LIGA ENDESA

El Betis Energía Plus se estrena a lo grande ante un impotente Estudiantes (82-95)

El nuevo proyecto sevillano protagonizó una prometedora puesta en escena a pesar de las ocho caras nuevas que presentaba

El base canadiense del Betis, Kenny Chery, juega un balón ante Jaime Fernández del Movistar Estudiantes
El base canadiense del Betis, Kenny Chery, juega un balón ante Jaime Fernández del Movistar Estudiantes - EFE/V. L.
ABC - abcdesevilla MadridGuardado en: Deportes , Baloncesto

El nuevo Real Betis Energía Plus se estrenó a lo grande en la Liga Endesa con una contundente victoria en la pista de un impotente Movistar Estudiantes que acusó la falta de rodaje y no pudo contrarrestar la gran actuación de Bostjan Nachbar y Luka Zoric, autores de 52 puntos (82-95).

El nuevo proyecto sevillano protagonizó una prometedora puesta en escena a pesar de las ocho caras nuevas que presentaba, liderado por un gran Nachbar, que acabó el partido con 30 puntos, cinco rebotes, tres asistencias y 26 de valoración.

Por contra, a los colegiales les faltó un referente ofensivo y mayor poder bajo los tableros, evidenciando que Salva Maldonado aún tiene mucho trabajo por delante en su nuevo equipo.

El primer cuarto tuvo unos primeros minutos igualados en errores y aciertos en dos conjuntos muy renovados respecto a la temporada anterior. Con empate a siete puntos, llegó un momento clave del partido. El Estudiantes se atascó en ataque y su rival aprovechó para endosarle un parcial de 12-0 que rompió el choque antes de tiempo.

Luka Zoric, primer anotador del Betis Energía Plus en partido oficial
Luka Zoric, primer anotador del Betis Energía Plus en partido oficial- EFE

Con el 11-22 con el que acabaron los primeros diez minutos, los locales estaban obligados a reaccionar. Dos triples de Goran Suton nada más empezar el segundo acto presagiaban una mejoría, aunque los sevillanos siguieron sólidos en defensa y con mayor determinación y claridad de ideas en ataque.

A ello contribuyó su dominio en el rebote -especialmente el ofensivo con doce capturas al descanso en la zona rival- y la aportación de hombres como Zoric y Nachbar. Enfrente, Salva Maldonado movía el banquillo pero no encontraba soluciones, y solo Suton aportaba puntos en su deslabazado ataque.

Para colmo de males, un triple de Vojdan Stojanovski en la última jugada de la primera mitad subió a quince la desventaja al descanso y dejó al Movistar Estudiantes contra las cuerdas (33-48).

Dos nuevos triples del alero macedonio del Real Betis y otro de Nachbar elevaron a 21 la diferencia nada más arrancar el tercer cuarto (36-57). El reacción estudiantil no llegaba y Nachbar seguía hurgando en la herida a base de puntos.

El partido perdió toda la emoción y la brecha era cada vez mayor. Los 29 puntos de diferencia en el marcador generaron más nervios en un atenazado equipo colegial y permitieron a los sevillanos jugar con mayor tranquilidad y poner en práctica un baloncesto sencillo y efectivo hasta el final del tercer cuarto (54-75).

Los de Salva Maldonado arrancaron el último cuarto con un parcial de 5-0 que ilusionó a su afición, pero otra vez Nachbar volvió a poner las cosas en su sitio sellando una actuación redonda.

A base de casta, los estudiantiles fueron enjuagando la diferencia hasta los trece puntos finales y se llevaron el último parcial (28-20), aunque evidenciaron que aún tienen mucho que mejorar si quieren evitar los sufrimientos de la pasada temporada

SERGIO A. ÁVILA Madrid / SevillaGuardado en: Deportes , Baloncesto

Atrás queda un verano turbulento, más dramático incluso que el de 2015. Otra vez se vio cerca el cierre, que no habría luz al final de las tinieblas de un presente que languidecía y una historia, de casi 30 años, camino del precipicio inevitable de la desaparición. No fue así. Sobre la bocina, nunca mejor dicho, se amarró la continuidad del otrora Baloncesto Sevilla, el eterno Caja, y desde el pasado 21 de julio Real Betis Energía Plus, ahora de verdiblanco, luciendo colores e imagen corporativa de la entidad heliopolitana.

