Villanueva, escuichando respetuosamente el himno de Estados Unidos
Villanueva, escuichando respetuosamente el himno de Estados Unidos - AFP

NFLAlejandro Villanueva sí honra al himno

El jugador español fue el único de su equipo, los Steelers, que no se unió a la protesta de la NFL contra Trump

Nueva YorkActualizado:

Antes de que arrancara el partido del domingo entre los Pittsburgh Steelers y los Chicago Bears, Alejandro Villanueva era un desconocido para la mayoría de seguidores del fútbol americano. Este lunes, su camiseta era la más vendida en la web de la NFL, la liga profesional de este deporte, el más popular en EE.UU. El ascenso instantáneo al estrellato no tiene que ver con su desempeño en el terreno de juego, aunque su carrera deportiva es una historia sensacional de superación. Villanueva, un veterano del ejército condecorado en Afganistán, se ha convertido en un héroe para buena parte de la afición de la NFL por su decisión personal de escuchar de pie el himno antes del partido, como es tradicional.

La actitud de Villanueva le ha puesto en el centro de un huracán de polémica que, como casi todas esta época, tiene su ojo en la Casa Blanca. Donald Trump arremetió en un mitin el pasado viernes contra los jugadores de la NFL que no escuchan el himno de pie, como forma de protesta ante los abusos contra las minorías raciales. Es algo que inició el año pasado el «quarterback» Colin Kaepernick, uno de los mejores jugadores de la liga y que ahora está sin equipo. La situación se había tranquilizado al comienzo de esta temporada pero Trump se puso una vez más el disfraz populista y echó gasolina contra un fuego del que solo quedaban rescoldos. Exigió que la NFL prohibiera esas protestas, animó a que los dueños de los clubes despidieran a esos «hijos de puta» y tocó la fibra patriótica de los aficionados.

Los jugadores de la NFL se encontraban este domingo en una disyuntiva complicada: protestar y no ponerse de pie durante el himno suponía soliviantar a buena parte de sus seguidores, que entienden el himno como un homenaje al ejército y un ejercicio de patriotismo; respetarlo era darle la razón a Trump, un presidente que este verano ofreció un discurso equívoco sobre los neonazis y miembros del Ku Klux Klan que provocaron incidentes en Charlottesville (Virginia). Algunos equipos, como los Steelers de Alejandro Villanueva, ante la incapacidad de tener una postura común, decidieron no salir al terreno de juego durante el himno. Villanueva optó por romper la disciplina de equipo: salió al campo y escuchó el himno con la mano en el pecho.

Para Villanueva, que ha visto caer a compañeros en el frente, quedarse dentro era inconcebible. Después del partido, el entrenador y varios compañeros mostraron su sorpresa y su incomodidad con la decisión de Villanueva, aunque también comprensión por su pasado por el ejército. Ahora, sin quererlo, es un héroe para quienes exigen que los jugadores -la gran mayoría en la NFL negros- respeten el himno, aunque muchos no sientan que el país les respeta a ellos. En West Point, el ejército y la NFL, Villanueva ha sido un ejemplo de sacrificio e integridad. De Kaepernick ha dicho en el pasado que es «muy valiente por lo que ha hecho” y que él sería “el primero en darle la mano para hacer algo sobre cómo se trata a las minorías en EE.UU.». Ahora, la valentía de Villanueva le ha convertido también en juguete del trumpismo.