Álvaro Cervera, impotente, durante el transcurso del partido de Carranza ante el Lugo.
Álvaro Cervera, impotente, durante el transcurso del partido de Carranza ante el Lugo.

Cádiz CF

Cervera no encuentra remedios

«No estamos en el mejor momento», admite el entrenador de un Cádiz CF encallado

Por  22:34 h.

No salen las cosas. No están saliendo. Para qué negarlo. Sería absurdo no admitirlo. Y como este año el Cádiz CF cuenta con un entrenador que dice lo que todo el mundo ve, pues no hay problema alguno en reconocerlo. Además, la tarea ya está hecha. El personal está tranquilo, o al menos debería estarlo, porque el objetivo de la permanencia, tras salir de la ciénaga de la Segunda B, ya se ha conseguido. Por tanto, todo lo que venga, bueno será.

Pero como la película va por donde va y el desenlace ha pasado de mantenerse en la categoría a poder ascender, pues lo que manda el nuevo guion, a menos que se sea un aburrido de tomo y lomo, no es otra cosa que pelear por ese sueño que ha creado el mismo que ahora no da con la tecla para salir de la crisis de juego y resultados en el que ha encallado su equipo.

Hace poco, a Cervera se le recordaba que siendo entrenador del Tenerife pasó por una situación más o menos parecida a la de ahora con el Cádiz CF. También, como ahora, afrontaba la primera temporada tras un ascenso de categoría. Y también, al igual que ahora, había conseguido la permanencia mucho antes de tiempo y, no solo eso, sino que también había conseguido meter al club chicharrero en los puestos de ‘play off’ de ascenso. Pero al llegar las últimas siete jornadas, el equipo se le hundió y no consiguió más que sumar derrotas y derrotas que, a la larga, serían el principio del fin de su etapa como entrenador del cuadro insular.
Aprendió de ello, dijo recientemente.

Por eso mismo, este año varió el mensaje que dio a los que fueron sus jugadores en Tenerife respecto al que ha dado a su actual vestuario. Cervera vino a decir que en aquel año llegó al equipo un mensaje equivocado ya que se felicitó por la permanencia dejando un poso de relajación al no afrontar las últimas jornadas con la misma exigencia que las anteriores. Aunque el equipo tuvo mala suerte en muchos partidos, lo cierto es que Cervera reconoció que no es que se dejase de trabajar, pero sí que notó que no había tanta intensidad en cada partido. Por eso mismo, este mismo año, tanto él como su cuerpo técnico, como los propois jugadores, se ha dejado muy claro que pese al gran éxito de la permanencia, esa misma se festejará una vez acabe el año y no en estos momentos, pues es evidente que todos y cada uno de los integrantes de la plantilla no piensan en más que, como mínimo, clasificarse para el ‘play off’ de ascenso.

Atajado ese problema, queda fuera de toda duda que esté habiendo ningún tipo de relajación en un equipo que se ha conjurado en pos de darle una nueva e ilusionante alegría a la sufrida hinchada amarilla. Ahí quedan las palabras de Imaz y del propio Cervera la semana pasada y en la que no daban por perdida la opción de la segunda plaza en el caso de que el Girona siguiera dejándose puntos.

Sorprendentemente, el frenazo que ha metido el Cádiz CF ha coincidido con la consecución de los 51 puntos, logrados justo después de la engañosa victoria en Montilivi. Y es que aunque ese triunfo ante el Girona no hay que ponerle un solo ‘pero’, sí que generó una serie de expectativas que ahora pesan más de la cuenta. De hecho, el Cádiz CF llegaba a tierras catalanas tras una ajustada victoria en Carranza ante un Rayo Vallecano que dejó una imagen bastante negativa a su paso por el estadio gaditano.

Porque el atasco en el que se ha metido ahora el Cádiz CF viene de lejos. El contragolpe no funciona, las piernas no responden como antes y los jugadores más desequilibrantes no están al cien por cien para afrontar una recta final donde son más necesarios que nunca. Todos esos argumentos no son inventados, de hecho, el propio entrenador los ha hecho suyos para acabar resumiento que el equipo «no se encuentra en el mejor momento».

No queda otra que buscar remedios para no quedarse en la orilla de un sueño.Desde hace varias jornadas Cervera está metiendo gente nueva en el once. Entró Aketxe y Luis Ruiz.Nico Hidalgo ySalvi comparten cada vez más minutos. Eddy ha entrado para cubrir la baja de Garrido y Abdullah y en breve será Servando el que sustituya en Huesca al sancionado Aridane. Dentro de estos movimientos, el técnico también ha comenzando a meter en los planteamientos a Gorka Santamaría y medita cada vez más buscarle un sitio donde explotar el lanzamiento lejano de Jesús Imaz y los recursos que siempre propone desde el banquillo Aitor García. Remedios, todos, muy plausibles pero que de momento no están dando el resultado deseado por nadie.

Otro remedio que en este caso sí ha dado su fruto rápidamente es el balón parado.Atenazado, como está por los distintos rivales, el contragolpe, no queda otra que buscar otras alternativas con las que suplir las distintas carencias ofensivas. Es aquí donde aparece Ager Akexte y su zurda prodigiosa. Si el año pasado fue Carlos Calvo el que llegó para contestar a la demanda de un lanzador de faltas, este año ha sido el vasco el que se pondrá en manos de Cervera para sacarle brillo a una pizarra que tendrá que trabajarse a conciencia.
Está claro que desde unas jornadas acá los rivales, todos, juegan a cara de perro y no dudan en anular su juego si por el camino anulan el del rival. Y esta falta de espacios lo está pagando un Cádiz CF que debe encontrar remedios caseros si no quiere quedarse a mitad del sueño.