuatro cambios sobre el once respecto al de la semana anterior deja a las claras lo que ya se ha comentado muchas otras veces para analizar los métodos de Claudio Barragán, un entrenador que mira demasiado, no tiene porque ser para mal, al contrario.

El hecho de que el técnico valenciano haya repetido once muy pocas veces –ante el Sevilla Atlético y el Almería B fue la primera vez que lo hizo de forma consecutiva desde que llegó al Cádiz CF– no es más que una de las señales más evidentes para pensar que Claudio plantea los partidos según qué factores haya de por medio. Dejando al margen el estado de sus jugadores, el de Manises consulta antes el estado del terreno de juego de marras así como su superficie, la manera de jugar que tiene el contrario, la velocidad del enemigo en su zona ofensiva y el estilo que predomina en su adversario. Por supuesto que son, todos, aspectos del juego que todo entrenador debe tener bien atado antes de preparar cualquier encuentro, no obstante, este Cádiz CF da la impresión de poner en práctica un patrón de juego más indicado para un club de media-baja tabla que para un equipo que debe proponer fútbol para crear cuanto más ocasiones mejor para que sus delanteros puedan gozar de ellas para solventar los encuentro por la vía rápida, cosa que salvando el encuentro en Carranza ante el Villanovense que se ganó 3-0 difícilmente se ha podido hacer.

Sin continuidad

Ya al comienzo de Liga, Claudio comenzó dando descanso, casi que por decreto a Güiza, para dar entrada a Wilson Cuero en los partidos de fuera de casa, que se supone son de más briega.

El caso es que este Cádiz CF depende en exceso de su rival de turno para jugar siempre a lo que sabe. Es normal que Claudio se desespere cada partido desde la área técnica ya que sus jugadores no siempre hacen lo que se ha ensayado, pero no debe ser sencillo del todo poner en práctica cada domingo algo nuevo. Los automatismo, salvando buenas jugadas de estrategia que han valido victorias, apenas se dejan notar a simple vista durante fases de un partido que comienza a complicarse.

Independientemente que ninguno de los actuales jugadores del Cádiz CF, a excepción de Lolo Plá, que pese a ello no es titular indiscutible, atraviesan por un estado de forma excepcional como para merecerse el cartel de ‘intocable’, el caso es que tampoco Claudio está acertando a dar con una tecla que se le resiste desde que prácticamente llegó al vestuario cadista hace poco más de un año.