Los dos empates ante Huesca y Rayo han dado mucha moral al vestuario.
Los dos empates ante Huesca y Rayo han dado mucha moral al vestuario.

Cádiz CF

Cambia de discurso radical en el Cádiz CF

El vestuario amarillo pasa en tan solo un mes de atar los 50 puntos a ascender por la vía rápida

Por  18:34 h.

Sin medias tintas. El vestuario del Cádiz CF, o al menos buena parte de él, se ha quitado la careta y no puede pensar más que como cualquier otro aficionado entusiasta, optimista y hasta por qué no decirlo, realista. Mucho más, después de verse en igualdad de condiciones y resultados en estas dos últimas jornadas con otros dos equipos (Huesca y Rayo) que están luchando por lo mismo que ellos: el ascenso directo.

Aunque se desconoce si los jugadores que están expresando sus sensaciones cuentan con el beneplácito de su entrenador, lo cierto es que de golpe y porrazo el discurso ha cambiado de manera sobresaliente. Por supuesto que el ‘partido a partido’ se va a seguir imponiendo en estas nueve jornadas de Liga, pero tan claro está eso como que la ambición del grupo se ha reconvertido de manera fantástica. Tan pronto, el cordero ha pasado a ser cordero.

El primero en abrir la veda, antes incluso que el Cádiz CF firmase las tablas en el Municipal de Vallecas, fue el madrileño Álex Fernández, un jugador que con el paso de las jornadas se ha ido ganando un sitio privilegiado en el terreno de juego así como en la grada y en el propio vestuario. A micrófonos de Onda Cero, y poco después de que el Cádiz CF sumase un punto en Carranza ante el Huesca, el mediocentro no dudó en apostar por el ascenso. Es cierto que fue preguntado por el programa deportivo nacional El Transistor de José Ramón de la Morena y su respuesta fue forzada ya que se le preguntaba en la misma por su hermano, el defensa del Real Madrid Nacho. Ante esto, Álex vio en bandeja la posibilidad de decir lo que piensa. «Sería bonito que el año que viene nos podamos enfrentar en Primera. Por nosotros no va a quedar», vino a decir el exjugador del Elche.

Ahí quedaron sus palabras. Las mismas que han encontrado eco estos días en boca de sus compañeros David Barral y Jon Ander Garrido.

La cosa, más allá de que este viernes el Almería baje los humos al conjunto gaditano, parece estar clara en estos momentos. El objetivo, en apenas un mes, ha dado un giro sideral. Del consabido (y cansino) mensaje de la permanencia se ha pasado al ambicioso (y valiente) del ascenso directo. Por medio parece haber quedado aquella crisis de resultados que mandó al limbo el colchón de puntos que las últimas jornadas dispuatadas ha concedido en menor medida.

Todo ello ha llevado a variar el tono de las declaraciones de unos futbolistas que se mostraban reticentes a hablar de Primera hace poco –antes de llegar a los 50 puntos pese a estar en plena racha de resultados– a atisbar la cota del equipo en lo más alto.

Ambición en Vallecas

Nadie mejor que uno jugador con muchísimos tiros dados como David Barral para llevar la bandera del nuevo objetivo. El delantero isleño, autor del tanto del empate el pasado domingo en Vallevas, era el primero que sin pelos en la lengua se atrevía a hablar de algo que está en la cabeza de todos pero quien sabe si en las posibilidades. El ariete respondió a las cámaras del Partidazo de Movistar de una forma rotunda cuando fue preguntado por si daba bueno el empate. «El empate es bueno porque nos vamos con la sensación de que estamos luchando por ascender de manera directa a Primera División». Así, sí. Así de claro. «De manera directa». Ni ‘play off’ de ascenso ni nada parecido, no. De manera directa. Y eso que el Cádiz se encuentra en la cuarta posición.

Y es que el empate ante el Rayo Vallecano ha dado muchísima moral a un equipo que si bien ganó dos partidos consecutivos ante Sevilla Atlético y Cultural Leonesa, no terminaba de creerse que estaba haciendo las cosas muy bien por culpa de las críticas que su entrenador hizo poco después de ganar a dos equipos en puestos de descenso. No obstante, el hecho de no ser vencidos ni por Huesca ni por Rayo, ha devuelto no solo la ilusión al equipo amarillo, también la esperanza y confianza en lograr medirse a ellos a la par.

Y si claro fue el domingo pasado Barral, igual o más ha sido este miércoles el vasco Jon Ander Garrido. Y es que al vasco, como al equipo, se le ve más confiado y con mucha más ambición que hace un año. Es su segundo curso en la categoría de plata y por lo que está pasando ahora ya se lo conoce. De ahí que ya no se vea integrante del equipo revelación y sí de un claro candidato al ascenso. En este sentido lo tiene claro: «Ya no somos la sorpresa. El año pasado estuvimos ahí, la gente sabe cómo jugamos y les cuesta ganarnos. Ahora parece que tenemos más experiencia que el año pasado», sostiene el jefe de la sala de máquinas cadista. Garrido también comentaba que están haciendo una buena temporada y que por eso mismo no considera una sorpresa que estén «peleando con los mejores por subir».

Ya han salido los primeros en decir a las claras que se ven con opciones de acabar primeros o segundos de la clasificación. A menos que mañana Cervera mande parar esta rebelión de declaraciones, el objetivo habrá dado un salto escalofriante. Tan grande, que sería deseable que no apareciera el vértigo. .