EurobasketJuancho Hernangómez, un nuevo corazón para España

El jugador de la selección se gana el respeto del grupo explotando su rol como revulsivo desde el banquillo

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Nada más llegar a los Nuggets, a su técnico, Michael Malone, le preguntaron por ese semidesconocido joven español que acababa de ser elegido en el draft. «Es un semental salvaje», respondió sin vacilar para referirse a Juancho Hernangómez (Madrid, 1995). El alero era un proyecto de jugador que llegaba a la NBAmuy verde, pero con una energía interior y unas ganas de triunfar que llamaron la atención desde el primer día. Doce meses después, sin muchos minutos en la cancha, aunque con un gran crecimiento físico y técnico, Scariolo llamó a su puerta.

Aún así, cuando llegó a la concentración no era uno de los fijos. La renuncia de Mirotic a última hora y la baja de Claver por lesión le abrieron las puertas del Eurobasket, aunque lo que hizo decantarse a Scariolo por él fue el derroche de energía que Juancho mostraba en cada entrenamiento. Hace solo dos años, la inconsistencia del menor de los Hernangómez desesperaba a sus técnicos en el Estudiantes, pero tras su paso por la NBA eso ha cambiado de manera radical. Su ética del trabajo ha sorprendido a todos en este Eurobasket, incluidos a sus propios compañeros. «A mí no me sorprende, porque llevo todo el año viéndole en Denver. En la selección cumple un rol similar, con la misión de salir desde el banquillo para defender, aprovechar sus tiros abiertos y cargar fuerte el rebote. Eso le ha hecho ser un factor importante para la selección saliendo desde el banquillo», apunta a ABC Jordi Fernández, ayudante de Malone en los Nuggets y de Scariolo en la selección.

El tapón de Juancho a Bogdanovic, con el que España sello su victoria ante Croacia, es una de las imágenes de la selección en este Eurobasket, pero su trabajo en la cancha va más allá. Es el segundo máximo anotador (11,8 puntos) solo por detrás de Pau Gasol y su influencia en el juego de la segunda unidad es fundamental. «Juancho puede defender muy bien en los uno contra uno, tiene tamaño para puntear los tiros, pies rápidos para desplazarse, es competitivo...», señala Scariolo, que ha encontrado en él su hombre para todo.

A pesar de los destellos que emanan ahora de su figura, lo cierto es que la explosión del menor de los Hernangómez ha sido tardía. «Cuando le vi por primera vez me di cuenta de que era un proyecto de gran jugador. Tenía un físico imponente, pero era el más inmaduro de aquel vestuario en el Europeo sub18 de 2013. Aún así, lo que a mí me fascinó de Juancho, era que cuando los partidos se ponían duros él era el que más disfrutaba. Le gustaba la ‘guerra’ como a ningún otro joven que yo hubiera visto en mucho tiempo», relata para ABC Jota Cuspinera, seleccionador en aquel torneo.

Dos años después, a las órdenes de Paco Redondo en la sub20, se destapó como referente a pesar de llegar al Europeo como actor de reparto. «Como ocurría ahora, Juancho aparecía a priori por detrás de jugadores como Diop, Abalde o Alberto Martín, pero su capacidad de trabajo le hizo formar parte del quinteto ideal del torneo. Si en vez de la plata hubiéramos sido oro le habrían nombrado MVP», afirma el que fuera seleccionador sub20 en 2015 y actual ayudante de Laso en el Real Madrid.

Antes de dar el salto a la NBA, Juancho disputó una temporada en el Estudiantes que le sirvió para ser elegido mejor joven de la ACB. Aún así, su inconsistencia seguía lastrando su juego. Una intermitencia que dejaba destellos de su talento a cuentagotas. Ahora, en la selección, ha aprendido a mantener la intensidad para liderar el banquillo y acercar al oro a España, que se medirá hoy a Hungría (16.15 horas, Cuatro)en el último partido de la primera fase.