Claudio Barragán, en un entrenamiento en El Rosal.
Claudio Barragán, en un entrenamiento en El Rosal.

Cádiz CF

Claudio ya es terrenal

El crédito del técnico del Cádiz CF, hasta hace no mucho intacto, comienza a resquebrajarse

Por  17:48 h.

No era normal. Y como no lo era, ya lo es. No era normal que el Cádiz CF perdiese con justicia ante el UCAM en la Vieja Condomina, se pudiera quedar a siete puntos del líder casi al final de la primera vuelta y que ni tan siquiera se insinuase que el entrenador Claudio Barragán pudiera estar en entredicho.

Cierto es que tan pronto como se retomó la competición, la situación se enderezó con los fichajes y las tres victorias consecutivas, pero la rémora era tan pesada que, a la primera derrota, ha vuelto a salir a flote en forma de una distancia abismal con el Murcia, un equipo histórico que no es el UCAM del año pasado y que le costó el puesto a un Antonio Calderón que estaba empezando a dar con la tecla que terminó de afinar el hoy ya discutido Claudio Barragán.

Porque el actual entrenador del Cádiz CF ya es terrenal, algo que siempre fue el gaditano Calderón. Pero Claudio ha pasado de ser indiscutible e intocable a verse con el fuego al cuello. El discurso imperante en la zona noble del club cadista sigue siendo que el objetivo ineludible sigue siendo el primer puesto, un objetivo que se aleja cada vez más.

Vizcaíno insiste en que hay equipo, presupuesto y argumentos necesarios para alcanzar el liderato y ‘campeonar’ el grupo IV para tener muchas más opciones de ascender. En cambio, el secretario técnico, Enrique Ortiz, es partidario, como Claudio, de ir paso a paso, de hablar de ascender antes que del primer puesto. Pero lo cierto y verdad es que el año pasado se destituyó a Antonio Calderón a finales del mes de noviembre por estar a ocho puntos del líder, entonces, el UCAM Murcia. Dos meses después, la situación -se entiende- debería ser más crítica. Mucho más, con el Murcia lanzando, no con una revelación como lo era el UCAM.

Las palabras que dijo entonces Manuel Vizcaíno fueron claras y, hoy, pueden ser premonitorias en el caso de una derrota este domingo en Algeciras. «Lo de Antonio (Calderón) da mucha pena porque es un trabajador nato y un gran cadista. Estoy seguro que con Antonio nos meteríamos en los ‘play off’, pero no me vale hacerlo sino es como primeros». Eso decía el presidente del Cádiz CF un 24 de noviembre de 2014, un día después de que el Cádiz CF se dejase remontar un 0-1 en La Línea por la Balona.

Aquella vez, las cosas como son, acertó de pleno. Más allá del buen trabajo que estuviese realizando Calderón, el caso es que el Cádiz CF comenzó a ganar partidos al mismo tiempo que el UCAM comenzó a perderlos y en un pequeño periodo de tiempo la clasificación del grupo IV era liderada por el equipo amarillo, que acabó siendo campeón de grupo de una forma muy cómoda.

Primeras dudas

Sin embargo, varios fueron los motivos por los que ese Cádiz CF nunca terminó de enganchar. Los resultados daban la razón a Claudio y criticarlo resultaba absurdo. No obstante, algunas voces críticas consideraban que el equipo no iba bien preparado a un ‘play off’ con los grandes. La querencia de Claudio a cambiar de sistema una semana tras otra no era bien entendida por muchos. El hecho de jugar con un 4-2-3-1 con Fran Machado de mediapunta a domicilio e imponer el alegre 4-4-2 con Jona y Airam arriba para los partidos de Carranza resultaba, como resultó, toda una temeridad. Aquel Cádiz CF jugaba mucho más unido, estructurado y con los conceptos más adquiridos con el equilibrio que aportaba un mediapunta a cómo lo hacía con la dupla atacante que nunca llegó a convencer.

Llegó el Oviedo a Carranza, que fue dominado en el Tartiere por el Cádiz CF del 4-2-3-1, y la bomba le explotó en la cara a Claudio ante la presencia de 20.000 cadistas que hubieran preferido, todos, otra alineación a la que sacó. Ya se sabe, con Jona y Airam arriba y sin fútbol en la zona de creación. Se esfumó el ascenso. Luego llegó la loca revolución del equipo en la eliminatoria ante el Hércules en la que los árbitros fueron los mejores de los amarillos. Y por último, la patética imagen ofrecida en el Nuevo San Mamés, donde murió definitivamente el ascenso.

Ya hay contactos

Por sorpresa, Vizcaíno renueva a Claudio y el cadismo hace borrón y cuenta nueva. El crédito queda renovado (de forma ilimitada en apariencia) y el técnico valenciano comienza la temporada agarrándose a la Copa como principal excusa para argumentar la irregular marcha en la Liga. Pero la Copa acaba esfumándose y, ¡tachán!, el liderato se pone a ocho puntos y, para colmo, Claudio sigue sufriendo ‘ataques de entrenador’.

La afición asume que a su entrenador no le gusta repetir el once. Nunca. También asume que este Cádiz CF tiene que jugar merced al rival que tenga enfrente.Asume también que, dependiendo del campo donde se juega, el Cádiz CF intentará jugar de un modo u otro. También acaba asumiendo que la plantilla confeccionada por Jorge Cordero no es tan buena como se pintaba y asume también que Claudio echa de menos tablas y experiencia en su once para que no le vuelva a ocurrir lo de Bilbao. Se asumen muchas cosas, como que el entrenador de Manises parece intocable.

Pero la derrota en casa ante el Granada B, con Servando como ‘destroyer’ en el centro del campo, unida a la distancia abismal que mantiene el líder respecto al Cádiz CF ha puesto, de la noche a la mañana, a Claudio Barragán en el punto de mira de la afición. Y ya no solo en la mirilla de la grada, también de la directiva, que no está perdiendo el tiempo y ha comenzado a moverse por si este domingo ocurre un imprevisto en forma de derrota.

El infinito crédito que Manuel Vizcaíno mantenía en Claudio Barragán se ha comenzado a resquebrajar. La idea del máximo mandatario del Cádiz CF no es otra que, llegado el caso, no perder tiempo y tan pronto se destituya al entrenador valenciano tener a otro preparado en la recámara para comenzar a entrenar el mismo lunes, a lo más tardar, el miércoles. Para ello, se ha comenzado a ‘tocar’ a varios entrenadores para estudiar su disposición para entrenar al Cádiz CF hasta final de temporada.