Garrido y Hugo en un entrenamiento
Garrido y Hugo en un entrenamiento

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Villanovense: Carranza espera la cara alegre del Cádiz

El cuadro amarillo debe hacer buenos los empates a domicilio, donde no carbura, con el potencial que demuestra en casa

Por  8:00 h.
Cádiz CF
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CF Villanovense
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Cádiz CF: Cifuentes, Mantecón, Servando, Josete, Tomás, Abel, Quintana o Garrido, Salvi, Machado, Kike Márquez y Güiza.
Villanovense: Fuentes, Trinidad, Cubi, Javi Sánchez, Tapia, Curro, Pajuelo, Anxo, Juanfran, Casi y Juanjo.
Árbitro: David Gálvez Rascón.
Estadio: Ramón de Carranza.

Tras la ‘penitencia’, toca disfrutar. Este Cádiz CF se maneja en la bipolaridad y presenta dos caras bien diferenciadas. La misma moneda cae de un lado u otro en función del escenario. A domicilio, el conjunto amarillo no despega, más por pequeños detalles que por incapacidad, por actitud y estilo más que por falta de potencial. En sus tres visitas (Huelva, Granada y Marbella) no ha cosechado una victoria aún, solo empates, si bien siempre ha estado más cerca del triunfo que de la derrota.

Pero le falta chispa, ese ‘plus’ que marca la diferencia. Demasiado pendiente de no encajar, de sumar, de contrarrestar al adversario, de no fallar. En cambio, cuando los pupilos de Claudio pisan Carranza el Cádiz CF se desmelena. Se libera del corsé. Ya no es una tediosa partida de ajedrez sino un emocionante combate de boxeo y el púgil local, peso pesado, piensa reventar al contrario por ko. Pura diversión.

Con ese deseo la hinchada regresa a su templo (18 horas). El fútbol es pasión pero también divertimento, por mucho que los profesionales, trabajadores ellos, intenten negarlo con sus planteamientos. Y el fútbol es de los futbolistas. La hinchada aparecerá esta tarde por la plaza de Madrid dispuesta a jalear las acciones de su equipo: un control de Güiza, un caño de Machado, una genialidad de Kike o un pase de Abel Gómez. Y al final, como meta, el gol: la victoria.

Ante Cartagena y Algeciras el cadismo vibró con los siete tantos y los seis puntos. Es aquí cuando recobra la esperanza, marchitada a finales de junio. Entonces vuelve a soñar, aunque todavía cueste coger el sueño.

Las rotaciones y el equilibrio del Cádiz CF

Claudio ha empezado muy pronto con las rotaciones, y se aferra a ellas pese a que la Copa ha permitido una tregua de un mes. Pero para hoy se espera a su once de gala, o al menos que se acerque. Güiza, Kike y Machado (aunque ojo al sorprendente rendimiento de Lolo Plá) parecen fijos tras descansar en Marbella, y probablemente Salvi regrese a la banda para enfrentarse a sus excompañeros. Los entrenadores no suelen renunciar al factor anímico y el sanluqueño tendrá un punto más de motivación que Hugo y Álvaro, además de sapiencia.

Abel es indiscutible en el centro de Carranza y junto a él se abre un enorme abanico de posibilidades pues Alberto Quintana ya demostró ante el Algeciras que no es una mera comparsa. El canterano es la mejor opción para tener el balón y sacar limpia la pelota, mientras que Garrido todavía no ha alcanzado un buen momento.

En la retaguardia no se esperan cambios pues el míster necesita dotar al equipo de estabilidad defensiva. El único será obligado, pues Juanjo no se recupera de su lesión y recae tras reaparecer en Marbella. Con Cristian ligeramente tocado, Mantecón podría ser de nuevo el parche en esa zona conflictiva desde la llegada de Claudio al Cádiz. Ya se forzó al ex del Melilla el pasado domingo y su precio se ha cobrado. El técnico no correrá otro riesgo con el cordobés a menos que se encuentre al 100%.

En la portería, los problemas en la espalda de Pol Ballesté eliminan cualquier duda acerca de la presencia de Cifuentes, y es que hasta podría aparecer el canterano Álex en el banquillo.

El Cádiz CF ha de mirarse en el espejo del choque con el Algeciras, el mejor con la pelota desde la presencia de Claudio en el banco. El técnico conjugará las rotaciones con la necesidad de dar estabilidad y continuidad a su columna vertebral, para que gane confianza, especialmente en cuestiones defensivas, donde el equipo flaquea peligrosamente y cada jornada comete un error grosero que cuesta puntos.

Un rival mucho más duro

Lo extradeportivo, interpretada ya esa delicada tregua entre Vizcaíno y Pina y confirmado que la decisión judicial no es más que otra pantomima de Zarza, no será una excusa para un plantel alejado del ruido mediático y que trabaja sin la presión inherente al Cádiz CF. Pocos inicios habrán sido más tranquilos. Solo con una pifia esta tarde devolverían el nerviosismo a la hinchada.

Cartagena y Algeciras ya han pasado por el dentista de Carranza. Pero el Villanovense es otro cantar. Su nombre engaña, su fuerza es más intimidante que su lugar de procedencia, Villanueva de la Serena. El pasado curso sería la revelación clasificándose para el ‘play off’ por encima de gallitos como Jaén o Balona.

Ha mantenido la base, y pese a la pérdida de Salvi el técnico Julio Cobos no ha cedido un ápice. Ya son cuatro encuentros sin perder, se ha clasificado para tercera ronda de la Copa del Rey y amenaza con hacerle una nueva ‘faena’ a un grande.

Sus señas de identidad son las que elevan a cualquier equipo humilde de Segunda B, las que todos conocen pero resulta tan difícil de poner en práctica. Seriedad defensiva, acierto en la estrategia, velocidad arriba por las bandas y un ariete que interprete a la perfección su papel. Aquí el nuevo actor es el reconocido Juanjo, el 9 del año de Quique Pina, que en cualquier momento puede explotar en el cuadro serón.

Un rival inferior, como los 19 restantes especialmente en Carranza, pero muy exigente. Un duelo que necesitará más de tambores, de sonido de guerra. Aunque el solo de violín será el que dé sentido al espectáculo.