Airam no pudo ver puerta ante el Palo.
Airam no pudo ver puerta ante el Palo.

CÁDIZ CF

CD El Palo-Cádiz CF (0-0): El palo salva al Cádiz CF

Empate que sabe a victoria tras la jugada final, en la que Aulestia despeja otro disparo a bocajarro del delantero paleño

Por  20:04 h.
CD El Palo
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Cádiz CF
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CD El Palo: Pol Ballesté, Igna, Jesule, Aranda, Rafita, De la Mota, Cala (Moreno, 81'), Apoño, Zamorano, Durán (Juanillo, 62') y Cardellino.
Cádiz CF: Aulestia, Rubio, Arregi, Josete, Andrés Sánchez, Juanma Espinosa, Mantecón, Hugo (Migue García, 59'), Kike Márquez, Airam (Fran Machado, 74'), y Jona.
Árbitro: Juan Luis Pulido Santana (colegio canario). Amarilla a Jesule, Durán, Jona,
Incidencias: Campo de San Ignacio, del Centro de Deportes El Palo. Varios aficionados cadistas en la grada.

El Cádiz CF pasa el mal trago de El Palo con solvencia, seriedad, y esa experiencia con la que comienza a administrar una renta suntuosa y suficiente para amarrar el campeonato. Será la próxima jornada, quizás la siguiente, cuando los pupilos de Claudio sellen su pase al ‘play off’ (resta un suspiro, un mínimo punto), y es cuestión de tiempo que logre el campeonato.

El punto sumado en tierras malagueños se firmaba con el tiempo cumplido y sabía dulce como algodón de azúcar cuando el propio palo, el travesaño, salvaba al Cádiz CF de una derrota un tanto injusta (el juego de ambos invitaba al empate). Esa chilena de Juanillo, que golpeaba en el larguero, se mantiene viva en la retina del cadista, tanto como la parada a bocajarro de Aulestia en el rechace.

El corazón se encogía para luego expandirse. El cuadro amarillo hilvanaba perfectamente ese punto en una competición que adquiere en este tramo su mayor dosis de igualdad. Menos los costasoleños, todos los de abajo ganaron, y el entonces ‘ogro’ UCAM Murcia igualaba en su feudo ante La Hoya, mientras el Villanovense no triunfaba en La Línea. Por ello, este punto tiene un valor triple, casi como el de una victoria.

El duelo resultaba muy disputado, con alternancia en el dominio. El Cádiz CF del curso pasado saltaba amedrentado a San Ignacio, sobrepasado por lo inhóspito del lugar. La rudeza del rival, la crudeza del campo artificial, la cercanía de una amenazante valla en la banda y del muro en los fondos… Desolador para quien pretende disfrutar del fútbol a nivel profesional y sueña con brillar en un estadio ‘con focos’.

Pero este equipo dirigido y exigido por Claudio Barragán no solo tiene calidad, sino compromiso, lucha, brega y confianza. La prueba es que en punta cuenta con dos delanteros talentosos y fajadores. Especialmente Jona, criado en este barrio malagueño y que en los primeros compases se sentía como en casa.

El hondureño de El Palo complicaba la tarde a Ballesté, magnífico en las dos primeras intervenciones a un disparo y a un cabezazo del pichichi amarillo. Dos serios avisos respondidos por un adversario que lograba lo que advertía su director deportivo Fendi, que sería “un choque kamikaze, de ida y vuelta”. Lógico por las escuetas dimensiones de esta caja de cerillas, pues cada balón largo llegaba a la meta contraria sin esfuerzo.

El cuadro amarillo se ataba los machos pese a perder para esta cita a Garrido, Navarrete y Villar, a la vez que el técnico de Manises dejaba en el banquillo a su baluarte en la zaga, el isleño Servando. Arregi aguantaba bien resguardado en defensa, y el Cádiz CF intentaba que el esférico residiera en su mayor parte en terreno contrario.

Las fuerzas se igualaban en el ecuador de la primera mitad, la tranquilidad aparecía por San Ignacio con la incertidumbre de que en cuanto la bola rebasaba la medular cualquier acción podía generar peligro de gol. Un disparo escorado se paseaba por la meta de Aulestia, que veía con inquietud como los malagueños cada vez rondaban con más frecuencia sus dominios.

Ese nerviosismo se trocaba en miedo cuando Josete arrebataba ‘in extremis’ la pelota en ese instante en que Cardellino se disponía a fusilar a Aulestia. El Cádiz CF iba de más a menos, y ese carácter mostrado en el inicio se diluía ante el empuje de los paleños, más fuertes en la medular y superando a Espinosa y Navarrete. Por la banda derecha, Andrés sufría para taponar las internadas malagueñas. Para fortuna de los visitantes tocaba marcharse a la ducha para refrescar ideas y despejarse de un mal final del primer asalto.

Las sensaciones se mantenían en el regreso. El CD El Palo se movía plácidamente por el centro del campo, atacaba con peligro por bandas y solo le faltaba remate. Además, retrasaba algo sus líneas para ceder el balón al Cádiz CF y salir rápido al contragolpe en cuanto recuperara.

Migue entraba por un desasistido Hugo para dotar de mayor capacidad intimidatoria a un equipo que ya solo veía de lejos a Ballesté, y que había generado más ocasiones en diez minutos que en los 55 posteriores. El relevo surtía efecto, acompañado por la bajada de la intensidad del rival y la mayor exigencia de los amarillos en la medular.

El Cádiz CF marcaba su gol pero el colegiado se lo anulaba a instancias de su linier por fuera de juego, ignorando que Igna lo rompía al quedarse enganchado marcando a Jona. Mala decisión del trencilla. Poco después, el hispano hondureño cabeceaba alto un excelente servicio de Andrés. Los amarillos apretaban, con 20 minutos aún por delante para certificar el pase al ‘play off’, y Machado entraba por Airam.

La salida del canario restaba fuerza al ataque. El duelo moría y ambas escuadras se conformaban con el empate, o al menos no arriesgaban temiendo un contragolpe fatal. Y en una acción aislada se producía el milagro. La tijera de Juanillo se estrellaba en el larguero y Aulestia rechazaba en línea de meta el disparo del delantero paleño. Esos guantes del arquero vasco se aferraban a ese punto que el próximo sábado, en el derbi, ya puede resultar definitivo.