Vela

Todos sus ahorros en un reto

Dídac Costa, un bombero barcelonés, lo deja todo e hipoteca sus bienes para participar desde hoy en la Vendée Globe

Todos sus ahorros en un reto
PEDRO SARDINA - abc_deportes Les Sables D’ Olonne (Francia) - Actualizado: Guardado en:

Dídac Costa, un bombero barcelonés de 36 años, se convertirá en el cuarto español que intenta completar la Vendée Globe, vuelta al mundo en solitario, sin escalas y sin ayuda exterior, que sale hoy desde Puerto Olona (Les Sables-d’Olonne), en el País de Loira, al este de Francia.

Para afrontar la aventura, Dídac Costa y su inseparable amigo Jordi Griso se han tenido que empeñar personalmente por la falta de confianza que existe por parte de las empresas españolas en patrocinar este tipo de eventos. La cultura española respecto a la vela oceánica es prácticamente nula, y solamente si existen ayudas gubernamentales a modo de excepciones fiscales los empresarios de España colocan su dinero en estos eventos.

La Vendée Globe es el Everest de la náutica. La regata oceánica más importante del mundo deja los tres cabos (Buena Esperanza, Leewin y Hornos) por babor y enfrenta a los regatistas a 21.638 millas náuticas (40.000 km) navegando por los tres grandes océanos. Esta será la octava edición y la quinta vez que un español lo intenta. El pionero fue el vasco José Luis de Ugarte, que logró completarla en 1992 con el «Euskadi Europa 93» con un tiempo de 134 días, 5 horas y 4 minutos. Tras él lo intentó el mallorquín Javier Sansó, en 2000, con el «Old Space», que tuvo que retirarse con una vía de agua pasada Sudáfrica, y también en 2012, con el «Acciona», con el que naufragó llegando a las Azores. Entre medias, el vasco Unai Basurko, en 2008, con el «Pakea Bizkaia», que se dio la vuelta en el través de cabo Verde amparándose en una avería en uno de los timones.

Dídac Costa cuenta con la experiencia de haber completado una Barcelona World Race, regata vuelta al mundo con dos tripulantes y sin escalas, en 2014, con Aleix Gelabert. Ahora, para poder realizar el sueño de su vida, Dídac ha tenido que hipotecar su casa y pedir varios créditos personales, además de una excedencia en el parque de bomberos de Cerdañola por dos años. No ha sido capaz de conseguir los 300.000 euros mínimos que le hacían falta para afrontar esta Vendée Globe. Mediante un «crowdfunding», que aún sigue vigente, ha recaudado 21.000 euros, con donaciones de entre diez y 2.000 euros. El «crowdfunding» no ha concluido, pues a Costa aún le faltan 11.000 euros para poder comprar los aparatos necesarios para realizar las transmisiones por satélite (vídeos, fotos, audios y textos) que le permitan compartir su aventura con miles de seguidores.

Un barco con seis vueltas

El barco que va a patronear es el más viejo de la flota y esta va a ser su sexta vuelta al mundo. Se lo ha prestado la Fundación Navegantes Oceánicos de Barcelona y cuenta con pocas posibilidades para la clasificación final. Un proyecto basado en la ilusión, compartida por gente que le está ayudando mucho y apoya con pequeñas aportaciones, que para el equipo suponen la viabilidad del proyecto. «He invertido mis ahorros y me he endeudado, y hasta hace unos días seguía con mi trabajo de bombero para tener ingresos».

El objetivo de Dídac Costa es acabar la regata, «una vez que haya salido de Les Sables tengo claro que voy a volver a Les Sables, aunque sea remando». Está acostumbrado a los trabajos duros, ya que ser bombero requiere tener una pasta especial, y contesta con firmeza a la pregunta. ¿El trabajo de bombero puede asustar más que navegar en el océano Sur? «Puede dar más miedo estar en un edificio en llamas, donde hay más cosas que no puedes controlar. En el barco pueden darse situaciones inesperadas, pero, al mismo tiempo, puedes saber con antelación que podrían pasar. Así que incluso si es una situación difícil, como una rotura, sabes que puede suceder y sabrás las opciones que tienes para solucionarlo. En un incendio hay muchos más factores que no puedes controlar».

Dídac Costa ha embarcado comida para 105 días, pero espera dar la vuelta al mundo en menos de cien. «Mi referencia son 98 días con este barco en la pasada BWR, pero entonces fue en doble tripulación y con el Mediterráneo de por medio. También son fechas distintas, por lo que es una referencia muy relativa. Deseo no tener averías ni percances serios, ser capaz de navegar sin grandes condicionantes mecánicos».

El «One Planet One Ocean», que así se llama el velero de Dídac Costa, será el primer barco que abandone los pantalanes de Les Sables-d’Olonne hoy domingo a las 8.50 de la mañana, en una ceremonia a la que está previsto que acudan un millón de personas para despedir a los 29 patrones que afrontan este año la Vendée Globe.

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