Jorge Amar, durante un entrenamiento de pretemporada celebrado en Carranza.
Jorge Amar, durante un entrenamiento de pretemporada celebrado en Carranza.

Cádiz CF

Amar al Cádiz CF sobre todas las cosas

El preparador físico amarillo ya sabe lo que es ascender a Segunda A en la 2002/03

Por  21:56 h.

Se llama Jorge Amar y nunca ha estado de moda. Ni le llaman el ‘profe’ ni habla argentino ni acapara muchos focos. Se limita a trabajar. Y siempre a la sombra. Pero se debe al escudo y hace lo que le digan. Sin rechistar. Solo curra. Y cuando lo hace como primero de a bordo, no lo hace nada mal. Tiene números que así lo demuestran. Pero no parece un estudioso de la nueva preparación física. Ni aparenta tener la poción mágica que otros parecían traer. Pero lo cierto es que Jorge Amar, salido de la factoría cadista, da resultado. El bueno de Ramón Blanco lo sabía cuando Gaucci le entregó el primer equipo en busca del milagro, pero los resultados que mandan se volvieron en su contra y apenas estuvo tres semanas al frente de la preparación física del equipo que ama. La vida da muchas vueltas y al actual preparador físico le ha vuelto a poner en primera línea de batalla. Y, otra vez, está muy cerca de conseguir lo que ya saboreó con Jose González en la 2002/03, un ascenso a Segunda A.

Su trayectoria en el Cádiz se remonta a 1993, cuando Iñaqui Churruca, entonces entrenador del Cádiz B, delega en él la preparación física del filial. A la vez, coordina las categorías inferiores del equipo amarillo, que comienza a caer en barrena hasta la Segunda B después de pasar su etapa dorada en Primera.

Sigue en la cantera hasta que en la temporada 2001/01, Carlos Orúe no tiene otra que echar mano de él debido a la delicada situación económica. Y en su estreno como preparador físico del Cádiz se queda a un gol del ascenso, que se llevaría el Nàstic. Su buen trabajo le hace seguir con Pepe Escalante en una temporada que también compartiría el banquillo con José Enrique Díaz y Juan Antonio Sánchez Franzón.

Y llega la 02/03 en la que el director deportivo Alberto Benito saca a Jose González del Cádiz Juvenil para darle los tiestos de todo un primer equipo. Aquel año, junto a Alfonso Cortijo, Jorge Amar hace una temporada de ensueño que acaba con el ascenso en Las Palmas. El trío seguiría un año más al frente del Cádiz en un regreso triunfal a la División de Plata. Su buen hacer, le hace acreedor a Amar de convertirse en el preparador físico de un club de Primera como el Albacete, que fichó a Jose en la 04/05.

Vuelta a su tierra

La destitución del entrenador gaditano motiva que Amar vuelva a su tierra y se dedique a su labor docente en la Universidad de Cádiz, donde es profesor titulado de Educación Física y entrenamiento deportivo aplicado al fútbol. También tiene un Máster en Medicina y Ciencia aplicada al Deporte y es doctor en Medicina y Cirujía, además de ser Premio Nacional de Investigación y entrenador nacional.

Mientras trabaja en la UCA, mata el gusanillo trabajando para el Arcos y el San Fernando algunas temporadas… Hasta que vuelve a recibir la llamada del Cádiz CF … B. Esta vez fue Juanma Carrillo el que se acuerda de Amar para hacerle responsable de la preparación física del filial en la 2012/13, curso en el que llegan los italianos de Alessandro Gaucci.

Esa misma campaña da el salto al primer equipo de manos del recordado Ramón Blanco, que tras el despido de Alberto Monteagudo y su ‘profe’ Juan Méndez, se hace cargo de un equipo que se hundió durante tres semanas más.

La breve etapa de Blanco termina y llega Raúl Agné, que se queda con Amar de ayudante pese a traer consigo a un cuadro técnico donde Toni Masferrer es el responsable de la preparación física. Así estaban las cosas hasta que la temporada pasada llega Antonio Calderón para sustituir a ocho jornadas del final de Liga a Agné. Este cambio no se traduce igual al frente de la preparación física, donde acaba la temporada Andrés Blanco por encima de Amar, que sigue como ayudante del cuerpo técnico.

Sería ya en el presente curso cuando el club le hace responsable de la preparación física y comienza a encargarse de forma completa del estado de la plantilla. Con Calderón y ahora con Claudio, Jorge Amar es el protagonista directo de que las lesiones apenas hayan hecho acto de presencia. Tan solo el lunar de Óscar Rubio, una pubalgia al comienzo de Liga y una microrrotura del gemelo hace unas semanas, ha sido lo único que lamentar de una temporada donde el nivel actual de la mayoría de los jugadores evidencia que el trabajo que se ha estado haciendo en el ‘laboratorio cadista’ ha sido de diez.

Y es que al margen de la mala suerte de Óscar Rubio, que trabaja junto al recuperador José Luis Costa y que podría recibir el alta médica la semana previa al partido de ida del ‘play off’ de ascenso, la enfermería cadista no ha tenido que recibir a ‘pacientes de gravedad’. La mayoría de los casos por los que algunos jugadores han tenido que pasar por la mano de los galenos ha sido por culpa de contracturas debido al nivel de exigencia de la competición en sí. Además, el hecho de que futbolistas como Jon Ander Garrido estuviese en el dique seco tres semanas como consecuencia de un pequeño esguince en la rodilla se debió, sobre todo, al buen momento del equipo y a que no se tuvo que forzar para un partido en cuestión dada la distancia tranquilizadora que el Cádiz CF ha tenido como líder con su más inmediato perseguidor, la UCAM de Murcia.

También cabe destacar la ausencia de lesiones en jugadores que en años anteriores han sido proclives a caer en ellas. Un caso es Airam Cabrera, al que este año no le ha visitado ninguna lesión inoportuna como era habitual en el año de Agné, sobre todo al comienzo de la temporada. Destacar también el mimo que se ha tenido con Andrés Sánchez, que inició la pretemporada a otro ritmo diferente al de sus compañeros debido a los problemas de tobillo que le impidieron jugar el ‘play off’ ante el L’Hospitalet. El día a día, la precaución y el buen hacer del actual preparador físico del Cádiz CF es el secreto para que la plantilla líder del Grupo IV llegue en un estado óptimo de forma al Momento de la Verdad. Momentos que ya conoce, por otra parte, Jorge Amar, que sufrió la liguilla de ascenso con Carlos Orúe y disfrutó la que acabó en Las Puertas de Tierra en el año del ascenso en el Juan Guedes de Las Palmas.