Claudio en el amistoso ante el Zenit en El Rosal.
Claudio en el amistoso ante el Zenit en El Rosal.

Cádiz CF

El crédito de Claudio resiste

Varios son los motivos por lo que aún sigue siendo entrenador del Cádiz CF

Por  16:15 h.

El estado de nervios por el que atraviesa Claudio Barragán es propio de aquel entrenador que se siente contra las cuerdas. El actual entrenador del Cádiz CF tiene al equipo cuarto clasificado a nueve puntos del primero, una distancia humillante si se recuerda que el primer objetivo de este Cádiz CF no era otro que el primer puesto. ¡Nueve puntos! Se dice pronto.

Su estado de nervios lo dejó patente el pasado domingo en la sala de prensa del Nuevo Mirador, donde fue preguntado por cómo se sentía con el equipo a nueve puntos del líder. Una pregunta de lo más normal y lógica. De hecho, lo anormal e increíble sería que no se le preguntase al entrenador del Cádiz CF por ello tras un nuevo descalabro, el segundo de forma consecutiva. Tras contestar que se siente «más fuerte que nunca», el de Manises se dirigió al periodista que le formuló la pregunta de muy malas maneras llegando incluso a señalarle con el dedo.

Finalmente, periodista y entrenador firmaron las paces una vez que el técnico salió de los vestuarios para mostrar sus disculpas por las formas empleadas. El asunto no tendrá más recorrido y todo quedó zanjado entre ambas partes, algo que no quita para evidenciar que Claudio está pasando su peor momento desde que llegó al Cádiz CF a finales de noviembre de 2015.

Porque el actual entrenador del Cádiz CF tiene una responsabilidad tremenda este año. Y los resultados, unido al juego, no le están favoreciendo. La distancia de nueve puntos parece insalvable y si de aquí a dos semanas no hay síntomas evidentes de que podría ser recortada, el técnico valenciano tendría sus días contados.

Ni que decir que si esos nueve puntos van a más o el quinto clasificado –el Granada B, ahora a cuatro puntos– se acerca cada vez más, Manuel Vizcaíno tendría que hacer de tripas corazón y destituir a un entrenador que estaría poniendo en riesgo no ya el primer puesto, sino la clasificación para unos ‘play off’ que se presentarían muy complicados en el caso de llegar a ellos como tercer o cuarto clasificado, incluso siendo segundo ya es una odisea.

Obstáculos para su destitución

Pero el presidente del Cádiz CF no tiene otra que rezar y seguir manteniendo su confianza (aunque ya no sea tanta como hace meses) en Claudio. No le queda otra. Varios son los motivos por los que no tomará una decisión tan drástica como la que tomó con Antonio Calderón la pasada campaña cuando el Cádiz CF se encontraba a ocho puntos del líder UCAM: Y sí, el motivo principal es el económico. ¿Cuál si no? Las debilitadas arcas del club, el nada despreciable contrato del entrenador y la responsabilidad total en el pasado mercado invernal para corregir una plantilla confeccionada por Jorge Cordero y que ahora Claudio ha dejado a su gusto son los principales motivos por los que el Cádiz CF, ahora mismo, sigue teniendo en su banquillo a un entrenador que ha perdido el respaldo de buena parte de la grada y hasta del vestuario, que ya no sabe muy bien qué es lo que le pide cada semana un entrenador que da la sensación que funciona a bandazos.

A pesar de todo, a Claudio le sigue quedando crédito, aunque apenas se lo estén guardando en la zona noble de los despachos de la Plaza de Madrid. El de Manises seguirá una jornada más y se sentará el próximo sábado en el banquillo local de Carranza, donde el Cádiz CFse medirá al Marbella, que llega en un buen momento tras ganar al Linares en su casa y estar séptimo clasificado. Un nuevo tropiezo sería su final.