Rugby Los «pesos pesados» del rugby se revelan contra la operación bikini

El «Fat Rugby» se estrenará con 26 equipos, más de 250 jugadores y unas 20 toneladas de peso sobre el campo

Diego Dieste, cofundador del evento
Diego Dieste, cofundador del evento - FAT RUGBY

Los pesos más pesados del rugby español se manifiestan contra los clichés de delgadez que se ven en los meses próximos al verano. Hartos de los estereotipos de un cuerpo atlético, los delanteros del Quebrantahuesos Rugby organizan un torneo con el que disfrutar de lo que más les gusta y con un premio muy peculiar: el peso del jugador más pesado en carne.

Para este torneo hay una norma obligatoria: en el terreno de juego siempre deberá haber un mínimo de 720 kilos por equipo masculino y de 570 por femenino, lo que supuse que el peso mínimos por jugador es de 90 y 75 kilos respectivamente. Para garantizar que se cumple esta norma, el día anterior al torneo se realizará un pesaje público de cada equipo en la plaza Mayor de Monzón con una báscula gigante que se ha fabricado para tal efecto.

En esta competición hasta los premios reflejan las debilidades de estos jugadores tan característicos. El ganador de cada categoría (masculina, femenina y veteranos) se llevará, entre otras recompensas, el equivalente en carne a los kilos del jugador más pesado del torneo y casi un centenar de botellines de cerveza.

«Lo redondo muchas veces es bello. Pero en el rugby también es imprescindible», declara con orgullo Diego Dieste, uno de los organizadores del evento. El rugby es un deporte inclusivo en el que no solo tienen cabida, sino que además son necesarias, todo tipo de complexiones. Los denominados 'tres cuartos' son más rápidos y habilidosos, mientras que los delanteros son más corpulentos y genios de la «fuerza bruta». El pique inherente y sano entre los dos tipos de jugadores ha sido una de las razones por las que se ha creado el torneo ya que los 'tres cuartos' son los reyes de los torneos de rugby playa (una modalidad más ajustada a sus características).

«En otros deportes te eligen el último o te excluyen si no cumples con unas determinadas características. En el rugby, seas como seas, tienes opciones de ser el capitán de tu equipo. Los espectadores no saben lo que se pueden perder. Ver a un jugador de 120 kilos corriendo medio campo, apartando a sus rivales como moscas hasta ensayar es un grandísimo espectáculo», advierte Dieste, quien aporta más datos curiosos sobre las condiciones que soportan los 'delanteros': «La fuerza que generan las dos melés enfrentadas equivale a un choque de un coche a 48 kilómetros por hora, a llevar en brazos a un rinoceronte o a soportar la embestida de un búfalo».

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