Carlos Calvo celebra con rabia su gol ante el Hércules en la eliminatoria del ascenso.
Carlos Calvo celebra con rabia su gol ante el Hércules en la eliminatoria del ascenso.

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Hércules (1-0): El Calvo gana la lotería

Un golazo de falta del madrileño concede ventaja a un Cádiz CF que es puro corazón

Por  12:07 h.

Las lágrimas de Alicante, la rabia de Lugo, la tristeza de Miranda de Ebro, la desazón de Oviedo, la esperanza de Ferrol, la euforia de Santander, 20.000 gargantas, cientos de miles de corazones cadistas… todo, concentrado en la bota de Carlos Calvo.

El madrileño agarraba el cuero, lo cejaba en el césped, se ajustaba las medias, carrera corta y goooool. Por la escuadra, donde anidan las arañas, salvando la barrera y provocando una explosión de furor en las gradas de un Carranza que desafía a su trágico destino y ya mira a la muerte cara a cara.

Ese tanto de falta directa de Calvo, forzada por Despotovic (el fútbol tiene estas cosas) concede al Cádiz CF una mínima ventaja de cara a la final, FINAL, del Rico Pérez. Donde se consumaba la tragedia hace ocho años se puede recuperar el cielo. En este ‘play off’ delirante, el cuadro de Celvera ha contado con la fortuna como aliada en momentos puntuales, pero en su combate con el Hércules merecía más que nunca que el fútbol volviera a sonreirle. Las individualidades del contrario quedaban reducidas a cenizas por el empuje y el carácter de un bloque que vuelve a confirmar que éste es un deporte de equipo.

Lolo Plá y Machado en el once inicial

Y así se fraguaba el triunfo en el mejor duelo de la temporada. Euforia contenida. Dientes apretados. Corazón duro y cabeza helada para aislarse de la emoción que envuelve a un compromiso sagrado. El Cádiz CF de la razón, del estudio milimétrico de sus opciones y posibilidades, saltaba al verde con la seguridad de que esperaba un largo partido, enorme y que se decidiría por pequeños detalles.

Cervera se obligaba a cambiar el once y hasta el dibujo por la llorada ausencia del ‘correcaminos’ Álvaro. Fulminaba también a Abel, un tanto desapercibido en el ‘play off’, y colocaba a Lolo Plá y Machado intercambiando posiciones en la mediapunta y la banda izquierda. El míster ya ha demostrado que el éxito no es cuestión de nombres sino de actitud, y con esa confianza se preparaba la hinchada amarilla para morir con su equipo.

Un balón colgado al área y un disparo lejano de David Sánchez que casi sorprende a Chema elevaba los decibelios de un Carranza entregado, temeroso pero entregado. El protocolo del duelo se marcaba en esos primeros compases. El Hércules, que se sabe superior en individualidades, aceptaba marcar los tiempos con el manejo de la bola, demasiado pausado, mientras que el Cádiz CF seguía apostando por lanzar contragolpes rápidos que fallecían bien por la imprecisión, bien por el despeje final de los zagueros visitantes.

El cuadro de Mir dominaba y hacía correr a un fatigado plantel, aunque carecía de llegada. Sensación de un peligro más virtual que real. Quizás por ese miedo acumulado al ‘pelado’ Chechu, o a que el colegiado siempre inclinaba la balanza a favor de los blanquiazules cuando la ocasión lo requería. Pero a puntos, simulando un combate de boxeo, los amarillos merecían marcharse al descanso con mejor cara de la que reflejaba el marcador, ese 0-0 inicial.

Con muy poco los de Cervera generaban ocasiones, hacían temblar a la retaguardia herculana y obligaban a actuar a Chema mientras Cifu guardaba tranquilo su morada en el arco. Salvi se resistía a caer en ese ritmo cansino auspiciado por Espinosa y agitaba el choque por su carril, complicando la existencia a Peña.

Güiza hacía movimientos de maestro que necesitaba él mismo para poder rematar, ya que nunca le llegaba ese balón franco para pegarle con el alma. Sí la enganchaba arriba su colega sanluqueño y rozaba el gol Migue González, pero se topaba con el pie salvador de Chema, que se marcaba un ‘Casillas’ cuando el balón tomaba el camino franco a portería.

La buena primera mitad del Cádiz CF insuflaba ánimos a una afición que se sentía más cerca que nunca de su anhelo. Pero quedaba una eternidad. Y en el inicio de ella ambos equipos se intercambiaban golpes, con un cabezazo fallido de los visitantes y un balón de Machado al que no llegaba Salvi.

Cádiz CF y Hércules se respetan muchísimo, pero sus técnicos veían jugadas similares desde sus banquillos. Si hurgaban sacarían petróleo. Cervera adelantaba líneas en su presión, buscando al rival en la salida de balón para arrebatárselo cuanto más arriba mejor; Mir sacaba artillería pesada con Mainz y Nieto, que relevaba al centrocampista Ivi.

El esfuerzo hacía mella en Machado, renqueante de su pubalgia, así que le tocaba el turno a Calvo en el primer cambio hipotecado. El segundo más de lo mismo: Despotovic reemplazaba a un Güiza que quería seguir participando, y que se tiraba de los pelos cuando un minuto el serbio disfrutaba de esa ocasión que él todavía no ha tenido.

Un robo de Calvo dejaba solo ante portería. Solo, fresco de piernas, con tiempo para avanzar, para regatear al meta o para cederla al compañero. Pero se la quitaba de enmedio con un disparo centrada y sin intención que despejaba Chema sin necesidad siquiera de limpiarse el barro de las medias.

La oportunidad fallida dejaba tocado a Carranza y al propio Cádiz CF. ¡Era esa! Un clamor. Pero este Cádiz CF lo merece todo. Por garra, por orgullo, por coraje, por h…. Y todo eso, más 20.000 corazones cadistas, se concentraban en el pie de Carlos Calvo, que colocaba una falta magistral en la escuadra de su excompañero Chema. Gol, gol, goooooool. Inenarrable, imposible de explicar.

Restaban cinco minutos pero en esta película todos son claves. El Hércules malograba su ocasión y Despotovic erraba la suya para que la emoción se mantenga hasta el último instante. Si dicen que sufriendo los triunfos saben mejor, el ascenso del Cádiz CF sabrá a gloria bendita. ¿El ascenso? Sigue a 90 minutos, tan cerca y tan lejos.

FICHA TÉCNICA:

Cádiz CF: Cifuentes, Juanjo, Aridane, Migue, Servando, David Sánchez, Mantecón, Salvi, Machado (Calvo, 70′), Lolo Plá (Nana, 89′) y Güiza (Despotovic, 74′).

Hércules: Chema, Álvaro, Álex Muñoz, Atienza, Peña, Vivi (Nieto, 61′), Espinosa, Chechu, Javi Flores, Miñano (Yerai, 81′) y Mariano Sanz (Mainz, 57′).

Gol: 1-0: Carlos Calvo, de falta directa por la escuadra (85′).

Árbitro: Juan Luis Pulido Santana (Las Palmas). Tarjeta amarilla a David Sánchez, Javi Flores, Servando, Mariano Sanz, Atienza

Incidencias: Ramón de Carranza. Unos 18.000 espectadores.