Claudio, durante la rueda de prensa en Linarejos.
Claudio, durante la rueda de prensa en Linarejos.

CÁDIZ CF

Claudio aguantó hasta el límite

Brillante campeón el pasado curso, tras fracasar en el 'play off' ante el Oviedo el técnico ha ido capeando temporales, siempre en el alambre

Por  11:00 h.

Claudio ha dejado de ser entrenador del Cádiz CF. La primera sensación es que demasiado ha aguantado un técnico que se ha encontrado al límite en varias ocasiones, al borde de la destitución, y milagrosamente ha mantenido el cargo. Sin embargo, la derrota ante el colista, la dificultad para alcanzar la tercera plaza y la sensación de que con este caminar nada se podrá hacer en un ‘play off’ por el ascenso han obligado al presidente a tomar la decisión que siempre ha querido evitar.

El técnico de Manises se marcha dejando al equipo amarillo cuarto en la clasificación, con 16 victorias, 11 empates y 7 derrotas. Y sobre todo sólo un punto sumado de los últimos doce, cuando cercaba al líder, y que le han impedido luchar por el campeonato del Grupo IV hasta peligrar una promoción de ascenso que aún no está cerrada. El curso pasado, con una plantilla mucho más potente, cosechaba 17 victorias, tres empates y cuatro derrotas (en 24 encuentros tras sustituir a Calderón), con el despropósito del ‘play off’ en el que sólo ganó un encuentro, perdió tres y se esfumó el ascenso a Segunda.

En total, contando los duelos de Copa del Rey (y excluyendo el de la eliminación copera del Real Madrid), Claudio ha dirigido a la escuadra gaditana en 72 compromisos, con 37 triunfos, 16 empates y 19 derrotas. Numéricamente hablando, ha sido brillante en la pasada liga regular (campeón), desastroso en el ‘play off’ (perdió dos eliminatorias), mediocre este campeonato (cuarto) y exitoso en Copa (al llegar a octavos de final).

Su cese llega tarde, pero Vizcaíno se aferra al famoso refrán, y no iba a esperar al nunca.

Su historia en el Cádiz CF 

Claudio Barragán (Manises, 10 de abril de 1964) fichaba por el Cádiz el 1 de diciembre de 2014. La debacle del equipo amarillo en La Línea (2-1) provocaba la destitución de Antonio Calderón el lunes posterior, e inmediatamente aparecía por Carranza el técnico levantino junto a Alfredo Santaelena. Dos integrantes del SúperDepor. Claudio llegaba con la vitola del ascenso a Segunda con la Ponferradina y su buen papel al año siguiente en la categoría de plata.

Con mucho carácter, al contrario que el más pausado Calderón, recomponía el rumbo de la nave gaditana de manera excelente. Apoyado en una grandísima plantilla y en ese tridente Villar-Jona-Airam, lograba el campeonato sin mácula. El crédito era enorme y el club presumía de haber conseguido al fin ese entrenador que se consolidaría en la entidad después de tantos años bandazos.

Pero llegó el ‘play off’ y el principio del fin. Error en la vuelta ante el Oviedo y dolorosa eliminación. Nuevo batacazo ante el Bilbao Athletic y decepción mayúscula en una ciudad que volvió a inundarse de lágrimas.

No faltó quien pidió entonces la salida de Barragán al no cumplir con el objetivo, perder a la hora de la verdad, pero el crédito ganado era enorme y se le confió el proyecto de la actual temporada. Vizcaíno le otorgó plenos poderes para configurar la plantilla. máxime después de la ruptura con Quique Pina y la salida de Jorge Cordero, dejando al técnico como máximo responsable deportivo, muy por encima de Manzano y Enrique.

La campaña ha estado marcada por la irregularidad. El Cádiz CF, con un comienzo ilusionante pero con titubeos tempranos, se ha subido en una montaña rusa en la que Claudio ha estado a punto de estrellarse en muchas ocasiones. Vizcaíno ha aguantado hasta el final, incluso rompía una máxima del fútbol: prescindía de siete jugadores en el mercado invernal y fichaba a otros siete para darle el placer a su entrenador. No se rompía la cuerda por el lado más débil.

Pero los refuerzos no enmendaban la trayectoria. Claudio estaba prácticamente fuera tras perder en Algeciras, pero Jose González no aceptó el puesto y el presidente “lo volvió a fichar”, como él mismo señalaba simbólicamente. La ilusionante reacción, con cuatro victorias consecutivas y el líder a tiro, quedaba cercenada en el último mes con un punto de doce posibles. Los resultados mandan. Claudio, otra víctima del Cádiz CF, un devorador de entrenador. Ni ha sido el primero, ni por supuesto será el último.