Hoy será un día histórico ya que, en Madrid, en concreto en el Barclaycard Center, disputará su primer partido de la ACB el club hispalense con su nueva denominación, su nueva indumentaria y un renovado espíritu que, se espera, cuaje en resultados para que estos estén a la altura de la demanda por parte de la afición verdiblanca: en más de 3.500 abonados cifraba el listón de socios el pasado miércoles el presidente, Fernando Moral, así que no queda tan lejos el techo de los cuatro mil.

La repercusión que ha tenido el desembarco del Betis en San Pablo se visualizará mejor el próximo jueves, cuando el equipo debute en casa, pero antes se abre el telón de la Liga Endesa en Madrid, contra el Estudiantes, a domicilio, una cancha donde la pasada temporada sufrió una escabechina. De aquello sólo queda el recuerdo, nada más, ya que tanto el Estudiantes como el Betis Energía Plus han sufrido una transformación radical en sus plantillas que dificulta el pronóstico para este partido.

Los colegiales, en concreto, han dado un giro de 180 grados a su filosofía. Si la pasada campaña el Estudiantes atestó la plantilla de jovenzuelos descarados que no pudieron con la responsabilidad de la empresa y fueron superados hasta certificar el descenso deportivo que luego no se materializó en los despachos, esta vez, quizá porque se tenga aprendida la lección, en el Ramiro han ido sobre seguro en materia de planificación. Es decir, han recurrido a la veteranía de calidad contrastada que echó de menos antaño. Y así, han firmado dos bases ya curtidos (Omar Cook, de 34 años; y Wilson, de 32); a dos exteriores conocedores de la ACB (Edwin Jackson, 27; y Jordi Grimau, 33), así como a cuatro interiores que superan la barrera de las treinta primaveras: Suton, 31; Traore, 31; Page, 34; y Savané, eterno, con 38. Los mozalbetes Jaime Fernández, Brizuela y Vicedo completan el plantel imprimiendo ese particular ADN que se genera y hereda en el Maeztu.

Al frente de todos ellos, Salva Maldonado, un técnico con muchas batallas en su currículum que ha cambiado este verano Badalona por Madrid. En pretemporada no les ha ido nada mal. Han ganando al Khimki, al CAI Zaragoza y al Iberostar Tenerife, mientras que con el Valencia Basket cayeron en dos partidos muy disputados y también lo hicieron frente al Gran Canaria.

Señas de identidad

A estas alturas, cuando todo se inicia, las señas de identidad de cada equipo apenas pueden intuirse, aunque las del Betis Energía Plus sí están marcadas por su entrenador y asumidas, en el discurso al menos, por los jugadores. La entrega en defensa, el compromiso de todos remando atrás, será lanzadera del ataque, la base innegociable de su propuesta. Intensidad, atención a las líneas de pase, agresividad al hombre balón… todo ello con el fin de reducir el daño en el tablero verdiblanco y correr en busca del rival en transición. En pretemporada, ese plan se ha llevado a efecto, aunque lógicamente sin continuidad, a ratos, lo propio de un equipo en formación con hasta ocho altas: Chery, Lorbek, Stojanovski, Lockett, Milosevic, Triguero, Zoric y Marc García. Este último causa baja por el esguince que padece en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha, igual que Alfosno Sánchez, por sus molestias en la muñeca derecha. Entra en la convocatoria el canterano Tomeu Rigo.

Zan Tabak alerta sobre el potencial del Estudiantes. «Es el equipo que mejor se ha reforzado dentro de sus posibilidades, el más mejorado. Ha hecho fichajes importantes», valoró el preparador croata, para quien el patrón de juego de los colegiales responde «al estilo Maldonado», un entrenador «respetado y conocido» en la ACB: «Dependen mucho de canastas en cancha abierta, en pick&roll y mediante la creación desde las posiciones uno, dos y cuatro». Contra ese plan, la receta del Betis Energía Plus será ésta: «La respuesta, para mí, siempre debe empezar en la defensa. Necesitamos igualar su agresividad, pero no va a ser fácil en una cancha tan exigente como la del Estudiantes», consideró Tabak, pragmático y directo en su discurso: «Tenemos que ser realistas, tener los pies en el suelo, humildad y trabajar». Tiene muy clara su misión en Sevilla, para qué se le firmó. El objetivo del equipo es la «permanencia, ganar doce partidos, un reto importante y nada fácil», en opinión del técnico balcánico, que comienza hoy en el Barclaycard Center de Madrid.

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