Enrique y Cristian forjaron una gran amistad en el Cádiz CF.
Enrique y Cristian forjaron una gran amistad en el Cádiz CF.

CÁDIZ CF

El día en que Cristian y Enrique dijeron en Lucena: «Tenemos que salir ya de Segunda B»

«Mientras estábamos en el baño, un aficionado cadista nos cogió del cuello y nos dijo 'Hoy ganamos seguro'», recuerda con arte el extremeño

Por  19:10 h.

15 de marzo de 2009. Lucena. En el antiguo campo municipal, el pequeño de la piscina, el precedente del actual estadio lucentino. En ese mismo escenario, en tal fecha, los recordados exjugadores del Cádiz CF Cristian y Enrique Ortiz se miraron a los ojos y afirmaron con una rotundidad absoluta. «Tenemos que salir ya de Segunda B».

Pero ¿qué sucedió aquella tarde? Esta anécdota suele ser habitual en las conversaciones con Enrique cada vez que habla de la necesidad de ascender a la Liga de Fútbol Profesional. En aquel entonces formaba parte del exquisito plantel que dirigía Javi Gracia y que se encaminaba al objetivo que finalmente cumpliría de manera brillante.

Enrique no olvida aquel día. «el campo era pequeñísimo, y el vestuario tenía poco más de 20 metros cuadrados. Teníamos que entrar los 16 futbolistas, el entrenador, el ayudante, el fisioterapeuta, las camillas, el utillero… prácticamente imposible. Tanto, que nos tuvimos que vestir los titulares en una tanda y luego más tarde los suplentes», recuerda con arte el de Azuaga.

Entonces saltaban al césped. «Salimos a calentar y claro, con los nervios, pues uno tiene sus necesidades fisiológicas. Me fui con Cristian y tuvimos que ir a un baño exterior ya que por supuesto el vestuario no tenía». Entonces, «mientras estábamos orinando, un aficionado cadista nos cogió del cuello y nos dijo ‘Hoy ganamos seguro’. Ahí, en plena tarea».

Enrique y Cristian, aún sorprendidos, se miraron a los ojos y exclamaron: «Tenemos que salir ya de Segunda B. Aquí no podemos volver a jugar». Obviamente, no recuerda a ese seguidor cadista porque «ni me fijé en la cara. Me resultó tan chocante la situación que me quedé petrificado».

Ese día el Cádiz comenzaba perdiendo por los problemas de adaptación típicos al tratarse de césped artificial y con un tanto del excadista Sergio Ortiz. Pero Ormazábal igualaba la contienda y Toedtli, a falta sacada por Enrique, remontaba el choque casi en el tiempo de descuento. Al final, cumplieron su palabra.