Cordero posa con Pina en su renovación como director deportivo.
Cordero posa con Pina en su renovación como director deportivo.

CÁDIZ CF

“Cordero lo está pasando mal, pero mi firma tiene máximo valor”

Pina lamenta que la guerra institucional esté afectando personalmente a su mano derecha y atiza a Vizcaíno: "Se está comportando como un okupa"

Por  14:01 h.

El Cádiz CF merece un sobresaliente en el aspecto deportivo. El equipo amarillo ha terminado 2017 en posiciones de ascenso a Primera División, con una actitud comprometida que enamora a la hinchada y un entrenador, Álvaro Cervera, que se ha convertido en un símbolo de Carranza. Pero en lo institucional… suspenso. Institucional y accionarial. El enfrentamiento entre los dos máximo accionistas, Quique Pina y Manolo Vizcaíno, no sólo se ha solucionado sino que se ha recrudecido hasta el límite de que es imposible la reconciliación.

El consejero delegado sigue pidiendo la firma mancomunada para tomar las decisiones que le corresponden al contar con la mitad del paquete accionarial de Locos por el Balón; el presidente Manuel Vizcaíno se remite al pacto de socio firmado posteriormente. En las últimas semanas, esta fractura se ha percibido tanto en el almuerzo navideño del club como en la pasada Junta General de Accionistas. Y ha afectado a una tercera parte, Juan Carlos Cordero, que prepara una denuncia al no hacerse efectivo el contrato de renovación firmado en noviembre.

-¿Qué ha ocurrido con Juan Carlos Cordero? ¿Por qué se plantea denunciar al Cádiz CF?

-En esto puedo decir mi parte. Juan Carlos lo está pasando mal, aunque le he dado la máxima tranquilidad de que mi firma tiene el máximo valor y nadie la pueda echar para atrás. El contrato es válido al cien por cien, que no haga caso a los que dicen que no es válido. No obstante, se tenía que haber incorporado su nuevo contrato de renovación a la Consejería de Empleo y aún no se ha hecho. Por eso la denuncia es ante la Consejería de Empleo porque quiere que su contrato está ahí, y yo no lo puedo hacer dentro del club, sino los responsables económicos. Y no lo han hecho.

-¿Y cómo lleva este nuevo conflicto?

-Con rabia porque le está afectado a su persona. Mi mensaje es que esté tranquilo porque el contrato se va a cumplir por la vía legal. El presidente no puede invalidar mi firma.

-Desde la otra parte aseguran que en el nuevo contrato existen cláusulas a las que el Cádiz CF no puede hacer frente.

-No hay que hacer caso a eso. Lo que están tratando por todos los medios el presidente Manuel Vizcaíno y Jorge Cobo es desestabilizar al club en la parte deportiva. Como está funcionando tan bien, y ellos están un poco tapados, intentan buscar la fórmula para que se nos pueda criticar en algo.

Es un contrato normal de Segunda División. Son condiciones muy normales. Una base más objetivos, porque no puedes dar dinero si no es con la consecución de objetivos, que es cuando se ingresa dinero. Esa es la línea que se ha seguido. Se busca con una mentira que haya polémica. Juan Carlos Cordero se merecería mucho más de lo que se le ha ofrecido, porque está haciendo un trabajo enorme, pero se va a adaptar a cobrar lo que ha negociado conmigo.

-Termina el 2017 y la guerra no termina. Ni siquiera se puede pensar en que la paz llegue a Carranza. 

-Hay que ponerse en mi situación. Tuve el grave defecto de confiar en una persona que no iba a ser presidente del Cádiz CF sino que iba a llevar la gerencia y ha actuado como un okupa. Me ha engañado, se niega a la firma mancomunada, y se ha agarrado a un cargo que no lo suelta.

-El último enfrentamiento se produjo el pasado sábado 23 de diciembre en la Junta de Accionistas. ¿Qué sucedió?

-Quiero respetar porque con respecto a lo que se hable en una Junta de Accionistas ningún miembro debemos pronunciarnos. Pero acudí como consejero delegado y no pude acceder al mayor de las cuentas, al soporte contable del club. Sé los gastos generales pero no las partidas de esos gastos. Y tengo derecho, como también Faly Fernández, que tiene el 30%.

-Ha pensado en algún momento en arrojar la toalla y abandonar el Cádiz CF.

-En eso el cadismo puede tener la tranquilidad de que soy una persona luchadora. Incluso me echo la culpa a mí mismo. Es una equivocación que he tenido en mi vida y los errores hay que pagarlos. Pero no me supone desequilibrio ni traspié a la ilusión de estar en el Cádiz CF. Ahora me cuesta más confiar en alguien, porque en la vida te traicionan, si bien sigo teniendo la máxima fuerza e ilusión.