Claudio Barragán y Raúl Agné
Claudio Barragán y Raúl Agné

Cádiz CF

Claudio y Agné, vidas paralelas y un cese cuestión de euros

El alto coste del despido fue uno de los impedimentos para el cese del aragonés, al igual que está sucediendo ahora con el técnico valenciano

Por  11:27 h.

La temporada está afrontando su recta final y parte más decisiva, momento en el que el Cádiz está dando claros síntomas de flaqueza, precisamente cuando debía ser todo lo contrario.

Claudio, en boca de todo el mundo y en la cuerda floja, más cerca del despido que de la continuidad, está recordando con su temporada a la de uno de sus antecesores en el banquillo del Cádiz CF, Raúl Agné.

Ambos, Claudio y Agné, continuaron la campaña siguiente a un fracaso y tras coger al equipo a mitad de temporada. Agné lo hizo tras Monteagudo y Ramón Blanco en la fatídica Liga de la permanencia en Sanlúcar, Claudio lo propio tras Antonio Calderón y no conseguir el ascenso en la fase de ascenso.

Ahora, Claudio recuerda a un Agné que fue de más a menos en la temporada y que jornadas antes de su destitución tenía al Cádiz en serio peligro no de jugar siquiera el ‘play off’, ya que por aquel entonces el equipo amarillo ya se había olvidado del primer puesto por el que peleaban La Hoya Lorca y Albacete.

El dinero fue el gran freno para evitar el cese Raúl Agné, y es que la indemnización económica a la que tenía que hacer frente el Cádiz CF hizo muy complicado su despido. De hecho, no fue hasta la jornada 30, tras perder los amarillos de forma sonrojante en Almería (3-0), cuando el aragonés fue despedido. Por aquel entonces quedaban ocho jornadas para el final, con el Cádiz a cinco puntos del cuarto y a 17 del liderato.

Actualmente, la situación clasificatoria no es tan acuciada como entonces si bien quedan 12 jornadas para el final y se habla desde hace semanas de un relevo en el banquillo, al igual que con Raúl Agné aquella campaña. El cuarto puesto aún no peligra gracias a que los perseguidores fallan pero la primera posición se puede dar ya por perdida.

Eso sí, al igual que sucediera con el de Mequinenza, parece que de nuevo el dinero es impedimento para el despido de Claudio Barragán. Aunque nunca ha trascendido su salario, no es ni mucho menos el de un técnico al uso de Segunda B, y eso está siendo determinante para que todavía no haya un cambio, a pesar de que se está sopesando desde hace semanas en la entidad gaditana.

No hubo tanta meditación con la destitución de Antonio Calderón, ya que sus pretensiones económicas eran mucho más bajas y su cese era ‘fácil’. Todo ello a pesar de que los motivos esgrimidos por Vizcaíno por aquel entonces fueron que “el primer puesto peligraba”. Cosa que ahora es ya una quimera con el Cádiz a once puntos del Murcia.