Raúl Agné anima a Kike Márquez, con Manolo Sanlúcar detrás, durante el encuentro de hace dos campañas en el Nuevo Mirador ante el Algeciras.
Raúl Agné anima a Kike Márquez, con Manolo Sanlúcar detrás, durante el encuentro de hace dos campañas en el Nuevo Mirador ante el Algeciras.

Cádiz CF

Algeciras, el principio del fin de Agné

El extécnico del Cádiz CF comenzó a estar al borde de una destitución que se hizo eterna

Por  18:26 h.

El Cádiz CF de Claudio Barragán visita este domingo en el estadio Nuevo Mirador para enfrentarse al Algeciras, noveno clasificado a doce puntos del cuarto, el Sevilla Atlético, que suma 40 puntos.

El once de Mere, recién ascendido de Tercera, atraviesa por un momento delicado en el plano insiitucional, aunque en lo deportivo las cosas van sobre rueda ya que el equipo está jugando a un nivel aceptable y se encuentra en una posición muy tranquila para venir de Tercera División como viene.

El Algeciras llega al duelo ante el Cádiz CF después de perder 2-1 la semana pasada en Linarejos. Una derrota, también ante otro recién ascendido como el Linares, que le ha hecho frenar la buena dinámica que llevaba y que querrá retomar este mismo domingo ante un Cádiz CF que recuerda su última visita a Algeciras con una dolorosa derrota en los minutos finales y en un partido en el que se adelantó en el marcador y pudo sentenciar si Kike López llega a estar más afortunado de cara a gol.

Juan Villar adelantó a los amarillos, que se vieron empatados en el minuto 31 por Carlitos tras un error del entonces portero del Cádiz CF, el asturiano Alejandro García. Ya en la segunda parte, el Cádiz CF tuvo sus ocasiones para llevarse los tres puntos pero en el periodo de descuento, minuto 93, Gato hizo un penalti que transformó desde los once metros Javi Fernández para alegría de una afición algecirista que acabaría ver a su equipo descender a final de temporada.

En el banquillo del Cádiz CF se sentaba Raúl Agné, que empleó en ese partido ante el Algeciras a los siguientes jugadores: Alejandro, Belforti, Dalmau (Tomás 49′), Juan Villar, Jorge Luque, Josete, Ceballos, Perico (Gato 81′), Mikel Martins, Kike López y Kike Márquez.

Era el 19 de enero de 2014 y ya por entonces, la figura de Agné comenzaba a tambalearse por culpa de los pésimos resultados que el Cádiz CF conseguía fuera de Carranza. sin embargo, la destitución cantada de se alargó en el tiempo una barbaridad. Locos por el Balón acababa de comprar las acciones para entrar en el club, pero los administradores concursales se negaron a destituir a Agné por dos motivos: confiaban en que con él y los fichajes de Migue García, Aragoneses, Tena, Garrido, Paunlinho, Jorge López y Dioni se consiguiese enderezar la nave y, el más importante, no había dinero en las arcas para asumir un despido y la contratación de Antonio Calderó, que fue al final el elegido.

Pero aquella derrota en Algeciras tuvo que suponer el final de un entrenador que se empeñó en seguir con sus mismas cartas perdedoras cada vez que salía de Carranza. Al tropiezo en Algeciras, había que sumarle el que se sufrió también en Guadalajara una semana antes.

Caer en Algeciras supuso caer al cuarto puesto de la clasificación a diez puntos de La Hoya Lorca y empatado a puntos con la Balona, que era quinto. El Cádiz CF se desinflaba ante los ojos de todos cada vez que le tocaba jugar fuera de Carranza. De hecho, a las derrotas en Guadalajara le siguieron otras de forma consecutiva en El Palo (1-0), ante La Hoya Lorca (3-0), un triste empate ante el Arroyo (0-0) y la definitiva ante el Almería B (3-0) que motivó la destitución de Agné un 16 de marzo. Era la trigésima jornada y a Calderón le quedaba por delante ocho partidos para meter al equipo en ‘play off’, que en este momento era quinto a cuatro puntos del Guadalajara, que era cuarto. El entrenador gaditano lo consiguió. Ya luego vendría L’Hospitalet…

Aunque no es una situación idéntica la que se presenta este domingo en Algeciras, sí que puede resultar similar. Y es que Agné acudió a ese partido con las dudas de una directiva que había comenzado a no confiar en su trabajo, pero que no pudo deshacerse de él hasta que los administradores concursales no entendieron que era más lo que se podía perder con el aragonés en el banquillo que lo que había que pagar para despedirlo.