Salvi encara a Unai Medina.
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Cádiz CF

El Cádiz CF, entre dos aguas

El equipo de Álvaro Cervera está sufriendo una crisis de juego en las últimas jornadas

Por  13:02 h.

El Cádiz CF no está bien. Salvo ante el Real Oviedo (ante diez) el equipo de Álvaro Cervera no ha sabido imponer su juego a sus rivales en los últimos partidos y, más allá de los resultados (siempre cortos), la escuadra amarilla ha perdido la solvencia en el juego que le caracterizaba. Sigue siendo un equipo difícil de ganar, pero que pone en muchos menos aprietos a los contrarios.

Analizando línea por línea, la que ha bajado más su rendimiento ha sido la medular. La portería y la defensa siguen rindiendo a gran nivel (a pesar del error puntual de los laterales ante el Numancia), la delantera se mantiene en sus pobres cifras que la han caracterizado desde que Barral llegó tarde al paseo de Oviedo y los extremos siguen siendo lo mejor del equipo. Así, lo único que ha cambiado notablemente es el rendimiento de los centrocampistas.

Es cierto que, tras la baja de José Mari en la jornada 18 en la Romareda, el equipo no ha vuelto a mostrarse tan superior a sus rivales pese a seguir obteniendo victorias en casa ante Barcelona B, Granada, Córdoba y Oviedo. Eso sí, sin el roteño los de Cerverea no han vuelto a ganar fuera. Por físico y por madurez el sustituto natural de José Mari era Garrido, pero el vasco no tiene la inteligencia táctica para dominar el juego como lo hacía el ex del Real Zaragoza.

El caso es que el Cádiz CF no es que no controle los partidos con la pelota, algo que nunca ha hecho y nunca le ha importado no hacer, el problema es que no los controla sin ella.

Santo Domingo y Los Pajaritos, dos naufragios

Dejando a un lado el ‘accidente’ de Lorca, los dos peores partidos a nivel de juego del Cádiz CF esta temporada se han tenido lugar en Alcorcón y en Soria. Pese a perder por la mínima en ambos envites, los de Cervera se vieron claramente superados por dos rivales que no pasan de tener medulares aceptables. Se da la circunstancia, eso sí, que en Santo Domingo Alvarito venía de estar toda la semana enfermo y tuvo que ser sustituido en el minuto 53 porque se estaba arrastrando por el campo y en Los Pajaritos no jugó. Sin él, los problemas en el centro del campo se acentúan. Las carencias que él tapa con sus cabalgadas por la izquierda se ven más claras.

Cervera dijo tras el encuentro que  “en estos partidos hay que poner más cosas que jugar al fútbol“. Es cierto que al equipo amarillo le faltó intensidad en algunos minutos, sobre todo en la recta final de la primera parte, pero al final, cuando se estaban jugando los puntos, lo que le faltó fue fútbol. Con Garrido y Fausto Tienza formando el doble pivote generarlo es imposible. El vasco está pasando por su peor momento de juego de la temporada y el pacense nunca se ha caracterizado por ser un virtuoso del balón.

Atacar o defender, esa es la cuestión

Así, el Cádiz CF tiene dos posibles soluciones para recuperar los resultados: o bien apostar aún más por el doble pivote defensivo, que el equipo dé un paso atrás descarado, que defienda con uñas y dientes y busque las contras; o bien, como hizo ante el Real Oviedo, apostar por un doble pivote ofensivo formado por Eugeni y Álex para intentar dominar los partidos con el balón. Ambas opciones son igualmente respetables. El problema del Cádiz CF es que no está apostando por ninguna de las dos. Juega entre dos aguas. Ni defiende, ni ataca.

Y eso es lo que criticaba Cervera ante la prensa tras el choque de Soria. Que su equipo no es el que era. Más allá de lo bonito o lo feo que sea un sistema, lo importante es que sea efectivo, y el Cádiz CF de las últimas jornadas no lo es. Calidad hay en el banquillo y en la plantilla para cambiar la dinámica de una escuadra que está haciendo una temporada de ensueño. Queda todavía mucho por delante. Lo importante ahora es recuperar la identidad. Hacia arriba o hacia abajo, pero volver a demostrar que es un equipo con las ideas claras que puede ganarle a cualquiera.