Eurobasket | Alemania-EspañaSchroder, la estrella forjada en una promesa

El base de Alemania es el gran peligro de España en el duelo que hoy mide a ambos equipos por un sitio en semifinales

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Hay algunas promesas que son de obligado cumplimiento y la que Dennis Schroder (Braunschweig, 1993) le hizo a su padre en su lecho de muerte es de esas. El base alemán, principal amenazada de España en el partido de esta tarde de cuartos de final (17.45 horas, Cuatroy ABC.es), tenía apenas 16 años cuando a su padre le fue diagnosticada una cardiopatía muy grave que le redujo la esperanza de vida drásticamente. Por entonces, Dennis flirteaba con el baloncesto, pero lo que de verdad le apasionaba eran los monopatines. Podía pasarse las tardes enteras en el «skate park» con sus hermanos probando trucos para evadirse de los problemas raciales que sufría en el colegio. Aunque él es alemán de nacimiento, su color de piel le hizo sufrir mucho durante su infancia en el colegio, algo que el deporte le ayudó a superar.

El día que su madre le llamó para contarte la terrible noticia, Dennis no se lo podía creer. Su padre, que solo días antes le había pedido que se ocupara de la familia cuando él faltara, acababa de morir. Tuvo que acudir a su casa para verlo con sus propios ojos. Tocar el cadáver para darse cuenta de la realidad que le había golpeado de repente. Se acordó entonces de la promesa que le había hecho días antes y se encomendó en cuerpo y alma a la canasta. Fue ahí donde vio la mejor manera de cuidar a su familia. Llegaría a ser profesional del baloncesto, el gran deseo de su padre, el único que de verdad le apoyaba en los encuentros que solía disputar de niño.

Skater frustrado

Schroder llamó la atención de los técnicos del club de su ciudad y pronto le hicieron un hueco. La muerte de su padre cambió a Dennis para siempre. Colgó el monopatín y se entregó al baloncesto. «Todo cambió. Me levantaba pronto para ir a clase, corría para coger un autobús al acabar y llegar a tiempo al entrenamiento. De ahí, volvía a casa para estudiar y dormir», recuerda. Fue así durante meses en los que fue creciendo como jugador en la escuela del Braunschweig, donde coincidió con Daniel Theis, el otro gran talento de este equipo alemán que hoy se cruza en el camino de España hacia semifinales.  

Su actuación en el «Nike Hoop Summit», un evento para jóvenes talentos, le catapultó en las previsiones del draft. Los Hawks le eligieron en 2013 con el número 17 y se plantó en la NBAcon la única experiencia profesional de las categorías inferiores del equipo de su ciudad. Durante estos cuatro años ha ido ganando importancia en la liga estadounidense hasta convertirse en el base titular de los Atlanta Hawks. Su mechón rubio, que un día le hizo su madre en la peluquería familiar, es ya famoso en las canchas de la NBA, donde el año pasado promedió 18 puntos y 6 asistencias. En el Eurobasket, Schroder ha multiplicado esas cifras hasta convertirse en el máximo anotador del torneo y el líder de Alemania, verdugo de Francia en octavos de final.

Máximo anotador del torneo

A los germanos, eliminados del Eurobasket hace dos años por la selección en Berlín, se les abre ahora la opción de la revancha. «Sabemos que batir a España es complicado, pero tenemos que salir a competir, ser un equipo y tratar de ganar. Los Gasol son leyendas, pero todo puede pasar», explicaba Schroder tras el triunfo frente a Francia. Su defensa esta tarde preocupa a Scariolo. Sin Llull, el hombre que le frenó en 2015, la labor de equipo parece fundamental en esa tarea.

«Schroder es un ‘cliente’ complicado hasta para Ricky, que es un gran defensor. Nuestro objetivo debe ser mantenerle en un nivel de anotación normal –por debajo de los 23 puntos que promedia en el Europeo–, pero consiguiendo que la defensa sobre él no nos cueste muchas asistencias o faltas personales», apuntó Scariolo, que sabe que no puede centrarse solo en el base para superar a Alemania.

Esa idea se la ha trasladado a sus jugadores, que la han hecho suya. «Si han llegado a cuartos de final no es por un solo jugador. Hay más, juegan, saben tirar y pueden hacer daño. Su arma principal es Schroder, pero tienen mucho más», opinó Ricky Rubio, uno de los que más sufrirán al base de los Hawks. La amenaza exterior, con casi todos los hombres capaces de tirar de tres, es otra de las preocupaciones de España, que tratará de explotar sus virtudes para hacer daño al rival. «Nosotros tenemos un juego interior muy potente y las defensas rivales se van a cerrar muy bien, por lo que los que jugamos por fuera tenemos que saber aprovechar los lanzamientos cómodos que tengamos», señaló el nuevo base de los Jazz, cuyo acierto en el triple durante el Eurobasket está por encima del cincuenta por ciento.

Veinte años en semifinales

El duelo entre Alemania y España marca la barrera entre la lucha por las medallas y marcharse a casa. Un línea que la selección lleva dos décadas superando en todos los Europeos. Desde el torneo continental disputado en casa en 1997, el equipo nacional siempre ha llegado a semifinales. Una tradición que los de Scariolo quieren mantener este año también. El que gane el partido tendrá que vérselas con el vencedor del duelo entre la Letonia de Porzingis y la Eslovenia de Doncic y Dragic.