Tomás ha jugado a gran nivel en el filial del Granada.
Tomás ha jugado a gran nivel en el filial del Granada.

CÁDIZ CF

El buen momento de Tomás hace dudar al Granada

El club nazarí se plantea pagar la opción de compra, alrededor de 300.000 euros; mientras, en Cádiz le esperan con los brazos abiertos

Por  12:26 h.

Tomás Sánchez (Algeciras, 20/11/1993) ha dado lejos de su tierra ese paso que los expertos de este mundillo estaban convencidos de que daría en cualquier momento. El lateral gaditano salía cedido hace justo un año y medio (en enero de 2016) con destino al Granada, por entonces de Quique Pina, para crecer en el filial nazarí.

Y esta temporada ha sido la de su consagración. El zurdo es un peso pesado del vestuario, titular indiscutible en la categoría de bronce, con siete goles en su haber (también lanza los penaltis) y posiblemente el mejor carrilero del Grupo IV. Sin duda que este chaval mostraba maneras al debutar con 18 años con el primer equipo amarillo, directamente desde el Juvenil, sin pasar siquiera por el filial. Comienza a confirmarlas vestido de franjirrojo.

El 30 de junio termina su vinculación como cedido con el Granada y regresa al Cádiz CF. Pero Quique Pina y los hermanos Cordero, que siempre han depositado una enorme confianza en Tomás, se guardaron una carta que ahora, cosas del destino, juega en su contra. La entidad granadina dispone de una opción de compra de alrededor de 300.000 euros para quedarse con el lateral en propiedad.

Y se lo están pensando, por supuesto. Tras haber pagado la novatada con una campaña terrible y el consabido descenso a Segunda, toca hilar fino en la confección de la nueva plantilla. Es una inversión en un jugador de futuro. La dirección deportiva se plantea abonar esa cantidad. Además, cuentan con la posibilidad, más que probable, de que el Cádiz CF sí que ponga el medio millón de euros sobre la mesa para comprar a Brian Oliván, que ha firmado una excelente campaña en Carranza. La pelota está sobre la Alhambra.

Tomás y Brian, competencia en la zurda

En el Cádiz CF sólo pueden esperar a ver qué hace la sociedad franjirroja. Además, mientras unos tienen los deberes hechos (suspendidos, pero terminados), los amarillos se encuentran inmersos en plena competición desconociendo su futuro a corto plazo. La diferencia entre lograr el ascenso a Primera o mantenerse el siguiente curso en Segunda es enorme y por ello se trabaja en esta dualidad.

Aún así, que se mantenga a Brian Oliván en plantilla no descarta la llegada de Tomás, al que se espera con los brazos abiertos. La competencia entre ambos futbolistas nutrirá la plantilla. Jóvenes, con mucha proyección, con los que se puede hacer negocio y que pueden actuar en posiciones más adelantadas. No resultaría extraño ver a los dos peleando por ese puesto en la banda izquierda la próxima campaña. Uno no relega al otro.

Si finalmente Tomás regresara a la Tacita de plata, la idea incluso es renovarlo ya que termina contrato en 2018. Y a Pina y Cordero no le gusta que las grandes oportunidades pasen de largo, delante de sus miradas.