Eurobasket | Turquía-EspañaLa grada pone en alerta a la selección

España, que se mide a Turquía por un sitio en cuartos, teme que el ambiente del Sinam Erden Arena influya en los árbitros

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La victoria ante Croacia, la única apretada para España en este Eurobasket, dejó intranquilo al vestuario de la selección. Una doble técnica señalada a Scariolo y Pau Gasol a un minuto y medio del final dio alas a los balcánicos y puso en alerta al vestuario nacional. «Nunca me había pasado algo así», afirmaba el técnico italiano tras el choque, mientras que el pívot pasaba de puntillas por la polémica: «No podemos controlar lo que hacen los árbitros». Aún así, el problema quedó latente y vuelve a resurgir ahora en el seno del equipo con la llegada de los cruces y el duelo de octavos ante Turquía en su casa.

La guerra abierta que mantienen la FIBA y la Euroliga desde hace un año y medio ha salpicado de lleno al Eurobasket. La organización del torneo no ha podido contar con los mejores árbitros –fieles a la Euroliga– y se ha tenido que conformar con una segunda línea cuya experiencia en el alto nivel deja mucho que desear. Colegiados de 29 nacionalidades distintas entre los que hay un japonés, un filipino o dos puertorriqueños. Esa falta de experiencia en los silbatos obliga a extremar las precauciones en la selección. «Si los árbitros pitan cosas que no nos gustan debemos olvidarlo de inmediato», exigía ayer Scariolo, consciente de que si dejan a un lado el ambiente y se centran en lo deportivo el pase estará asegurado. Por eso, el italiano le ha pedido expresamente a sus jugadores que traten de abstraerse de cualquier decisión de los colegiados. Será él el encargado de las protestas si es que llega el caso. «El ambiente influye siempre que los jugadores y los árbitros se dejen influir. Yo intento que los míos se centren en su tarea y se aislen de lo que no pueden controlar», apuntaba el preparador.

El choque pondrá a prueba la fortaleza mental de los más jóvenes de la selección. Jugadores como los Hernangómez, claves en la primera fase, deberán demostrar si ese paso adelante que han dado dentro del equipo se mantiene firme. «Mentalmente será importante que no nos dejemos ir por lo que haga el público o por una decisión arbitral», advierte Pau Gasol, acostumbrado a jugar este tipo de partidos. Él debe ser el epicentro del ataque español, el más efectivo de la primera fase junto a Francia, aunque los galos, eliminados ayer por Alemania, ya no son un rival por el oro en este Eurobasket. «Físicamente estoy bien, un pelín mayor, pero voy bien. El haber ganado los partidos de la primera fase con cierta comodidad nos permite llegar a estas alturas de torneo con las piernas más frescas», señala Gasol.

El peligro de Osman

Sin Álex Abrines, que ya ha abandonado la concentración por su lesión en la rodilla, Scariolo se queda corto de efectivos, sobre todo en el perímetro, donde Turquía esconde su mejor virtud. Cedi Osman, recién fichado por los Cavaliers de LeBron James, está brillando como nunca antes con su selección. Promedia 17 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias por partido y es el líder de un equipo con un gran talento defensivo, capaz de generar muchas pérdidas al rival. «Nuestra respuesta a esa presión deben ser pases rápidos y apoyarnos en nuestros jugadores altos que distribuyen muy bien el balón», explicó el técnico, obsesionado con reducir al máximo las pérdidas y los errores.

Con todo, la distancia deportiva entre los dos equipos es abismal y se hace aún más grande mirando la lista de ausencias de los otomanos. A las renuncias de Asik e Ilyasova –ambos centrados en su carrera NBA– se unió a última hora la del diminuto base nacionalizado Dixon, verdugo del Real Madrid en la Euroliga en la pasada Final Four. Por último, aunque en este caso ajeno a su voluntad, está la baja de Enes Kanter, quizá su mejor jugador, al que el gobierno turco acusa de colaborar con el terrorismo y no le deja entrar en el país.