Los jugadores del Cádiz CF acabaron cabizbajos el partido ante el Tenerife.
Los jugadores del Cádiz CF acabaron cabizbajos el partido ante el Tenerife.

Cádiz CF

Cádiz CF-CD Tenerife (0-1) ¿Dónde estaban las caretas?

Justa derrota en casa de un Cádiz CF que nunca 'estuvo' en el partido ante un rival muy superior en todo

Por  20:36 h.
Cádiz
0
Tenerife
1
Cádiz CF. Cifuentes, Carpio, Aridane, Garrido (Malón, 38'), José Mari, Álvaro, Brian, Sankaré, Rubén Cruz (Aketxe, 60'), Ortuño, Nico Hidalgo (Salvi, 73').
CD Tenerife: Dani; Cámara, Germán, Jorge, Camille; Vitolo, Alberto, Aitor; Omar Perdomo (Jouni, 63'), Aarón Ñíguez (Suso Santana, 63') y Amath (Carlos Ruiz, 89')
0-1: Amatch (86')
Árbitro: Aitor Gorostegui Fernández-Ortega, de San Sebastián. Amonestó a los locales Rubén Cruz y José Mari y a los visitantes Carlos Ruiz (estando en el banquillo), Aarón Ñíguez, Germán, Perdomo, Suso Santana y Camille.
Incidencias: El público de Carranza homenajeó a su equipo al comienzo del encuentro con una gran ovación tras la victoria en Girona.
Carranza. 15.521 espectadores.

¿Dónde estaban las caretas, hombre? Que no pasa nada por jugar con ellas. Que si se tiene que ir con ella puesta no pasa nada. Que si se juega mejor sin la presión y la responsabilidad de verse de la noche a la mañana luchando por algo grande pues para qué cambiar. El Cádiz CF se quitó la careta en Gerona pero nadie va a decir nada malo porque se la ponga otra vez. Además, con lo que gusta el Carnaval por estas tierras, ¿qué hay de malo en ponérsela y seguir engañando? El CD Tenerife, por ejemplo, se dio cuenta de ello y jugó muy bien sus cartas. Tan bien que anuló por completo a un Cádiz CF superado en todo. En ocasiones, en verticalidad, en intensidad, en físico y, al final, en goles. Esta derrota ha puesto en su nivel, que no es poco, al Cádiz CF. Este equipo está para lo que está. O sea, para luchar por el ‘play off’ y ya se verá si suena la flauta. No pasa nada. Toca seguir remando.

Quitarse la careta no es tarea fácil para un equipo escondido en el anonimato de la plebe. Quitársela en casa, ante tu gente, lo hace aún más complicado. Quizás por ello al Cádiz CF le costó tanto entrar en un partido que comenzó dominando con firmeza y autoridad un CD Tenerife que por algo se está jugando las castañas con el Cádiz CF en lo alto de la tabla.

Tan bien estaba el conjunto chicharrero que pudo adelantarse en el minuto 8 sino llega a ser por la intervención de Cifuentes, que tapó como pudo el hueco para que Amath no lo superara tras quedarse solo ante él. Después fue Sankaré el que hizo lo mismo para Perdomo no marcase tras el rechace. Antes, con buen criterio, Aridane no hizo penalti para no jugarse la expulsión. Respiraba Carranza.

Lamentaría esa oportunidad el CD Tenerife porque al Cádiz CF le despertó. No es que los de Cervera se hicieran con la manija del encuentro, pero al menos sí entraron en él para igualar la conversación. Tanto lo hizo que hasta disfrutó de una opción de marcar después de una jugada trenzada por Ortuño, seguida por Nico, que abrió a banda a Carpio para que el centro del murciano casi llegase a conectar con el extremo amarillo. El meta chicharrero estuvo rápido desviando un balón que le llegó a Álvaro García, pero el lanzamiento final del utrerano se estrelló en Vitolo tras controlar y perder tiempo en el intento

Poco a poco, el Cádiz CF adelantaba líneas para inquietar a un Tenerife que ya no estaba tan cómodo como al inicio del choque. Lo que no quitaba para que no llegase a las inmediaciones de Cifuentes, que vio como Amath cabeceaba blando un centro que le llegó solo ante la quietud de los centrales del Cádiz CF.

No. El Cádiz CF defitivamente no andaba fino. Para colmo, a siete para el descanso Garrido se rompía y recomponía la medular con Carpio de pivote y dando entrada a Malón en el lateral derecho. Lo mejor para los amarillos fue llegar al descanso. A refrescarse un poco de cara a una reanudación que comenzó otra vez con el Tenerife mandando. Suerte que el libre directo de Aarón Ñíguez no encontró puerta por poco.

La siguiente también sería para el cuadro insular, pero en esta ocasión por un error de Aridane, que perdió el balón tras jugar con fuego y casi provocar un incendio de no ser porque el disparo de Amath se marchó alto.

Las precipitaciones se sucedían en el Cádiz CF, que por momentos desesperaba a esa parte de la afición que tan pronto aplaude, tan pronto, pita. Esa gente bipolar… Pero lo cierto el que Cádiz CF estaba desconocido. Para colmo, cuando gozaba de una oportunidad le llegaba a Rubén Cruz, que de cara a gol está cegado. Efectivamente, la opción del sevillano acabó siendo la peor y su timorato disparó encontraba el cuerpo de Germán en una jugada que acabaría en el área del Cádiz CF, donde Cifuentes atajó en dos tiempos un disparo raso del africano Amath, que supo encontrar un hueco entre las piernas de los centrales cadistas. Otra vez, suspiraba Carranza.

Viendo su superioridad, el técnico visitante Martí se dio un alegrón y metió a un delantero más en un doble cambio con el que buscó descaradamente el partido. Entraba Jouni, el autor del gol chicharrero en el partido de ida.

Y si crucial estuvo Cifuentes anteriormente, mejor estuvo en el 70 al sacar una mano providencial a testarazo en picado de Germán que no besó las mallas de milagro.

Sufría el Cádiz CF y Cervera se acordaba de Salvi para avivar algo el hasta entonces dormido ataque amarillo. A falta de acierto en el talento desaparecido, los cadistas se animaron a empujar hacia el arco contrario en base a la presión. En base a ello, los de Cervera dispusieron de dos saques de esquina consecutivos que animó el cotarro durante un rato en la grada, que no en el equipo porque el Tenerife puso la justicia en el marcador con un golazo por la escuadra de Amath tras recibir de Suso Santana, que dejó atrás a Sankaré con un bello sombrero.

Ya a la desesperada, el Cádiz CF se fue arriba y casi consigue el premio del empate pero el remate a centro de Salvi de Aketxe se estrellaba, otra vez, en la muralla defensiva tinerfeña. Pero no era el día para nada.

El pitido final dejaba al Cádiz CF tercero en la clasificación aunque con la cara torcida después de comprobar como el CD Tenerife impuso su ley.

Esta derrota no hará que nadie se eche atrás en el nuevo y ambicioso empeño del ‘play off’ de ascenso, pero sí que dará una buena dosis de prudencia para ponerse cotas más altas. El nivel está claro. Y no es otro que un equipo que bien trabajado puede ganarse un pasaporte para la fase de ascenso. Que no es poco. Y sí, si el equipo se pone la careta de nuevo y vaya por la categoría con carita de corderito no pasará absolutamente nada. Hoy, desde luego, sin ella, se sufrió, se perdió pero nadie despertó del sueño. A seguir trabajando pues.