Liga Endesa

El Barcelona decide el partido en el tercer cuarto

Los de Sito Alonso, tras una nueva derrota en la Euroliga, llagaban necesitados a una cancha complicada

Actualizado:

El Barcelona Lassa se impuso en la pista del Tecnyconta Zaragoza gracias a un gran tercer cuarto en el que rompió un partido que hasta entonces había sido igualado y en el que endosó a los propietarios del terreno un parcial de 16-29.

El equipo zaragozano había conseguido mantener a raya a su oponente, y había estado pegado en el marcador en los dos primeros cuartos, pero una salida de vestuarios fría con varias pérdidas y errores permitió al equipo catalán, que no perdonó, alejarse en el marcador y poner tierra de por medio de manera definitiva ya que la ventaja de los azulgranas se elevó hasta los 17 puntos (56-73) y los locales ya no fueron capaces de reaccionar.

De principio, un conjunto aragonés que quería poner un ritmo alto al partido consiguió, con el acierto de Varnado y Neal, ir por delante en el electrónico hasta prácticamente el minuto final del primer cuarto, mientras que, en el Barça, el acierto de un Juan Carlos Navarro que sumó siete puntos en tres minutos y medio tras salir del banquillo, les daba la réplica.

Ninguno de los dos equipos estaba especialmente acertado en los lanzamientos en el segundo parcial, por lo que el equilibrio fue la nota predominante con alternativas en el marcador para uno y otro conjunto, lo que hizo llegar al descanso con una pequeña ventaja de los hombres de 'Sito' Alonso (40-44), gracias a un Pier Oriola muy efectivo (4 de 5 en tiros de campo) en seis minutos.

El regreso del tiempo de descanso resultó nefasto para el equipo de 'Jota' Cuspinera que pareció salir al parqué fuera de onda ante un Barcelona mucho más concentrado, pecado que resultó letal para sus intereses ante uno de los mejores equipos de Europa.

El conjunto barcelonés no dejó escapar la ocasión y cuando el Tecnyconta Zaragoza se quiso dar cuenta y despertar había encajado un parcial de 6-17 en cinco minutos y medio que puso la diferencia en 15 puntos (46-61), ventaja que pesó como una losa el resto del tiempo que quedaba por jugar.

El Barcelona, a partir de ahí, se limitó a controlar el juego y a apretar solo cuando lo hacía su rival para evitar que los locales pudieran resurgir, aunque al final los 19 puntos de máxima que llegaron a tener los de la Ciudad Condal se quedaron en 13 porque hubo cierta relajación visitante y el equipo maño no bajó los brazos y buscó un marcador menos abultado.