Los jugadores del Cádiz CF celebran el gol de Álvaro García al Córdoba CF.
Los jugadores del Cádiz CF celebran el gol de Álvaro García al Córdoba CF.

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Córdoba CF (2-0) Tres puntos, dos goles y más de ocho kilos

Con permiso de Cifuentes, Álvaro García se convierte en el gran protagonista del duelo andaluz y demuestra que su cláusula de rescisión se empieza a quedar pequeña

Por  23:00 h.
Cádiz
2
Córdoba
0
Cifuentes; Carpio, Kecojevic, Mikel Villanueva, Lucas; Garrido, Abdullah, Álex (Eugeni, 76'); Salvi (Aitor, 88'), Álvaro García y Dani Romera (Carrillo, 46').
1-0: Álvaro García (8'). El extremo utrerano inicia una jugada en la que rompe a la zaga blanquiverde, combina con Dani Romera y acaba marcando a puerta vacía tras regatear al guardameta polaco Kieszek. 2-0: Álvaro García (76'). Jugada similar a la del primer gol en la que el extremo utrerano aprovecha esta vez su combinación con José Ángel Carrillo.
Kieszek; Miguel Loureiro (Waldo, 73'), Caro, Pinillos, Javi Galán; Edu Ramos, Javi Lara, Sasa Markovic (Alfaro, 65'), Carlos Caballero, Sasa Jovanovic (Jaime Romero, 78'); y Sergi Guardiola.
Dámaso Arcediano Monescillo, comité castellano-manchego. Mostró cartulina amarilla a los cadistas Mikel Villanueva y Lucas, y a los cordobesistas Loureiro, Javi Galán y Edu Ramos.
Primer encuentro de la segunda vuelta de LaLiga 123. Fue televisado en directo por el canal LaLiga 123 TV.
Ramón de Carranza. Alrededor de 12.000 espectadores, unos 500 procedentes desde Córdoba.

La segunda vuelta empieza tal y como terminó la primera, con victoria en un duelo andaluz. Este Cádiz CF sigue fiel a su dinámica, suma ya 42 puntos y se hace fuerte en la segunda plaza, a la caza y captura del Huesca y con cinco puntos de renta sobre el tercero. Cerrar la permanencia, ahora más que nunca, es una milonga. Y de las grandes. En el buen sentido de la palabra.

Si la semana pasada fue el Granada, ahora le tocaba el turno a un Córdoba tocado atrás pero peligroso arriba. Un rival aturdido por la compraventa fallida, sin Jona pero con decisión en la segunda mitad para buscar la igualada. Tres puntos más al casillero gracias, en la mayor de las medidas, a Álvaro García. Esta vez bigoleador.

El Cádiz CF, con un once descansado casi en su totalidad tras las rotaciones coperas, comenzó el encuentro con las ideas muy claras. Sabía que visitaba Carranza el equipo más goleado de la categoría de plata y el acoso fue intenso en los primeros compases. No se había cumplido ni un minuto de juego y dos saques de esquina había sacado ya la escuadra amarilla. Poco después, Salvi probaba fortuna con un chut que no incomodó a Kieszek.

Y así hasta que llegó el minuto ocho, momento en el que apareció Álvaro García, el mismo que hace unos días había vuelto locos a los zagueros del Sevilla FC con su desborde, desparpajo y verticalidad. El utrerano cogió el cuero, avanzó, combinó con Dani Romera y se plantó cara a cara con Kieszek. Su definición fue perfecta: toque con la zurda para irse del guardameta polaco del Córdoba y balón al fondo de las mallas. Quedaba claro que el interés de equipos como Nápoles (dispuesto a pagar los ocho kilos de su cláusula de rescisión), Genoa o Niza no era casualidad. Jugadorazo de la j a la o. Carranza estaba entregado a Alvarito y le pedía que se quedara.

Los pupilos de Álvaro Cervera tomaban ventaja en el marcador ante un adversario empeñado en sacar el esférico jugado desde atrás, aunque en juego esté una permanencia y no se tengan zagueros especialmente técnicos para tal misión. Muy a lo Paco Jémez. Como era de esperar el resultado fue desastroso.

Ahora bien, si atrás los hombres de Jorge Romero eran bastante blandos, de la medular hacia arriba demostraban su potencial cuando podían frente a la escuadra menos goleada de LaLiga 123. Así fue como Markovic, previa asistencia de Sergi Guardiola, puso en aprietos a Alberto Cifuentes, inconmensurable como siempre para sacar la manopla y evitar el empate en el 12′. De inmediato, Sergi Guardiola, el gran goleador y la mayor amenaza de los blanquiverdes, buscó la meta con un disparo cruzado que no encontró portería. También lo intentó Caro en una jugada a balón parado botada por Javi Lara, bien vigilado en todo momento por los cadistas sobre el césped.

Poco más pasó en un primer periodo en el que Mikel Villanueva jugó a ser ‘Beckenbauer’ (o Carmelo), Salvi dio un susto en forma de lesión que no fue a mayores, pero que acabó con un Dani Romera, que también puso a prueba a Kieszek, lesionado al término de los primeros 45 minutos y relevado por Carrillo en el tiempo de descanso. La enfermería nunca está vacía.

Cifuentes nunca descansa

Con una intensidad mal medida comenzó la segunda parte. Tal es así que Javi Galán y Edu Ramos vieron amarilla por pasar el límite ante Salvi y Alvarito. Y en mitad del desconcierto, Cifuentes demostró que la meta es suya por mucho que Rubén Yáñez se luzca. Fue entonces cuando el portero manchego volvió a sacar su repertorio para evitar el empate de Sasa Jovanovic tras despeje fallido de Garrido. Otra mano milagrosa. La enésima esta temporada.

El Córdoba empezaba a creérselo, Javi Galán profundizaba por su banda y los atacantes blanquiverdes buscaban la igualada. El momento lo aprovechó Jorge Romero para dar entrada a Alfaro en lugar de Markovic, y a Waldo por Loureiro. Y nuevo aviso de Jovanovic, con nueva respuesta de Cifuentes. El Cádiz CF no se encontraba.

Javi Lara, fiel a su talento, lo intentó con la estrategia mientras su equipo daba un paso más y se colocaba en el terreno amarillo. Con decisión. Hasta que de nuevo apareció Alvarito para calcar la jugada, ahora con la ayuda de Carrillo, para tranquilizar a los suyos en el 76′. Otro mano a mano ante Kieszek, otro regate de fábula y el balón a la red. Carranza, que había sufrido tras el intermedio, respiró aliviado.

Fiel a su estilo, el Cádiz CF mataba el partido a la contra. E incluso Carrillo pudo poner la guinda después de otra internada sensacional del extremo de Utrera. La tranquilidad había llegada a un estadio que podía ver en acción al recién fichado Eugeni, sustituto de Álex sobre el césped.

En los últimos compases, Salvi se marchó ovacionado para dejar su sitio a Aitor, al tiempo que Cifuentes alejaba la intranquilidad tras otro peligroso aviso de Jaime Romero.

Otra victoria más, dos goles de oro y ocho kilos que se empiezan a quedar cortos.