Barcelona-Real Madrid La pesadilla blanca del Clásico se llama Rice

Un Real Madrid en forma visita el Palau con el base azulgrana como principal amenaza y ante un rival plagado de bajas

Barcelona-Real Madrid: 
La pesadilla blanca del Clásico se llama Rice

En el vestuario del Real Madrid aún escuece aquella canasta con la que Rice forzó la prórroga en 2014 para dejar al Real Madrid sin su novena Copa de Europa. La actuación del base americano en el tiempo extra -anotó 14 puntos en esos cinco minutos- cambió el rumbo de la historia y supuso un impulso brutal en su carrera. Desde entonces, se convirtió en uno de los villanos de la época moderna del club blanco. Una pesadilla para Laso cada vez que lo tiene enfrente. Porque si aquella fue su actuación más recordada -sobre todo por la cruel consecuencia que tuvo para las vitrinas blancas-, no ha sido la única en la que Rice ha bailado a la defensa madridista.

El americano promedia casi veinte puntos en sus enfrentamientos ante los blancos desde aquella noche en Milán. Un jugador imparable para los sistemas defensivos Pablo Laso, que apela al colectivo para minimizar su impacto en el encuentro de esta tarde (18.30 horas, #0) «Me preocupa Rice, por supuesto, porque es un jugador muy importante y que genera mucho para ellos. Pero juega en un equipo donde no creo que podamos dejar solo a nadie. Pararle es una cuestión de todos», señala el técnico, que aún tiene fresco el recuerdo de la eliminación de la Supercopa hace unas semanas ante el Barcelona, en un partido en el que Rice sumó 30 puntos.

La llegada de Rice ha cambiado los esquemas en la Ciudad Condal. Aunque los rostros nuevos son pocos en el equipo azulgrana, la esencia es completamente diferente. Empezando por el banquillo, donde Bartzokas ha sustituido a Xavi Pascual para imponer un estilo menos defensivo. La llegada de Rice marcó ese cambio de rumbo, aunque las bajas han trastocado los planes del griego. Sin Pau Ribas -baja para todo el año tras romperse el tendón de Aquiles- y Navarro y Doellman arrastrando diversos problemas físicos, el Barça no ha podido crecer como equipo con regularidad y este clásico ante el Real Madrid se presenta como una prueba de fuego para ver en qué momento se encuentran. «Acumulamos nueve lesiones esta temporada y ya no se trata de los jugadores que tenemos disponibles, sino de los jugadores que no han podido jugar desde el principio. El partido nos llega en un mal momento y creo que el favorito es el Real Madrid», reconocía el técnico azulgrana, que ayer veía cómo Claver tenía que pasar por el quirófano por un problema en la mano que le mantendrá de baja cuatro semanas.

Con Koponen recuperado para la causa tras su accidente de tráfico, los azulgranas tratarán de recortar terreno al líder ganando en el Palau a un Real Madrid más regular y colectivo que hace un año. Los fichajes blancos han respondido y poco a poco se va olvidando la marcha de Sergio Rodríguez. Su hueco lo ha ocupado Luka Doncic, que hoy cumplirá 50 partidos en la ACB. El esloveno da pasos de gigante dentro de la cancha y todos le consideran ya uno más. Es el quinto jugador más valioso del equipo y su ascendencia es meteórica. «Tiene mucho talento y siempre toma buenas decisiones a pesar de su juventud», apuntaba Oleson sobre su rival de hoy.

Una victoria en Barcelona, además de la carga moral que supondría para el vestuario blanco, les permitía afianzar el nuevo proyecto y alejar a su gran rival en la clasificación, donde se quedaría a dos triunfos de los madridistas.

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