El Málaga, campeón del último Trofeo Carranza.
El Málaga, campeón del último Trofeo Carranza.

CÁDIZ CF

Análisis del Trofeo Carranza 2016: El fútbol se queda solo en el campo

El choque estrella entre Cádiz y Atlético no superó los 8.000 espectadores; la grada presentó un triste aspecto en contraste con la buena imagen del equipo amarillo

Por  21:24 h.

Trofeo Carranza 2016. La 62ª edición del torneo más prestigioso del verano. Sensaciones contradictorias. El fútbol se queda solo en el estadio mientras que la afición se marcha con los ‘Grandes’ o se queda viendo a los suyos por televisión. El alto precio tanto de los abonos (de 25 a 60 euros para socios y hasta 120 para público en general) como de las entradas sueltas, unido a la abundante oferta televisiva y por supuesto el fuerte e incómodo viento de levante dejaron un enorme vació en la grada del coliseo amarillo.

Triste imagen que contrasta con lo ofrecido por el equipo gaditano. Los pupilos de Álvaro Cervera eliminaban al subcampeón de Europa y le disputaban la Copa al Málaga. Con algunas carencias, muestra un buen nivel a seis días del estreno liguero con el Almería en el estadio Juegos del Mediterráneo. Este Trofeo se recordará por el reencuentro de la hinchada con sus ídolos tras el ascenso a Segunda en el Rico Pérez y por ser el estreno del Málaga como campeón en su tercer intento.

Lo positivo: El Cádiz CF

El Cádiz CF, otrora caldo de desazón para el gaditano, sigue en una nube. El cuadro que comandan ahora Pina y Cordero ofrecía una excelente imagen delante de su hinchada en los dos compromisos. En el primer envite ante el Atlético de Madrid, Cervera alineó a gran parte de los que serán titulares en competición oficial. Salvo algún cambio, como la entrada de Alvarito y quizás de Ortuño, es el once que saltará ante el próximo adversario rojiblanco.

El equipo mantiene las señas de identidad de su entrenador, extraviadas en pretemporada por la falta de intensidad evidente: solidez en defensa sin alarde alguno, velocidad por bandas al contragolpe y movilidad arriba.

Entre lo más destacado, agradó comprobar el magnífico estado de forma de dos hombres claves en el éxito amarillo. Alvarito y Salvi continúan con su progresión y esperan demostrar que no notarán el salto de categoría. Las bandas tienen sus nombres pese a los refuerzos. Como gratas sorpresas, la fuerza de Carpio en el lateral derecho y sobre todo las buenas maneras de Alfredo Ortuño en vanguardia. Provocó el penalti con el que empataron ante el Atlético de Madrid y complicó con sus movimientos a la zaga malaguista.

Aún así, queda mucho por hacer, pues gran parte de las incorporaciones no se ha adaptado aún al estilo de juego del Cádiz CF. Futbolistas como Abdullah, que debutaba el sábado, o Rubén Cruz, ausente, están muy lejos de su mejor nivel físico. Y Jesús, Luis Ruiz, Santamaría o Nico aún tienen mucho que demostrar. Se observaron desajustes en acciones defensivas propias de este momento de pretemporada.

Esta temporada el estado de ánimo ha dado un giro de 180 grados y la afición demostró que ha recobrado la ilusión y apoyará de inicio a un Cádiz CF en estado de gracia.

Lo negativo: La grada

El Cádiz CF había confeccionado un cartel suculento, con el Atlético de Madrid, Málaga y un combinado de futbolistas nigerianos que servía para pagar el torneo e incluso ganarle dinero con la retransmisión de la Liga. Pero ni por esas. El duelo entre el conjunto anfitrión y el subcampeón de Europa acogía a 7.835 espectadores, y la final sólo la veían en directo en el Estadio 5.730.Ni un tercio de entrada. De ahí que se apreciaran numerosas calvas durante los partidos y en la entrega de la copa apenas se observaran seguidores en Preferencia, en la foto de familia del campeón.

Algo se hará mal y se tendrá que corregir. El precio es muy elevado: de 25 a 60 el abono para los socios, de 50 a 120 para el público en general. Difícil realizar tal dispendio económica en época de crisis y con tanta oferta futbolística existente, con uno o dos partidos al día. Para colmo, el tiempo no acompañó y el viento de levante hizo estragos en un fin de semana hostil. Sólo queda pensar que vendrán tiempos mejores. Pero parece que no.