David Palacios (tercero en la fila superior por la derecha) celebra junto a sus compañeros el ascenso del Cádiz CF en el Juan Guedes
David Palacios (tercero en la fila superior por la derecha) celebra junto a sus compañeros el ascenso del Cádiz CF en el Juan Guedes

CÁDIZ CF

David Palacios: “Salir del Cádiz CF fue el error que marcó mi carrera”

El sevillano recuerda su etapa cadista y asegura: "Estuve cerca de volver en varias ocasiones, pero al final no fue posible"

Por  8:00 h.

Con una foto de su etapa cadista aparece David Palacios en su perfil de Facebook. Está claro que el otrora extremo sevillano, nacido en 1977, aún recuerda su paso por Carranza, un estadio al que llegó tras una dura travesía por el desierto del fútbol regional.

En la Tacita de Plata vivió cuatro temporadas para todos los gustos. Desde 1999 hasta 2003. En ese tiempo, 98 encuentros oficiales y 18 goles. Se consagró en el filial, vio pasar a varios presidentes y entrenadores, sufrió el paso sin rumbo por la categoría de bronce y fue partícipe directo del famoso ascenso en el Juan Guedes de Las Palmas de Gran Canaria en el año 2003, con Jose González en el banquillo. Y justo cuando estaba en la cresta de la ola, su adiós llegó. Los hechos se precipitaron y la jugada salió bastante mal. Desde entonces tiene marcada esa espina.

Los Palacios, La Palma, Demo, Atlético Antoniano, Rayo Vallecano, CD Logroñés, Real Murcia, Granada, Racing Portuense, Puerto Real, San José y de nuevo Los Palacios, su última aventura en 2011. Pero en su corazón queda su etapa en el Cádiz CF, un club en el que dejó huella, tal y como reconoce en esta entrevista a CANAL AMARILLO.

-¿Cómo fue su llegada al Cádiz CF?

– El Cádiz CF se fijó en mí en una liguilla de ascenso a Tercera. Yo jugaba en el Atlético Antoniano de Lebrija, el Cádiz CF B era nuestro rival y fue entonces cuando llamé la atención de la secretaría técnica del Cádiz CF. La temporada siguiente recalé en el filial (1999-2000), aunque tuve minutos con el primer equipo.

– Pasaba de la Regional Preferente a formar parte de una entidad histórica. ¿Notó el cambio?

– Fue un paso importante porque pasé de Regional Preferente a jugar en el filial del equipo a batir de Segunda B. Es cierto que la gran oportunidad llegó la temporada siguiente, pero el primer curso tuve opciones con Chico Linares en el banquillo. Fue en la temporada 2000-2001 cuando nos tocó ser protagonistas. Jugamos porque no había nadie y Carlos Orúe nos lo dijo claro desde el principio. Aquella campaña el Cádiz CF pasaba por una situación económica muy delicada y teníamos que salvar la situación con un equipo de canteranos y algún que otro retoque. No había más y nos salió todo genial hasta que nos quedamos a un paso del ascenso en la liguilla.

– Es cierto que el sistema ha cambiado, pero, curiosamente, el Cádiz CF no subió siendo primero y sí cuando acabó cuarto dos temporadas después...

– Ahora el panorama es diferente, aunque queda claro que ser primero de grupo no garantiza nada. Es cierto que tienes una ligera ventaja y con la actual fórmula evitas suspicacias en la compra de partidos como sucedía en las anteriores liguillas, pero soy de los que piensa que hay que buscar otro sistema. Creo que es demasiado castigo esta fórmula porque en cinco minutos se puede ir toda la temporada al traste.

– Fue uno de los partícipes del recordado ascenso a Segunda en el curso 2002-2003 después de casi una década en el infierno. Ahora las urgencias son las mismas. ¿Cuál es la clave para ascender?

– La experiencia me dice que por tener mayor presupuesto no está garantizado el ascenso. En mi primer año el Cádiz CF era el gran favorito, con jugadores consagrados y fue un desastre. Sin embargo, cuando mejor estuvimos y ascendimos fue cuando se formó un grupo unido. Eso es fundamental para lograr los objetivos.

– ¿Le recuerdan aún su actuación frente al CD Logroñés en Las Gaunas el año del ascenso?

– El que me lo recordaba era Marín, capitán del Logroñés en esa época. Años después jugué en Logroño y él siempre me recordaba el caño que le hice en esa jugada. Me esperó en Las Gaunas con una foto mía en la taquilla. Me la tenía jurada, jajaja. Más allá de las bromas, se trataba de una gran persona.

– ¿Por qué se marchó del Cádiz CF tras lograr el anhelado ascenso?

El adiós del Cádiz CF fue el error que marcó mi carrera. Yo lo tenía todo atado con el Betis, pero la mala relación entre Manuel Ruiz de Lopera y Poli Rincón, que era mi representante, impidió que yo acabara en Heliópolis pese a tener firmado un precontrato. Al final, a falta de 4 o 5 días para el cierre del mercado tuve que decidir y Poli Rincón me dijo que lo mejor era ir a Vallecas.

– Y acabó en el Rayo, en la misma categoría que el Cádiz CF…

Yo quería ir al Cádiz CF. Prefería jugar en un club que me lo dio todo si al final jugaba en Segunda, pero Poli se empeñó en que fuese al Rayo Vallecano y al final la jugada salió mal. Tanto que descendimos a Segunda B.

– El tiempo deja claro que fue una decisión desacertada. ¿Se le quedó esa espina clavada?

– Totalmente porque me hubiese encantado volver al Cádiz CF. De hecho estuve cerca de ir varias veces. Alberto Benito, que era el secretario técnico, y la directiva del Cádiz CF me llamaron tres veces en dos años, pero no llegaron a un acuerdo con el Rayo. El Cádiz CF puso de su parte pero Carlos Orúe estaba en el Rayo en esa época y dijo que si me vendían, él también se iba. Al final nunca regresé.

– ¿Sigue al Cádiz CF en la actualidad?

– Soy sincero y no he visto al Cádiz CF esta temporada, aunque sigo su situación. Sé que tiene prácticamente asegurado al ‘play off’ y lo importante es llegar ahí en buena forma. Era otra época, pero yo subí siendo cuarto y no como campeón.

– ¿Y qué hace ahora David Palacios? ¿Se plantea volver al mundo del fútbol de alguna manera?

– Actualmente vivo en Dos Hermanas (Sevilla) junto a mi mujer y mi hija pequeña. Tengo mi trabajo y no me planteo seguir vinculado al mundo del fútbol. He tenido oportunidades pero no me llama la atención. Pienso que me costó mucho salir de Regional y ser profesional, y eso se multiplica con los entrenadores porque cada vez hay más y las plazas son las mismas. Por si fuera poco, ellos no desconectan nunca y su dedicación es aún mayor que la de los futbolistas. Recuerdo me llevé una década dando muchas vueltas por España y ahora me apetece estar cerca de mi familia.

– Mande un mensaje a la afición del Cádiz CF.

– ¡Qué le voy a decir la afición del Cádiz CF que no sepa ya! Tiene que estar con el equipo a muerte, sobre todo en las eliminatorias de ascenso, donde tiene que temblar Carranza. Es fundamental para ir ganando 1-0. Un equipo que llega a Carranza se queda asombrado y lo primero que dice es… ¡madre de Dios!.