La pancarta de Norte Trompetero ha sido localizada
La pancarta de Norte Trompetero ha sido localizada

Cádiz CF

De los veinte duros por partido a los veinte años animando al Cádiz CF

Norte Trompetero cumple dos décadas en fondo norte

Por  22:59 h.

Verano del 95. El Cádiz CF prepara una nueva (la segunda) y fatigosa temporada en el pozo de la Segunda B. Al frente del equipo estará Paco Chaparro, que sería sustituido en la novena jornada por Chico Linares. Carranza es un solar. Los dos descensos consecutivos de Primera a Segunda B, donde se estrena en el banquillo Cacho Heredia sin pena ni gloria, han hecho del estadio de la Plaza de Madrid un cementerio y solo los más incondicionales cadistas siguen visitando cada quince días a un club enfermo. El día a día del club gaditano da pena. Solo, allá en fondo sur, los de siempre, son los únicos que no entierran el hacha de guerra. Son Brigadas Amarillas, pero los de antes, los que vieron al mago, los veteranos de combate capitaneados por Juan sin frío, el Bilba, Angelito, el Molina y tantos otros que ya peinan canas… Ellos son los únicos que, con el equipo en ruinas, siguen alzando el puño y cantando al son de la Marsellesa ‘Cantaremos todos unidos, alzaremos fuerte la voz, para que solo se escuche aquello de… Oeeeeeee, Cadi eeeee…’

Porque el Fondo sur de Carranza siempre ha sido el motor de animación de un estadio que mediados los años 90 experimentó en el otro fondo la entrada de aires nuevos llegados desde el sur. Era la temporada 95/96, la segunda de un camino por el desierto que duró 9 años de forma ininterrumpida, pero algo en Carranza iba a cambiar: Nace Norte Trompetero. 

“La mayoría de los que decidimos cambiar de grada para irnos a fondo norte procedíamos de fondo sur, donde animábamos al lado de Brigadas. Nos gustaba animar al equipo y junto a ellos disfrutábamos. Entonces, muchos decidimos irnos a fondo norte porque veíamos esa grada desierta y con poca o ninguna animación“. Quien firma estas palabras es Luis Jiménez, uno de los fundadores de Norte Trompetero y actual defensor del abonado cadista. “Lo que comenzó con un movimiento de unas 30 personas pronto se convirtió en un colectivo de cerca de 150. Recuerdo que pagábamos veinte duros por partido para la cuota del grupo. Con ese dinero comprábamos material de animación”, recuerda este veterano cadista que ya contempla 40 años.

Entre las novedades de Norte Trompetero figura la realización de unos de los primeros mosaicos con el que el fondo deleitó la salida del Cádiz CF. Desde lo alto del fondo norte antiguo, debajo justo de la mítica chapa de Ferrovial, Norte Trompetero dio vida a un fondo que andaba varios años deprimidos y sin ganas de juerga. Las trompetas comenzaron a aparecer por el estadio gaditano, de ahí la idea del nombre. “Íbamos desde la Plaza Pablo Ruiz Picasso, próxima al estadio, al campo haciendo sonar las trompetas, que eran iguales a las vuvuzulas que el Mundial de Sudáfrica puso tan de moda. Queríamos dar ambiente a los aledaños del estadio con cada partido del Cádiz CF”, cuenta Jiménez.

La edad media de los jóvenes que formaron este colectivo de animación del Cádiz CF era de 20 años “y ahora ya tenemos 40“, argumenta Luis para excusar que ya no se anime como en esos tiempos. “Desde hace unos años dijimos que animase quien quisiera, pero por el tema de la edad la cosa es verdad que fue decayendo en cuanto a animación se refiere”, explica con lógica.

La oficialidad no es algo que vaya con Norte Trompetero. “Es algo que los miembros nunca creíamos imprescindible para ser cadista. Además, con la anterior directiva de la Federación de Peñas del Cádiz CF tampoco comulgábamos mucho que se diga”, comenta Jiménez, que recuerda como Norte Trompetero perdió su zona central de Fondo Norte debido a las decisiones de la Federación de Peñas, que era quien decidía, junto al Cádiz CF, los asientos reservados en la grada tras las distintas obras que ha sufrido el aforo del Carranza.

