Cádiz CF

De Carranza a Nervión gracias a más de 7.000 cadistas

La afición cadista disfruta de un partido donde pasó de la decepción a la euforia

Por  19:59 h.

Gran ambiente. Desde el día a la noche. Eran las once de la mañana y por Cádiz ya se veían camisetas amarillas. Por cierto, menuda torpeza vestir en Nervión de verde. Seguimos por Cádiz. Gente con sus camisetas amarillas de camino a Carranza. Tres zonas habilitadas para los cadistas para poner rumbo a Sevilla, donde ya había también gaditanos que se paseaban por las calles sevillanas dando color amarillo a la capital andaluza.

Un día así no podía acabar con derrota. Y eso que al cadismo le suele pasar que por cada gran desplazamiento se llega un porrazo gordo. Ahí están los de Bilbao, Lugo y otros otros…

Pero la alegría protagonizaba el desplazamiento masivo de cadistas. Padres e hijos, abuelas y nietos. Había de todo. Y había que disfrutar. Y al término del partido no había que lamentar incidentes importantes. Los típicos cánticos cruzados entre hinchadas y poco más. Gran ratito de fútbol hasta que al Sevilla Atlético le dio por adelantarse en el marcador y silenció el Gol Sur del Sánchez Pizjuán.

Pero el partido fue como el desplazamiento, de auténtica locura. Y el manicomio en el que se convirtió el Gol Norte con el gol de Abdullah fue una belleza.

La megafonía del Pizjuán, que le dio la bienvenida a la afición cadista, también le indicó cómo debía salir del estadio. Los aficionados de los autobuses que iban del 1 al 40 debían salir los primeros, el resto debía esperar en el estadio. Eso fueron los que se quedaron en la soledad de un estadio que devolvió la esperanza al Cádiz.