Laia Palau imita el lanzamiento a canasta con una manzana gigante
Laia Palau imita el lanzamiento a canasta con una manzana gigante - INÉS BAUCELLS
Baloncesto femenino

Laia Palau: «En Australia he recuperado las ganas de competir»

Anunció su retirada de la selección, pero sigue para jugar el Mundial de España de este año

BarcelonaActualizado:

Laia Palau (Barcelona, 1979) ha decidido posponer su anunciado adiós a la selección. El supuesto retiro dorado en Australia no fue tal, sino todo lo contrarío. Allí se reencontró consigo misma y recuperó la motivación y las ganas de competir. El clamor popular de sus compañeras, la complicidad e insistencia del seleccionador Lucas Mondelo y la celebración del próximo Mundial en Tenerife han provocado un celebrado regreso. Tras tres Juegos Olímpicos (una plata), cuatro Mundiales (una plata y un bronce) y ocho Europeos (dos oros, una plata y cuatro bronces) ha recuperado la tensión competitiva en el Bourges francés, con el que aspira a meterse en la final four de la Euroliga. Ahora se centra en meter a España en el próximo Eurobasket mientras espera la llegada del Mundial.

—¿Hasta qué punto ha sido importante el clamor popular para su retorno a la selección?

—Este grupo es muy especial, tanto a nivel de baloncesto como a nivel humano. Llevamos mucho tiempo trabajando. En la pasada ventana de noviembre, la gente más cercana y el cuerpo técnico me decía que era muy raro jugar sin mí. Pero más que esto es que mi plan de descansar no me ha salido como yo pensaba.

—Precisamente, ¿hasta qué punto es aconsejable irse fuera para recuperar las ganas de competir?

—Mucho. A mí me gusta competir pero llegó un momento en el que estaba algo cansada y quise plantearme el baloncesto de otra manera pero no me dejaron. Ni me dejaban, ni podía y la exigencia de la Liga era muy alta. Y para estar allí sacrificándome preferí estar sacrificándome aquí.... Y disfrutar.

—¿Se ha reencontrado a usted misma, las ganas de competir?

—Podríamos decir que sí. Ha habido un cisma allí. En Australia he perdido una burrada de partidos y yo no estaba acostumbrada. He tenido la suerte de estar en equipos que perdíamos muy poco y no poder hacer mi baloncesto... Ahora tengo unas motivaciones que allí no tenía.

—¿Qué el Mundial sea en Tenerife, en casa, ha sido la clave para regresar a la selección?

—Si, sin duda. Este año es diferente, jugamos en España. Llevo muchos años en la selección, tengo un compromiso con la Federación y es una puesta en escena importante. Y pensé: «No te lo puedes perder»

—Mejor estar dentro de la cancha que verlo desde fuera...

—Si las piernas me van, puedo estar en una buena Liga, en un equipo de Euroliga, en Francia y estoy al nivel que me exige la selección, pues me lo miro desde dentro

—¿El Mundial es su verdadero objetivo?

—Todos los partidos son importantes. Recibí una llamada de Lucas Mondelo y ya me dijo que si para estas fechas estaba cerca quería que fuera a jugar a Ucrania porque es un partido complicado y que seguía formando parte del equipo para ir al Mundial. Yo encantada de la vida de estar aquí, de volverme a reenganchar con este grupo y de seguir tratando de alcanzar nuestro nivel. Ahora para las ventanas del Europeo y más adelante para el Mundial.

—Mondelo no se creyó que se retiraba de la selección...

—Era mi intención pero han sido los australianos los que no me han dejado. Me prometieron vacaciones pero he llegado allí y no ha sido así. Para estar a un nivel físico y mental de aquí prefiero volver. Estoy más acostumbrada a jugar en Europa.

—¿Cómo le convenció Mondelo?

—Me fue dando toques de atención y me dijo que si quería jugar el Mundial estaría bien que fuera jugando porque el grupo sería el mismo.

—¿Y qué tal verse de nuevo con el chandal de la selección española?

—Bien, tampoco hace tanto que lo dejé. Es cierto que me he ido a la otra punta del mundo pero en realidad me podría haber perdido la ventana de febrero por lesión y estar ahora otra vez aquí. No ha pasado tanto tiempo...

—¿Aparca definitivamente la retirada?

—¿Retirarme del todo? No lo sé. La experiencia en Australia se me ha quedado muy corta. Me he montado un año de retirada muy mal. Pero el ritmo es considerable, la Liga francesa es fuerte, tengo Euroliga, el Mundial... En algún momento tendré que tomarme un respiro.

—¿Cómo ha sido la experiencia en Australia?

—Muy intensa. Su baloncesto está camino entre el americano y el europeo, está semiprofesionalizado. Me he encontrado un nivel más alto de lo esperado.

—¿Por qué regresa a Francia y no a España?

—Si quiero volver a la selección, que ahora es mi objetivo, tengo que buscar un equipo de Euroliga porque tengo que estar al nivel que se me exige. Regreso a Bourges porque es un equipo en el que ya he estado, que conozco y que tiene una Liga muy potente.