Tampoco Norte Trompetero ha tenido sede. Más allá de la zona del fondo donde solían situarse para ver los partidos del Cádiz CF. Ahora, los cerca de veinte amigos que quedan llevando a gala el nombre de la peña, se les puede encontrar en la zona alta de fondo norte más próxima a preferencia.

El paso de los años siempre pesa como una losa para algo tan personal como es el amor a unos colores. De hecho, de aquellos veinte duros por partido que se pagaba como cuota se pasó a dar mayor formalidad con el pago de cuotas mensuales, “pero eso es algo que desde hace tres años ya no hacemos. Tenemos un fondo del que todavía cogemos dinero para pagar el mantenimiento de la web y pocas cosas más”. Un pago que, por cierto, el próximo 10 de septiembre dejará de efectuarse al “estar ya más presentes en Facebook o Twitter”, expone Luis para razonar el cese de este pago.

A lo largo de veinte años animando al Cádiz CF es normal que haya habido altibajos en la peña. Como es obvio, el ‘boom’ de todas las peñas, Norte Trompetero también, llegó con el ascenso del Cádiz CF a Primera. Luis Jiménez lo contempla como parte de la normalidad. “Como todas las peñas y peñistas cumplimos años y es hasta cierto punto normal que la animación decaiga”, repite un abonado que ahora sí que valora la labor de la nueva dirección de la Federación de Peñas que encabeza Fernando Arévalo. “Ahora, con el cambio de presidente, nos entendemos mucho mejor con ellos. De hecho, para el último ‘tifo’ hecho para el ‘play off’ de ascenso nos llamaron para asesorarlos y ayudarles a hacerlo. Nos tienen como un referente. Prueba de ello es que pese a no pertenecer a su Federación, me han nombrado a mi como defensor del abonado porque saben de los años que llevamos metidos en esto”.

Como todos los colectivos, Norte Trompetero ha tenido a sus jugadores más mimados. Recuerda con especial cariño a Jiménez, un delantero de origen alemán que tuvo el Cádiz CF en los primeros años en Segunda B “y que cada vez que marcaba un gol nos lo dedicaba haciendo el gesto de tocar la trompeta”. También recuerda con cariño a Óscar Hortas, otro de aquellos Cádiz CF en los inicios del pozo. Y es que en esos años, el Norte Trompetero, junto a Brigadas, eran muy del gusto de los futbolistas, que solo tenían en ellos un foco de animación.

Ya más reciente, añoran a Juanjo Bezares. Al de Guadiaro, incluso, amigos y peñas próximas al Norte Trompetero llegaron a homenajearle con el nombre de la Sección Bicho Bezares, que nacía de la Peña TKBTL.

El nombre de la peña

Que se llamase finalmente Norte Trompetero fue más por aceptación general que por deseo inicial de los miembros. De hecho, el primer nombre con el que llegaron a Carranza fue con el de Frente Trompetero, pero a las pocas semanas ya se imprimían camisetas, bufandas y la pancarta originaria con las siglas de NT, Norte Trompetero, un grupo de animación apolítico desde su nacimiento hace ya veinte años.

Otros nombres que se quedaron en el tintero fueron The Cádiz Obsession, El Limón Mecánico, Gades Norte o Humildad y Paciencia. Ese último apenas pasó un filtro “para no tener problemas con nadie”, recuerda Luis Jiménez, miembro fundador de una peña que también coincidió en el tiempo y en el espacio con otra de bonito recuerdo para los cadistas de fondo norte como era Calvario Amarillo.

En definitiva, veinte años haciendo retumbar un fondo norte que ha pasado de aquel fondo antiguo con sabor a hinchada turca y que atemorizaba a las escuadras rivales a un fondo solo apto para animar en tardes de gloria… o fracaso.