Ortuño se queja ante el árbitro en un partido de Liga.
Ortuño se queja ante el árbitro en un partido de Liga.

CÁDIZ CF

El Cádiz CF no protestará pero sí se plantea recurrir las amarillas

El club gaditano entiende que es perjudicial señalarse desde el principio por las críticas al estamento arbitral

Por  13:04 h.

En el Cádiz CF ha dolido la derrota de Miranda de Ebro. La indignación con la actuación del colegiado Saúl Ais Reig es absoluta, porque con la absurda expulsión de Santamaría y el penalti muy riguroso de Garrido convertía en derrota una victoria que se tenía encarrilada. Su condición de alicantino, como el Hércules que cayó eliminado en las últimas dos temporadas por los amarillos, alimenta las especulaciones, que no son más que eso.

Pero es innegable que el arbitraje fue parcial, con ocho tarjetas para los cadistas y sólo una para los locales cuando apenas hubo agresividad por parte de los pupilos de Cervera. Y las dos jugadas puntuales mencionadas, sacando cartulina al delantero por beber agua en la celebración del gol y agarrar levemente al adversario en un resbalón.

Lo dicho, el enfado es tremendo. Pero mientras que la afición ha mostrado su malestar en las redes (#RoboalCadiz fue Trending Topic nacional), los profesionales prefieren guardar silencio. Mantecón y Rubén Cruz se mordían la lengua ante los micrófonos de los periodistas y Álvaro Cervera tiraba de ironía: “No beberemos más agua para que no nos expulsen”.

Manolo Vizcaíno y Quique Pina saben mucho de esto. Protestar contra los árbitros en esta competición es perjudicial. Traerá más consecuencias negativas que positivas, y más a estas alturas de temporada, donde no se debe colgar uno el cartel de víctima. Así que no habrá protesta ni con declaraciones públicas ni con cartas dirigidas a los estamentos federativos. La derrota no se puede cambiar y sólo se puede pensar en el partido del Levante de este miércoles en Copa del Rey.

No obstante, la idea es recurrir algunas de las tarjetas que enseñó Ais Reig. Las dos a Santamaría son sangrantes. Pero la redacción del acta, de muy libre interpretación, dificulta que prosperen las reclamaciones. En la primera, “fue amonestado por retrasar la puesta en juego del balón con ánimo de perder tiempo, haciendo caso omiso de mis instrucciones”; y la que costó la expulsión, “por sujetar a un adversario, derribándole e impidiendo su avance en la disputa del balón”. El derribo no existe, pero contradecir a un árbitro…

No es la primera vez que a este colegiado le acusan de ‘mentir’ en el acta. En un duelo entre Eldense y La Nucía de 2011 fue denunciado por el club local al considerar que el documento no se ajustaba a lo que había sucedido sobre el terreno de juego.

En conclusión, borrón y cuenta nueva. El Cádiz CF comienza a olvidar la dolorosa debacle de Anduva para liberarse de una resaca que puede ser más perjudicial que la pérdida de estos tres puntos.