Álvaro Cervera, en su etapa como jugador del Mallorca, pugna por un balón en una cita ante el Deportivo.
Álvaro Cervera, en su etapa como jugador del Mallorca, pugna por un balón en una cita ante el Deportivo.

CÁDIZ CF

Cervera, de brillante extremo a codiciado entrenador

El míster cadista regresa este fin de semana a Mallorca, una isla en la que dejó huella con sus internadas por la banda en su etapa de futbolista

Por  17:00 h.

Vuelve Álvaro Cervera a Palma y lo hace como entrenador del Cádiz CF. El míster cadista regresa a Mallorca, la que durante un lustro fue su isla. Tanto tiempo ha pasado que sólo quedan recuerdos de su estancia en el club bermellón. El Estadio Luis Sitjar, donde tantas carreras dio, fue demolido hace dos años. Así se ponía fin a la historia de un recinto clásico del fútbol español, hogar del Mallorca entre 1945 y 1999.

Ídolo en la Tacita de Plata tras lograr un ansiado ascenso a la categoría de plata cuando pocos confiaban en la proeza, Cervera ya dejó su sello en el club insular. Eso sí, a ras de césped, no desde el área técnica. Y es que, cinco fueron las temporadas en las que el actual entrenador amarillo se enfundó la elástica del Mallorca.

Durante ese lustro (entre 1987 y 1992), el jugador nacido en Guinea Ecuatorial disputó casi 140 partidos ligueros con el equipo insular. Recaló allí con 22 años y se marchó con 27, tiempo suficiente para sufrir dos descensos a Segunda (87-88 -su primer curso- y 91-92 -su última temporada en Mallorca-) y un ascenso a Primera (88-89, temporada en la que realmente explotó futbolísticamente). En todo este tiempo, Álvaro Cervera marcó una decena de goles en Liga, siendo la temporada de Segunda (88-89) la más fructífera con seis goles. Además, en esta etapa fue convocado por la selección española sub 21 y por la selección española absoluta, con la que llegó a debutar el 4 de septiembre de 1991 en un encuentro amistoso ante Uruguay en el Carlos Tartiere de Oviedo.

Lorenzo Serra Ferrer (técnico con el que tuvo algún roce) fue el entrenador que se mantuvo en el banquillo insular durante casi toda la etapa de Álvaro Cervera en el Mallorca. Sólo los foráneos Lucien Muller e Ivan Brzic cambiaron temporalmente los rostros de aquella parcela técnica.

Extremo de la ‘vieja escuela’

Sin lugar a dudas, una buena etapa que, pese a acabar con un descenso a la categoría de plata, dejó un grato recuerdo en Palma. Aquel extremo de la ‘vieja escuela’ siempre será recordado por sus internadas y asistencias en el Luis Sitjar. No en vano, en el año 1991 estuvo muy cerca de coronarse campeón de la Copa del Rey con los bermellones. El Atlético se cruzó en su camino. En definitiva, muchos años compartiendo vestuario con jugadores como Orejuela, Higuera, Julio Llorente, Miguel Ángel Nadal, Antonio Calderón, Claudio, Ángel Pedraza, Stelea, Stosic, Jose González, Roberto Simón Marina, Pepe Gálvez…

Valencia fue su siguiente destino, un club en el que Cervera también se ganó el respeto de la exigente parroquia ‘ché’ gracias a su compenetración con jugadores como Mijatovic, Penev o Eloy.

Luego llegaron Racing de Santander (en su segunda etapa), Hércules, Águilas, Almería y San Fernando CD. Y de ahí a su etapa de entrenador en Castellón, Almansa, Alicante, Cultural Leonesa, Real Jaén, Real Unión de Irún, Recreativo, Racing de Santander y Tenerife antes de llegar al Cádiz CF, donde volvió a demostrar que es un experto en ascensos.

Frente al Cádiz CF jugó siete encuentros ligueros como bermellón. Su balance: tres victorias, tres empates y una derrota. En ellos, un único gol de Álvaro Cervera, el anotado en la única derrota suya como jugador del Mallorca ante el Cádiz CF (1-4 en su primer curso).

Ha pasado toda una vida y mucho han cambiado las cosas. Aun así regresa a Palma aquel vertical extremo que, si ya dejó huella en una de las mejores etapas del Mallorca, ahora triunfa en el banquillo gaditano.