El día en que aparecieron por primera vez por Carranza los responsables de ‘Locos por el Balón’, antes de comprar el Cádiz, el 9 de octubre de 2013.
El día en que aparecieron por primera vez por Carranza los responsables de ‘Locos por el Balón’, antes de comprar el Cádiz, el 9 de octubre de 2013.

Cádiz CF

El caso Pina salpica al Cádiz CF por la irregular compra de ‘Locos por el Balón’

La investigación por la Operación Líbero y las declaraciones vinculan al murciano y Del Nido en la adquisición del club, y eso es ilegal para la justicia deportiva

Por  8:00 h.

La Operación Líbero prosigue su curso. La detención y la posterior puesta en libertad de Quique Pina han supuesto un punto de inflexión de una investigación que arrancó en 2015 por un presunto fraude fiscal del empresario murciano. Durante todos estos años, la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) ha vigilado sus movimientos, pinchado su teléfono y ha seguido sus pasos hasta que lo apresaban el 31 de enero en su domicilio en El Chorrico, en Molina de Segura (Murcia).

La investigación se centra principalmente en su etapa en el Granada CF, donde fue presidente y mantuvo esa relación con el italiano Gino Pozzo, dueño de Udinese, Watford y por aquel entonces del club nazarí. Las declaraciones y el sumario ya se han filtrado a varios medios y en ellas se recogen multitud de anomalías, unas ilegales y otras poco éticas. Como apunta Ideal, “Quique Pina era un ‘insolvente’ que manejaba 36 cuentas bancarias; entre ellas, las del Granada. Gastó 61.000 en alquilar un avión y cargó al club, al menos, 31.000 euros por compras y servicios aparentemente personales”.

La entidad rojiblanca pagaba al capitán del yate de ‘Calambur’, la mercantil a nombre de su hermana pero que dirigía presuntamente el propio Quique Pina. Hasta el oculista sufragaba, según el medio granadino. Pese a ello, todos estos tejemanejes se circunscriben a su quehacer en el Granada CF, sin afectar al Cádiz CF.

La relación de Pina y Buitrago

Pero hay un apartado en el que todo este conflicto judicial afecta seriamente a la entidad cadista. Y es la compra del club por parte de ‘Locos por el Balón’ en la subasta de aquel 3 de diciembre de 2013. Antonio Muñoz sacaba a subasta las acciones que anteriormente había vendido a Sinergy debido a los impagos de los italianos, y ‘LxB’ adquiría el paquete mayoritario por 50.000 euros.

Rápidamente, la justicia deportiva frenaba la operación. El Consejo Superior de Deportes (CSD) invalidaba la compra puesto que la ley impide tener participación (de más de un 5% en el accionariado) en dos clubes, y por aquel entonces Quique Pina era presidente del Granada, por lo que no podía ingresar en el Cádiz CF ya que de esa manera se alteraba la competición. No funcionó el truco que le valió en 2012: poner la mercantil a nombre de su hermana, así que activaba el plan B.

En el sumario judicial se recoge perfectamente la constitución de ‘Locos por el balón’. Pina incluso vincula supuestamente a José María del Nido en la compra del Cádiz CF. El nombre del expresidente del Sevilla aparece en los papeles ya que se nombra continuamente en las conversaciones. Ambos depositaban su confianza en Manolo Vizcaíno y en David García Buitrago. Éste último disponía en un contrato privado con el sevillano, administrador único, de una opción de compra del 50% de las acciones de esta empresa, como él mismo manifestaba cuando estallaba la guerra entre las dos cabezas visibles del Cádiz CF.

Alfonso David García Buitrago era (luego se vendió a Jesús Molina) el administrador de ADGB Sport, propietario entonces de ese 50% de las acciones de ‘Locos por el Balón’. Pina se desligaba de ello, tanto ante los medios, como ante el CSD y el propio Juez de la Mata. Pero el problema es que Buitrago ya ha declarado ante el juez y ha sido tajante. “Quique (Pina) era mi jefe, él me decía haz esto y yo lo hacía. Yo solo era un empleado. Él era mi jefe y a mí me dijo haz esto y yo lo hacía. Pensaba que era legal”.

Zarza: “Ya tenemos las pruebas. Y es un delito grave”

Estas afirmaciones cambian el guion de la película, pues lo que antes eran suposiciones ahora podría quedar demostrado en la investigación. Que presuntamente Pina personalmente estaba detrás de ‘Locos por el Balón’ en la compra del Cádiz y que por tanto se vulneraba la ley del deporte. Aparece en escena de nuevo Sinergy, en la figura de su abogado Enrique Rodríguez Zarza, quien considera que “todo lo que dijimos en su momento ahora se está demostrando”, por lo que estudian presentar una denuncia para calificar de “ilegal” la compra del paquete accionarial de la entidad de Carranza. “Se estaba vulnerando la competición, como avisamos nosotros y confirmaba el CSD, que siguió de cerca este movimiento porque era posible esa incompatibilidad” . Ocurre igualmente con Calambur, que operaba en el Cádiz CF a través de la hermana Elena, quien ya ha manifestado que era una simple empleada a las órdenes de Quique.

“Ya tenemos las pruebas. Es un delito muy grave”, se reafirma Zarza, del bufete Agaz Abogados.

Zarza continúa en su empeño de “desmontar la supuesta trama que expulsó a Sinergy del Cádiz CF de manera ilegal, como estamos demostrando pleito tras pleito. El juez ha invalidado la subasta por la que Antonio Muñoz vendió las acciones de Sinergy a ‘Locos por el Balón’. Por ciero, ¿quién se cree que por 50.000 cuando a mi cliente le pedía 450.000? No somos tontos”, reflexiona el letrado.

En esa trama incluye a “Antonio Muñoz, Diego García (exsecretario y ahora presidente del Elche), los administradores concursales, y a los responsables de Locos por el Balón, donde presuntamente estaban Pina, Cordero, Buitrago, Vizcaíno y José María del Nido. La investigación va confirmando punto por punto todas nuestras denuncias”.

Otra amenaza que se cierne sobre esta mercantil, que ha sido intervenida por la Policía dentro de la Operación Líbero. Zarza también señala al actual presidente del Cádiz CF, Manuel Vizcaíno, “que debía estar enterado de toda esta operación, al igual que los administradores concursales, y lo permitieron”. Por el momento, el club gaditano intenta mantenerse al margen y de momento con éxito, pero será difícil por no decir imposible que una investigación de tal magnitud no acabe salpicándolo.