Stephen Curry (Warriors) pelea por el balón con LeBron James (Cavaliers)
Stephen Curry (Warriors) pelea por el balón con LeBron James (Cavaliers) - AFP

NBAEquipazos contra los Warriors

Un verano loco de fichajes ha creado varias potencias como Houston, Oklahoma, Boston y un Cleveland renovado, pero Golden State sigue siendo favorito

Actualizado:

Ya hay quien se pregunta si los Golden State Warriors de esta época son el mejor equipo de la historia de la NBA, por encima de leyendas como los Boston Celtics de Bill Russell en los 60, los Lakers de Los Ángeles de Magic Johnson y Karim Abdul- Jabbar en los 80 o los Chicago Bulls de Michael Jordan en los 90. El equipo californiano ha ganado dos de los tres últimos anillos y si se cumplen los pronósticos y vuelve a imponerse este año, azuzará el debate.

La temporada de la NBA arranca esta próxima madrugada con esperanzas de que un verano loco de fichajes ponga en dificultades a los favoritos. Un movimiento formidable de piezas en toda la liga -el 20% de los jugadores ha cambiado de equipo- ha culminado con la creación un grupo de nuevas potencias, con mucha concentración de talento en pocos equipos.

Uno de ellos es Oklahoma City Thunder. El año pasado basaba todo su juego en Russell Westbrook, un escolta portentoso que se llevó el premio al MVP de la temporada, tras batir el récord de triple-dobles (dobles dígitos en puntos, asistencias y rebotes) del legendario Oscar Robertson. Westbrook consiguió 42 en toda la temporada y cerró el año con una media de casi 35 puntos y algo más de diez asistencias y rebotes por partido. Ahora tendrá a su costado a dos escuderos de lujo: Paul George y Carmelo Anthony. Ambos dejan de ser el jugador franquicia de dos equipos del Este -Indiana Pacers y New York Knicks, respectivamente- para pelear por el anillo. Los tres requerirán de un ejercicio de generosidad. Acostumbrados a jugarse muchos balones en cada partido, deberán cambiar el hambre de la estadística personal por la de conseguir un campeonato.

Houston, con Chris Paul

Algo similar ocurrirá con los Houston Rockets. Hasta ahora el equipo era un mero acompañamiento de James Harden, quizá el mejor base de la liga. Su año pasado fue espectacular, se hinchó de anotar y asistir con un juego excelso de «pick and roll», pero eso no fue suficiente ni siquiera para llegar a la final en el Oeste, repleta de equipos potentes. Ahora contará con Chris Paul, que con 32 años deja los Clippers de Los Ángeles para cambiar su suerte: es uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA que nunca ha llegado a una final de conferencia.

También en el Oeste, una sorpresa agradable podría llegar desde Minnesota. El exequipo de Ricky Rubio -ahora jugará en Utah Jazz- tiene dos de los talentos jóvenes más consolidados -Karl-Anthony Towns y Andrew Wiggins-, y ahora les suma a Jimmy Butler. Además, tendrá un equipo con fondo de armario con gente como Jeff Teague, Taj Gibson y Jamal Crawford.

Los San Antonio Spurs de Pau Gasol darán batalla como siempre, comandados por el excelso Kawhi Leonard.

Los movimientos de jugadores han desparejado todavía más el nivel de las conferencias. La buena noticia en el Este es que hay un equipo que ilusiona: los Boston Celtics, animados por la llegada de Kyrie Irving y Gordon Hayward, dos grandes estrellas de la liga. Junto con Al Horford, forman un «Big Three» en toda regla. Se presume que se verán en la final del Este con Cleveland Cavaliers, el equipo comandado por Lebron James y que logró la gesta de arrebatar un título a los Warriors en las finales de hace dos años. En la del curso pasado, fueron muy inferiores. Los Cavs han perdido a Irving, pero han rodeado a Lebron de un grupo de veteranos y promesas que es como echar los dados al aire. Si todo va bien, podrían dar la sorpresa: sigue Kevin Love, que tendrá más protagonismo con la marcha de Irving; han llegado dos viejos rockeros como Derrick Rose y Dwayne Wade; y al final de temporada, cuando todo se decida, podrían tener un empujón con Isaiah Thomas, el diminuto y extraordinario base, ex de los Celtics, que estará varios meses de baja por una lesión de cadera.

Todo fichaje parece escaso, sin embargo, cuando el objetivo es parar a un póquer de figuras como Stephen Curry, Kevin Durant, Klay Thompson y Draymond Green. Ya no pelearán para ser campeones, sino para ser leyendas.