El acta recogió que el final del encuentro de Linares fue muy movido
El acta recogió que el final del encuentro de Linares fue muy movido

CÁDIZ CF

El movido acta de Linares al fin ve la luz

Ortiz Arias culpa a Rafa Payán, Chico y Joselu, así como a varios miembros del banquillo azulino, entre ellos su entrenador

Por  14:23 h.

El controvertido y esperado acta del Linares Deportivo-Cádiz CF vio al fin la luz varias horas después del término del encuentro. Tardó en llegar pero ya está disponible. El colegiado madrileño Ortiz Arias se marchó de las instalaciones de Linarejos sin completarlo y tuvo que hacerlo en su domicilio “debido al mal funcionamiento del equipo informático o a la conexión a internet del mismo”.

Varios medios ya adelantaban que había expulsado hasta a siete miembros del Linares Deportivo, algunos incluso que no estaban ni convocados. Todo ello se produjo dentro del túnel de vestuarios, por lo que desde fuera apenas se pudo apreciar más que un ligero tumulto. Ya sobre el terreno de juego, el colegiado se mostró muy exigente con los jugadores, a los que no les permitía apenas una protesta. El propio Dani Güiza fue el primero en ver una cartulina amarilla que el jerezano no sabía ni comprender porque le había tocado a él. Minutos después le tocó el turno al delantero local Francis Ferrón, que también vio una tarjeta amarilla por protestar. Y al portero Jorge, que le pidió una tarjeta para Lolo Plá por un choque con el delantero del Cádiz CF y acabó viéndola él. Corpas y Rosales, por el conjunto minero, y Mantecón y Josete, por los cadistas, también recibieron la cartulina amarilla.

Trifulca final

Acabó el partido y varios jugadores de uno y otro equipo se ensarzaron en una discusión que acabó con un amago de tangana llegados al túnel de vestuarios con el árbitro como protagonista. Claudio dijo que se trató de un malentendido que no llegó a mayores, pero sí para el Linares. Y es que los jugadores del Linares protestaron en demasía al colegiado.

En un apartado especial de incidencias aparecen Rafa Payán que, según el colegiado, “cogió del cuello al cadista Mantecón al término del partido en el túnel de vestuarios, teniendo que ser separados por agentes de la Policía Nacional” y le espetó: “No te mereces esa camiseta que vistes”.

Sobre el entrenador local Torres asegura: “Se dirigió a mí asegurando: Es que esto no puede ser”. Asimismo, asegura en el acta que golpeó de un puñetazo de manera violenta y con actitud intimidatoria a una máquina de refrescos próxima al lugar en el que se encontraban.

También se hace referencia a Chico y Joselu, dos jugadores del Linares Deportivo que ayer no estaban convocados. Sobre el primero asegura que se dirigó a uno de los árbitros asistentes para insultarle. “Sois unos hijos de la gran puta”. Frase que repitió “hasta en seis ocasiones de manera desafiante”.

Asimismo, del segundo asegura que insultó en el túnel de vestuarios a su árbitro asistente: “Es una vergüenza, habéis venido a reíros a nuestra puta cara, sois una vergüenza y deja de reírte”.

Asimismo, el colegiado, y su juez de línea, tuvo que acercarse varias veces al banquillo local para llamar la atención a varios inquilinos, jugadores, médicos y técnicos del Linares. Sin ir más lejos, tuvo que expulsar a tres miembros de su banquillo, entre ellos el delegado y el fisioterapeuta del conjunto jienense, que se despidió con ironía del árbitro mientras enfilaba el túnel de vestuarios. Dos de ellos en el primer periodo al “protestar de manera airada sus decisiones arbitrales”. Entre sus descalificaciones, las del fisioterapeuta azulino: “Es una puta vergüenza, es una puta vergüenza, sois muy malos, pero que muy malos, una puta vergüenza”. El tercero a falta de tres minutos para el final al dirigirse al ‘trencilla’ en los siguientes términos: “Vaya vergüenza. Esto es una auténtica vergüenza”.

Incidentes del público

También se recalca un incidente del público en Linarejos. Primero por una agresión al cuarto árbitro. “En el minuto 58 del encuentro una persona del público lanzó a mi árbitro asistente número uno una piedra de unos tres centímetros de diámetro, la cual impactó en su hombro izquierdo”

En definitiva, un agitado y desagradable final que tardó en conocerse de manera oficial.